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Rivalidades

Mi hijo dice que odia a su hermano. ¿Qué puedo hacer?

Por Laura Tagliareni

¡Ayuda! Mi hijo dice que odia a su hermano. ¿Qué puedo hacer?

Laura Tagliareni

Neuropsicóloga pediátrica e instructora clínica, New York University

Soy psicóloga infantil y muchas veces me han hecho esa pregunta. No solamente la he escuchado de los padres/madres de niños con problemas de atención, problemas de salud crónicos y otras necesidades especiales. Los padres/madres de niños con un desarrollo típico se hacen la misma pregunta.

En todas las familias con más de un niño, cada integrante desarrolla relaciones especiales entre sí. Esto puede estar influenciado por el orden de nacimiento, el género (masculino o femenino) y los intereses de cada uno.

Es muy común que los hermanos experimenten cierta clase de rivalidad a medida que van creciendo. Esto puede incluir discusiones, insultos y burlas. Desde el punto de vista del desarrollo se espera que esto ocurra, sin importar si uno de los hermanos tiene o no problemas de aprendizaje o de atención.

Sin embargo, cuando se está lidiando con una condición como la hiperactividad o la impulsividad es importante tener en cuenta que la familia es una unidad dinámica. Cualquier situación estresante va a afectar a todos los miembros de la familia en alguna medida.

Prepárese para una variedad de emociones

Un niño que se está desarrollando típicamente podría experimentar una amplia gama de emociones relacionadas con tener un hermano que tiene dificultades de aprendizaje y de atención.

Su hijo podría molestarse por el tiempo que usted pasa fuera de casa en citas médicas con su hermano. Podría sentirse enojado porque no está recibiendo la misma atención. Puede que se sienta avergonzado por incidentes públicos. Puede que le preocupe el bienestar de su hermano o quizás se sienta presionado a destacarse en la escuela (debido en parte al deficiente rendimiento académico de su hermano).

¿Cuánta rivalidad es demasiada?

La rivalidad entre hermanos es normal. No obstante, tenga presente la edad de el hijo que se está desarrollando típicamente cuando tenga que decidir qué acciones tomar. Considere la frecuencia y la intensidad de los comentarios negativos y las peleas. Si en un momento de mucha rabia su hijo grita “te odio” porque su hermano no le quiere prestar un juguete, puede que todo lo que se necesite es pedir disculpa y removerlo de la situación conflictiva.

Pero, ¿qué hacer si sus hijos están discutiendo a menudo? o ¿si tienen muchos cambios emocionales? Entonces quizás sea prudente buscar ayuda. Podría contactar a un terapeuta o al consejero de la escuela. También podría pedir al maestro o al médico de su hijo que lo ayude a localizar un grupo de apoyo para hermanos. Estar con personas de la misma edad que tengan situaciones familiares parecidas puede ayudar a su hijo a explorar sus sentimientos así como estrategias para lidiar con las situaciones conflictivas.

Sea un buen comunicador

Si uno de sus hijos tiene necesidades especiales sería buena idea que proporcionara a su otro hijo información que sea apropiada para su edad. No olvide mencionarle los talentos de su hermano para que siga teniendo una opinión favorable acerca de él.

Sea abierto y honesto. Los niños se sienten mejor cuando entienden algo, y saber que pueden hacer preguntas los ayuda a sentirse emponderados.

Sea consistente

Trate de ser consistente para reducir la fricción entre hermanos. Establezca expectativas similares para todos sus hijos en términos de reglas, responsabilidades y disciplina. Reconozca las fortalezas de cada uno de ellos y trate de no agobiar a su hijo que se está desarrollando dentro de lo normal con expectativas que no son razonables.

Otra forma de reducir fricciones es reservar tiempo durante la semana para pasarlo con su hijo que tiene un desarrollo típico. Un poco de atención individual podría reducir los celos causados por el tiempo que usted le dedica a su hijo que tiene dificultades de aprendizaje y de atención.

Busque momentos para enseñar

Esté atento a los arrebatos e incidentes. Véalos como oportunidades para trabajar en la comunicación. Enfatice lo retos que nos presenta la vida a cada uno de nosotros, y que por eso debemos ayudarnos los unos a los otros.

Con una buena comunicación y su amor y apoyo incondicional, sus hijos aprenderán a ser pacientes el uno con el otro y más tolerantes de sus diferencias. Estos valores pueden profundizar las relaciones entre hermanos a lo largo de sus vidas.

Acerca del autor

Retrato de Laura Tagliareni

Laura Tagliareni

Laura Tagliareni, Ph.D., es una neuropsicóloga pediátrica e instructora clínica en NYU Langone Medical Center

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