Ir a contenido

Cómo las dificultades del procesamiento sensorial pueden afectar las destrezas motoras

Por Kate Kelly

De un vistazo

  • Además de los cinco sentidos con los que estamos familiarizados, hay dos sentidos adicionales.

  • Estos dos sentidos afectan el equilibrio y la conciencia corporal.

  • Cuando los niños tienen dificultades con estos sentidos puede parecer que se mueven de manera descoordinada o torpe, o sentir temor de realizar ciertas actividades físicas.

Los niños con dificultades del procesamiento sensorial tienen problemas para organizar la información que el cerebro recibe de los sentidos. Cuando hablamos de sentidos, usualmente nos referimos a los cinco tradicionales: la vista, el olfato, la audición, el gusto y el tacto. Pero de hecho, hay otros dos sentidos. El sexto y el séptimo sentido controlan la conciencia corporal (propiocepción), el equilibrio o balance y la orientación espacial (sentido vestibular).

Tener puede afectar las habilidades motoras de diferentes maneras. Si a los niños les incomoda tocar cosas, podrían ser reacios a jugar con objetos y manipularlos. Esto puede retrasar el desarrollo de algunas habilidades motoras.

Sin embargo, es mucho más común que los problemas con el sexto y séptimo sentido afecten las habilidades motoras gruesas y las habilidades motoras finas. Esta es la razón.

Qué hace la propiocepción

Todos tenemos receptores en nuestros músculos que nos dicen dónde están las partes de nuestro cuerpo. Por ejemplo, al levantar su mano usted sabe que el brazo está más arriba que su cabeza. No tiene que pensar o mirarse en un espejo. Sin embargo, un niño con propiocepción limitada puede creer que su brazo está por encima de su cabeza cuando en realidad está estirado frente a él.

Qué hace el sistema vestibular

El sistema vestibular incluye las partes del oído interno y el cerebro que ayudan a controlar el equilibrio, el movimiento de los ojos y la orientación espacial. Ayuda a que nos mantengamos derechos y estables. Los niños con dificultades vestibulares puede que no sepan dónde está su cuerpo en el espacio. Esto puede hacerlos sentir sin equilibrio y fuera de control.

Problemas con las habilidades motoras

Los niños que tienen problemas con la propiocepción o el sentido vestibular pueden tener dificultades con las habilidades motoras de diferentes maneras.

Se mueven de manera extraña o torpe. Una actividad como correr o incluso subir y bajar las escaleras puede ser complicada para los niños que tienen dificultad para saber la orientación de su cuerpo y si está estable. Podrían moverse con lentitud o evitar actividades que son muy exigentes.

No saben medir su propia fuerza. Imagine que está frente a la nevera agarrando un envase de leche que cree está lleno, pero en realidad está vacío. Podría alzar bruscamente el envase o incluso dejarlo caer porque usó más músculos de los necesarios.

Las dificultades que tienen que ver con los sentidos pueden complicar el control de los movimientos en todo tipo de tareas. Los niños con dificultades del procesamiento sensorial pueden romper el lápiz porque están escribiendo con mucha presión, rasgar una página cuando solo quieren pasar a la siguiente o abrazar con demasiado entusiasmo.

No les gustan actividades físicas que otros niños disfrutan. Por ejemplo, podrían no sentirse seguros en los columpios porque no están obteniendo la información sensorial que les dice que están sentados firmemente. Cuando se columpian, podrían tener dificultad para entender cómo trasladar su peso para balancearse.

Podrían estar moviéndose constantemente, chocando con objetos o parecer fuera de control. Cuando los niños no están obteniendo suficiente retroalimentación de su sistema sensorial, podrían exagerar sus movimientos para obtener la información que necesitan del entorno. Cuando caminan en un pasillo, podrían chocar con la pared para sentir más apoyo. Por la misma razón, podrían patear sus piernas debajo del escritorio. Puede que les gusten ciertas actividades físicas como dar volteretas en el trampolín o simplemente saltar de arriba a abajo.

Qué puede hacer

Si sospecha que su hijo tiene dificultades del procesamiento sensorial, considere evaluarlo con un terapeuta ocupacional que se especialice en integración sensorial. La terapia individual puede ayudar mucho.

También existen muchas maneras de ayudar en la casa. Un terapeuta puede sugerir actividades para que su hijo use los brazos y las piernas al mismo tiempo. Esto puede incluir hacer una carrera de obstáculos en la casa, mostrarle cómo hacer flexiones, permitirle rastrillar las hojas o cargar la compra.

El objetivo es proporcionar la estimulación sensorial que su hijo necesita para sentirse en control de su cuerpo. Cuando la obtenga lo ayudará a sentirse más estable y enfocado. Con el tiempo, la mayoría de los niños descubren sus propias estrategias para mejorar sus limitaciones y usar sus destrezas.

Puntos clave

  • Los problemas con la conciencia corporal y el equilibrio pueden tener un gran impacto en las habilidades motoras.

  • Algunos niños con dificultades del procesamiento sensorial evitan cierto tipo de sensaciones físicas mientras otros las buscan.

  • Trabajar con un terapeuta ocupacional puede ayudar a los niños a sentirse en control de sus cuerpos y su entorno.

Díganos qué le interesa

Vea sus recomendaciones

Díganos qué le interesa

Seleccione los temas sobre los que desea más información

Vea sus recomendaciones

Comparta

¿Sabía que tenemos un app para una comunidad de padres?

Descargue Wunder en App Store

Dificultades del procesamiento sensorial

Comparta Cómo las dificultades del procesamiento sensorial pueden afectar las destrezas motoras

  • Facebook
  • Twitter
  • Pinterest
  • Correo electrónico
  • Mensaje de texto
  • PróximamenteGoogle Classroom

Comparta Cómo las dificultades del procesamiento sensorial pueden afectar las destrezas motoras

  • Facebook
  • Twitter
  • Pinterest
  • Correo electrónico
  • Mensaje de texto
  • PróximamenteGoogle Classroom