5 preguntas para la autora de libros para niños Andrea Davis Pinkney

Por El equipo de Understood

La autora bestselling del New York Times y ganadora de premios, Andrea Davis Pinkney, ha escrito más de 30 libros para niños y adultos jóvenes. También es madre de dos chicos que presentan dislexia, su hijo Dobbin y su hija Chloe. Aquí, ella comparte sus pensamientos para motivar a los chicos, incluyendo a los propios, a la lectura.

1. ¿Qué fue lo que la hizo decidir escribir libros para chicos?

Cuando era la editora principal de la revista Essence a principios de 1990, supervisaba la sección de Crianza (Parenting) de la revista. Como parte de este cargo, tenía que recopilar libros infantiles. ¡Había tantas historias y temas que no veía reflejadas en los libros para niños! Pensé que si yo creía que estos temas eran divertidos y emocionantes, quizás también los chicos lo pensarían.

Los chicos leen por las mismas razones que lo hacen los adultos. Ellos desean divertirse, reírse, tener aventuras, escapar, conocer nuevos personajes y aprender más sobre el mundo. Como madre, deseo más libros que puedan ayudar a mis hijos a lograr todo eso. Y ahora, como autora, mi enfoque es inspirar alegría, poder y amor por la lectura.

2. Muchos de sus libros presentan a los chicos gente famosa en la historia. ¿Por qué piensa que es importante para ellos aprender sobre personajes históricos?

Los chicos son los líderes de pensamiento del futuro y, como mi madre decía, “el ayer es la clave del mañana”. Es importante que los chicos aprendan sobre lo que ocurrió en el pasado. Pero los estudiantes de todo tipo, en todo el país, ocasionalmente me dicen que no les agrada leer libros largos, trabajos que no sean de ficción y libros aburridos sobre personajes históricos. Ellos dicen cosas como “no me gustan los libros que son como la espinaca, buenos para mí, pero desagradables”.

Por lo que pretendo dar a estos chicos los libros agradables sobre la historia y personajes históricos. Historias emocionantes, interesantes y divertidas sobre personas asombrosas que lograron cosas increíbles, no libros que solo son “buenos para ellos”, pero que no logran que se involucren. Si puedo presentar las historias, de la manera correcta, entonces los chicos las devorarán.

3. ¿Cómo logró que sus hijos se entusiasmaran con la lectura y qué recomienda a otros padres?

Mis dos hijos tienen dificultades de aprendizaje y de atención que oscilan entre y , y todo lo que está en medio. Hubo un tiempo en que no podía hacer que mi hijo leyera un libro, aun ofreciéndole un billete nuevo de veinte dólares. ¿Lo pueden imaginar? ¡Yo escribo libros!

Por ello, como madre con hijos con dislexia, he aprendido dos cosas para que lean. Primero, nuestros hijos siguen nuestro ejemplo. Si estoy predicando sobre la lectura y sus virtudes, si la inflexión de mi voz es “esto es bueno para ti”, eso no va a funcionar.

La lectura no es una situación moral. Los chicos no son “buenos” o “malos” porque leen mucho o porque no lo hacen, o porque prefieren leer la revista Mad o tiras cómicas. Por lo que debo de guardar a mi evangelista interna. Mi marido y yo intentamos mostrarles que amamos la lectura y que puede ser divertido.

Otra cosa que también he aprendido es que muchas actividades de “ojos en la página” caen bajo la sombrilla de la lectura. Si mi hija desea pasar el día viendo la revista Vogue, eso también cuenta. Cuando nos perdemos manejando digo, “Dobbin, dime cuando veas el letrero de Albany”, él está leyendo. Hojear un periódico, mandar mensajes de texto, mirar los ingredientes en la caja del cereal, cocinar a partir de una receta, todo cuenta.

4. ¿Qué ha aprendido como la madre de dos niños que batallan con la lectura sobre escribir libros para chicos?

Mis hijos son mis mejores y peores críticos. Siempre intenté enseñarles a auto abogar y cuando se trata de los libros que he escrito, ellos me dicen exactamente qué les funciona como lectores disléxicos y qué no.

SIT-IN: How Four Friends Stood up by Sitting Down (Siéntate: Cómo cuatro amigos se levantaron al sentarse), que fue ilustrado por mi esposo, Brian Pinkney, se centra en la protesta no violenta que ocurrió el 1º de febrero de 1960, cuando cuatro estudiantes afroamericanos acudieron a una barra de comida de un Woolworth segregado y se les negó el servicio. Los chicos me hicieron saber a mí y a mi esposo que habíamos de encontrar alguna manera de hacer el tema accesible o de lo contrario todo el libro provocaría un gran ronquido.

Así que decidimos presentar la historia como una producción teatral con un escenario y musicalidad para el lenguaje. Mencionamos citas del Dr. Martin Luther King, Jr. en colores fuertes. Utilizamos un contenido de narrativa para ayudar a los chicos a recordar la información a través de la repetición. Y Brian representó la historia de la barra de restaurante de maneras visualmente fascinantes. En una extensión, la barra de Woolworth se muestra como una montaña rusa para simbolizar la turbulencia de los tiempos. Nuestros chicos nos comentaron que este enfoque funcionó, logrando un libro divertido y fácil de leer.

La franqueza de mis hijos siempre me fuerza a retroceder y a preguntarme, “¿cómo puedo tocar temas importantes de manera que abran una puerta para que jóvenes lectores puedan meterse a la historia de inmediato?”

5. ¿Qué pueden hacer los padres para crear un ambiente amigable de lectura para chicos con dificultades de aprendizaje?

Mi esposo y yo intentamos que la lectura sea muy accesible. Tenemos libros, especialmente libros muy visuales, por toda la casa. De vez en cuando dejo un libro fuera para alguno de mis hijos. Leer en voz alta también sirve mucho. Los chicos aman que les lean historias y es algo que nosotros los padres no hacemos tanto como solíamos hacerlo. Pero leer con nuestros hijos es una gran manera de conectarlos con los libros.

    Díganos qué le interesa

    Comparta

    Acerca del autor

    Acerca del autor

    El equipo de Understood está integrado por entusiastas escritores, editores y moderadores de la comunidad en línea. Muchos de ellos tienen hijos que piensan y aprenden de manera diferente.