Estudio en dislexia plantea interrogante acerca de diferencias en los ojos

Por The Understood Team

Un nuevo estudio sobre la dislexia encontró diferencias en una parte del ojo llamada la fóvea. Esta pequeña zona en la parte posterior del ojo está llena de receptores para la luz roja, verde y azul. El estudio encontró que los receptores de luz azul están ordenados de manera diferente en las personas que tienen dislexia en comparación a las personas que no la tienen.

Algunos medios de comunicación han considerado esos resultados como una posible “causa” de la dislexia, pero los expertos rechazan ese punto de vista por variadas razones. Una es que el estudio no toma en cuenta lo que ya se conoce de la dislexia. Por ejemplo, es bien conocido que la dificultad para rimar (algo que las personas pueden hacer con los ojos cerrados) es con frecuencia una señal de advertencia temprana de la dislexia.

La fóvea provee mucha de la información sobre la vista que el nervio óptico lleva al cerebro. Las diferencias anatómicas observadas en este estudio pueden desempeñar un rol en la dominancia ocular (la mayoría de las personas tienen un ojo dominante de igual manera que la mayoría de las personas tienen una mano dominante).

Los investigadores también especularon que sus descubrimientos podrían estar relacionados con el hecho de que algunas personas con dislexia confunden letras como la b y la d.

Para investigar la localización de los receptores de luz azul, los investigadores usaron una herramienta llamada foveascope. Examinaron a 60 estudiantes universitarios en Francia. La mitad de esos estudiantes tenían dislexia y la otra mitad no. Todos tenían una visión normal (el estudio destacó que los estudiantes con dislexia habían sido examinados por sus especialistas en optometría para descartar cualquier trastorno ocular).

Los hallazgos fueron publicados en octubre en la revista científica británica Proceedings of the Royal Society B. Los expertos de Understood Guinevere Eden y Sheldon Horowitz y Margie B. Gillis revisaron el estudio y esto es lo que opinan.

Hallazgos principales

Los científicos conocían desde hace mucho tiempo que en el centro de la fóvea solo hay receptores para la luz roja y verde. Este tipo de receptor de luz también es llamado cono. El nuevo estudio midió la parte de la fóvea que no tiene ningún cono azul.

Los investigadores midieron esta área que no tiene conos azules en cada ojo. Después compararon el tamaño y forma de esas áreas en personas que tienen dislexia y en las que no la tienen. El estudio encontró:

  • En los estudiantes que no tenían dislexia, las áreas sin conos azules no eran las mismas en cada ojo. En un ojo el área era grande y redonda. En el otro ojo el área era más pequeña y más estrecha.
  • Los estudiantes con dislexia no tenían esta asimetría. Las áreas sin conos azules era igualmente redondeadas en ambos ojos.

La asimetría de los conos azules puede ayudar a que un ojo domine al otro. El ojo dominante puede “invalidar” señales conflictivas provenientes del otro ojo. Este sistema puede ayudar al cerebro a ver una imagen coherente.

¿Y qué sucede con la falta de asimetría en las personas con dislexia? La simetría de los conos azules podría significar que cada ojo está enviando información al cerebro que compite entre sí. Esto puede resultar en que algunas personas vean imágenes que no son una representación fidedigna de lo que están viendo. En algunos casos podrían ver imágenes especulares (como las que se ven reflejadas en un espejo).

El estudio sugiere que estos descubrimientos pueden estar ligados a la confusión de letras que son como un reflejo la una de la otra como es el caso de la b y la d. Pero los investigadores no probaron esto de forma directa. Se necesita más investigación para ver si algunos patrones de conos azules provocan más inversiones de letras cuando se lee un texto.

También queda poco claro si esas diferencias son la causa o el resultado de la dislexia.

Aportes importantes para las familias

1) Es solo un estudio. Es pequeño y limitado a los adultos. No demuestra que esta diferencia en la anatomía del ojo cause inversiones de las letras o dificultades al leer.

Mucho tiene que ocurrir antes de que los científicos puedan asegurar que esta diferencia está ligada con algún aspecto de la dislexia. Los descubrimientos necesitarían ser:

  • Replicados por otros investigadores
  • Observados en niños así como en adultos
  • Vistos en gran número de personas
  • Estudiados en un periodo de tiempo más largo

“No es hasta que tengamos ese tipo de investigación que sabremos si la observación es sólida”, comenta Eden (ella es neurocientífica en la Universidad de Georgetown). “También necesitamos ese tipo de investigación para saber si los descubrimientos son causales en lugar de ser solamente una correlación” (correlación es cuando dos variables están relacionadas pero una no es la causa de la otra o viceversa. Ejemplo, en un estudio se encuentra que los estudiantes que asisten a clase de matemáticas tienen mejores calificaciones, es decir asistencia y calificación son dos variables que están relacionadas, pero eso no significa que asistir a clase sea la causa de que obtengan mejores calificaciones en un examen).

2) “La cuestión fundamental con la dislexia no es la visión”, comenta Eden. Décadas de investigación indican que las habilidades limitadas de la conciencia fonológica son la razón principal de que las personas con dislexia tengan problemas para progresar en lectura. Este consenso está basado en:

  • Muchos laboratorios en países diversos encontraron resultados similares
  • Estudios sobre cómo las habilidades de la conciencia fonológica cambian con el tiempo
  • Estudios de las habilidades lectoras antes y después de la instrucción fonológica

Este nuevo estudio no considera cuestiones relacionadas con la estructura sonora del lenguaje. “Las señales tempranas de la dislexia incluyen problemas con las rimas y con otras actividades que pueden realizarse con los ojos cerrados”, afirma Gillis (ella es una experta que capacita a los educadores en cómo usar prácticas de lectura basadas en evidencias en el salón de clases).

3) La reversión de letras es común en todos los lectores principiantes. Algunos chicos con dislexia siguen confundiendo las letras que son imágenes especulares entre sí al hacerse mayores. Otros no.

La mayoría de los estudiantes dejan de cometer esos errores al adquirir más experiencia como lectores y escritores. Pero los chicos con dislexia a menudo pasan menos tiempo que sus compañeros leyendo debido a su dificultad para leer. Como consecuencia, evitar leer conduce a que tarden más en dejar de cometer esos errores.

Estudios por imágenes también sugieren que este aprendizaje ocurre donde el cerebro procesa la información visual. El ojo no modifica la información recibida. El cerebro sí decide qué hace con esa información o de qué manera la modifica.

4) No existe una prueba rápida o un arreglo rápido de la dislexia. “Muchas personas no entienden qué es la dislexia”, comenta Gillis. “Las personas quieren encontrar una cura, un arreglo rápido”.

“Este estudio es interesante, pero no tiene una aplicación práctica para diagnosticar la dislexia o para tratarla”, dice Horowitz, director general de recursos e investigación del aprendizaje en el National Center for Learning Disabilities. “Cualquier discusión que atribuya una causa o una cura de la dislexia basada en este estudio es demasiado prematura”.

Conozca más acerca de la dislexia y la visión. Investigue tratamientos para la dislexia basados en evidencias. Conozca por qué la terapia de la visión no se recomienda para la dislexia. Y escuche a un experto explicar qué es la dislexia y qué no es.

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