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¿Qué debería hacer si mi hijo quiere irse a casa antes que yo?

Por Child Mind Institute, socio fundador de Understood

¿Qué debería hacer si mi hijo quiere irse de un evento familiar o social antes de que yo?

Una reunión social o familiar implica un cambio mayor en la rutina. Para todos los niños esto puede ser un desafío, en particular para los niños con dificultades de atención o de conducta. Requiere de preparación previa para evitar que su hija pierda la paciencia y la capacidad de comportarse aún cuando todavía es temprano para retirarse.

Piense por adelantado acerca de cuáles son las expectativas reales que puede tener de su hija en esas reuniones. ¿Cómo puede ayudarla a que se sienta cómoda e interesada? Usted puede evitar problemas si se prepara para estas reuniones en donde su hija tiene que estar presente. Y les servirá tanto a la persona que los invita como a usted.

Ayude a su hija

Hable por adelantado. Siempre dígale cómo espera que se comporte y sea específico. Por ejemplo, aunque a la tía Susana no le importe que los niños corran por toda la casa, al abuelo no le gusta. El hecho de que su hija conozca las reglas, puede evitar situaciones incómodas.

Encuentre las maneras de mantenerla ocupada. Los niños que tienden a ser impulsivos necesitan cierta estructura para disminuir las conductas perturbadoras. Afortunadamente, las fiestas en general son buenas para hacer proyectos de arte, hornear, ver películas y jugar afuera si el tiempo lo permite. De cualquier manera, es una buena idea que usted lleve juguetes, libros, películas y electrónicos para mantener a su hija ocupada y feliz.

Prepárese para estar con ella. ¿A su hija le cuesta llevarse bien con sus primos o con sus amigos? Quizás, usted necesite ayudarla a comenzar las actividades como juegos o películas para mantenerla ocupada. Si su hija se frustra con facilidad cuando las cosas no se hacen como ella quiere, pídale que sea educada y que comparta. Pero déjele saber que ella puede recurrir a usted si hubiera algún conflicto que no pueda arreglar por su cuenta.

Establezca límites reales. Avise a su hija cuánto tiempo usted piensa que durará la visita. Piense en una cantidad de tiempo que funcione tanto para usted como para ella. No le garantice que se divertirá o que le resultará fácil hacerlo, pero sí dígale que usted confía que ella podrá manejarlo. Además, dígale lo importante que es para usted que ella se comporte.

Anticipe los desencadenantes

  • Las dificultades del procesamiento sensorial: Para los niños que son sensibles a la textura de la ropa o para aquellos que simplemente no les gusta estar vestidos con camisas con botones, hágales vestirse con ropa elegante pero cómoda.
  • Alimentos no familiares: Los alimentos que se ven diferente a los que están acostumbrados, pueden ser un foco de inquietud para los niños que son muy selectivos con lo que comen o para aquellos que se ponen muy ansiosos si tienen que probar algo nuevo. Evite este problema llevando a la reunión los alimentos que usted sabe que su hija comerá.
  • Transiciones: Los niños que tienen problemas para cambiar de una actividad a otra pueden tener la posibilidad de manejar mejor esta situación si se los entrenan antes, avisándoles lo que puede pasar. Adviértale que tendrá que dejar de jugar o de ver televisión para sentarse a comer con el resto de la familia o con las amistades.
  • Dificultad para quedarse sentado: A muchos niños les cuesta mucho mantenerse sentados y tranquilos durante las ceremonias religiosas o durante una larga comida. Prepare a su hija para esto explicándole cómo será la secuencia del día que tiene por delante, así como también las cosas que serán de su interés. Encuentre la manera de limitar la participación de su hija en las partes que pueden resultarle más difíciles, por ejemplo, quizás usted quiera que ella no asista a la misa y vaya sólo a la recepción o planifique un receso entre el plato principal y el postre en una cena importante.
  • Ansiedad social: Los niños que se ponen muy ansiosos cuando tienen que conocer gente nueva o, incluso, encontrarse con los miembros de su familia extendida puede ser problemático, necesitarán más apoyo y la información de lo que pueden esperar en esas reuniones. Por otro lado, los niños que tienen problemas para entrar en conversaciones simples, necesitarán que usted practique con ellos conceptos básicos de cómo hacer conversación con personas a las que no conocen muy bien, así como también ayuda para iniciar una conversación. Por último, si usted no va a estar sentada cerca de su hija durante la cena, recuérdele que puede recurrir a usted si la necesita.

Prepara a su anfitrión

Avísele lo que puede esperar. Además de preparar a su hija para una reunión familiar o social, sería buena idea que también deje saber a su amistades o parientes que están organizando el evento en sus casas, lo que pueden esperar de su hija. De esta manera usted estará disminuyendo las posibilidades de conflictos debido a sus comportamientos.

“Un niño que tiene conflictos de conducta en la escuela, también las tendrá en la casa de la abuela”, advierte el Dr. Steven G. Dickstein, psiquiatra de niños y adolescentes, “así que asegúrese que sus expectativas sean realistas”. Si usted piensa que quizás tendría que retirarse temprano de la reunión o que tiene que llevar la comida para su hija, etc., avísele a sus anfitriones por adelantado. Usted no querrá ofender a nadie en una reunión importante.

Haga los arreglos para tener un espacio tranquilo. Una habitación ruidosa, llena de gente bailando, luces de colores y/o conversaciones ruidosas, puede llegar a ser demasiado estresante para los niños que se excitan con facilidad o que son muy sensibles a los ruidos y a las luces. La Dr. Rachel Busman, psicóloga del Child Mind Institute, recomienda que usted trate de arreglar con su anfitrión un espacio físico, una habitación que la niña pueda utilizar cuando necesite un descanso de tanta estimulación. Allí ella podría leer, dibujar y colorear o hacer alguna actividad tranquila. En general, siempre hay una habitación que no está siendo utilizada en cualquier fiesta, así que pregúntele a su anfitrión antes del evento.

Evite las críticas. El Dr. Dickstein también recomienda que le pida a sus amistades y a sus parientes que eviten las críticas. Los eventos especiales serán una experiencia más agradable para cada uno si se establece un trato de no tocar los temas que puedan ser conflictivos. “Advierta a los miembros de su familia acerca de los temas sensibles que usted prefiere que no sean tratados, de la misma manera en que usted advertiría a las personas por adelantado, que su hija tiene alergia a las nueces”.

Prepararse a sí mismo

Sea flexible. Si su hija tiene necesidades especiales, probablemente no será capaz de manejar una situación social maratónica. Por ejemplo, tenga en cuenta que es mejor irse más temprano y perderse el brindis en una fiesta, que quedarse y lidiar con su hija incómoda o, incluso, pasar por situaciones vergonzosas tanto para ellos como para usted.

Tenga un plan de respaldo. Si usted está yendo a un evento con su esposo/esposa, quizás le convenga llevar dos automóviles si es que van al evento en coche. De esa manera, si uno de los dos tiene que llevar a la niña de regreso a su hogar, el otro puede quedarse en la reunión. Siempre es bueno tener un plan B, incluso aunque no tenga necesidad de usarlo.

Acerca del autor

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Child Mind Institute, socio fundador de Understood

The Child Mind Institute es una organización que se dedica a transformar los servicios de salud mental para niños.

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