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Lidiar con las emociones

Algunas veces estoy resentida con mi hijo. ¿Es normal?

Por Child Mind Institute, Understood Founding Partner

Me avergüenza decirlo decirlo, pero algunas veces siento resentimiento hacia mi hijo. ¿Eso es normal?

Child Mind Institute, Understood Founding Partner

Usted puede dejar de sentirse culpable. Las personas raramente lo admiten, pero es completamente normal que los padres sientan resentimiento hacia sus hijos de vez en cuando. Tal vez considere que no es aceptable confesar ese sentimiento a sus amistades, pero puede estar segura que ellas también lo han experimentado hacia sus hijos.

Aunque los amemos muchísimo, nuestros hijos no siempre retribuyen nuestros sacrificios. Tenemos expectativas casi ilimitadas con respecto a lo que deberíamos hacer por ellos, y eso causa mucha presión.

Si su hijo tiene estados de ánimo cambiantes, problemas de aprendizaje o de conducta, es más probable que usted se sienta estresada. Y cuando se siente resentida, puede que se se sienta especialmente culpable porque sabe que su hijo no tiene la culpa de sus problemas.

Cómo han cambiado las actitudes en cuanto a la crianza

Las encuestas muestran que a pesar del enorme influjo de mujeres al campo laboral de los Estados Unidos desde 1975, hoy en día todos los padres pasan más tiempo con sus hijos que hace 40 años. En Changing Rhythms of American Family Life, los sociólogos Suzanne M. Bianchi, John P. Robinson y Melissa A. Milkie también notaron que:

  • El 71 por ciento de las madres casadas dicen que necesitan más tiempo para ellas.
  • El 57 por ciento de los padres casados dicen que necesitan más tiempo para ellos.
  • Y aún así, el 85 por ciento de todos, tanto madres como padres, reportan que sienten que no pasan tiempo suficiente con sus hijos.

La presión de ser padres está siendo expuesta en libros como The Monster Within: The Hidden Side of Motherhood de Barbara Almond. Ella dice que en la actualidad, lo peor que se le puede decir a una mujer que tiene hijos es que es una “mala madre”.

Y en esta época no cuesta mucho ser una “mala madre”, según Almond. Olvídese de los “pecados mayores” como volver al trabajo demasiado rápido, alimentar a sus hijos con azúcar refinada o ignorar el llanto de su hijo cuando usted está hablando por teléfono. Incluso pensamientos fugaces acerca de lo molesto que es su hijo o el resentimiento que siente por no tener tiempo para usted, la autora afirma, puede hacerla sentir como que se ha transformado en “inhumana, anormal, indigna y repugnante hasta la médula”.

En conclusión, los padres, y particularmente las madres, hemos desarrollado expectativas ridículas de nosotras. Y la presión que los padres y las madres ejercen sobre ellos mismos aumenta el resentimiento que probablemente sienten hacia sus hijos.

Admita el resentimiento y siga adelante

Acepte sus sentimientos como normales y perdónese por tenerlos. Luego puede hacer algo para cambiar la situación. Entienda esos sentimientos como una señal de que necesita tiempo para usted y para su relación. Si usted es la encargada de cuidar a un niño con una condición psiquiátrica grave o crónica, es aún más importante tomar ciertas medidas para proteger su salud emocional. Si está deprimida es necesario que tanto usted como el niño que está cuidando busquen ayuda.

Tómese un descanso

Si no se cuida, no será capaz de dar la mejor de sí en su labor de madre o padre.

Pida ayuda. Muchos padres/madres de niños con necesidades especiales creen que son los únicos que saben cómo cuidar a sus hijos. Tiene que estar dispuesta a soltar un poco las riendas. Pida ayuda y acéptela, aunque no sea perfecta.

Sea lo que muchos expertos en crianza llaman “ser una madre/padre lo suficientemente buena”. El amor que usted le da a su hijo diariamente es suficiente para hacerlo sentir seguro y a salvo. No tiene que ser perfecto.

Dedique tiempo para verse con amigos. Reunirse con otros adultos con regularidad no solamente reducirá su resentimiento hacia su hijo (especialmente si su hijo tiene una dificultad que hace su vida difícil), sino que también la ayudará a construir el sistema de apoyo que usted necesita.

Evite aislarse. Es fácil formar parte de una comunidad en línea de familias cuyos hijos tengan el mismo diagnóstico que el suyo. Participar en foros y grupos para conversar donde las familias intercambian consejos o simplemente se desahogan, es una válvula de escape importantes para los padres (puede conectarse en línea con familias con experiencias similares en nuestra comunidad en español).

Cuide su relación

Un niño problemático puede que parezca que consume todo el oxígeno del hogar, dejándolo a usted y a su pareja con poco tiempo y energía para compartir entre ustedes. Algunas veces los padres no están de acuerdo con el diagnóstico o el tratamiento de sus hijos. A veces uno de los padres está obsesionado con ayudar al niño y el otro se siente excluido. La fricción puede causar problemas maritales tan severos que terminan en divorcio.

Por eso es muy importante que los padres de un niño que tiene un trastorno psiquiátrico serio como el TDAH, el autismo y el el trastorno obsesivo-compulsivo, busquen tratamiento profesional para el niño lo antes posible. Y tampoco esos padres deberían olvidar la importancia de su relación marital. Estas son algunas cosas que puede hacer para evitar que esto suceda.

Reserven tiempo solo para ustedes dos. Planifiquen encuentros y llévenlos a cabo.

Lleguen a un acuerdo. Discutan con el doctor de su hijo las ventajas y desventajas de las diferentes opciones de tratamiento, y tomen una decisión con la que ambos estén de acuerdo.

Preséntense como un frente unido. Los niños ansiosos o impulsivos se vuelven más ansiosos e impulsivos cuando detectan señales contradictorias en sus padres en lo que respecta a las reglas y las labores domésticas (descargue contratos para hacer con su hijo que lo ayuden a manejar las expectativas diarias).

Sean consistentes. Reforzar conductas deseadas y que las conductas inapropiadas tengan consecuencias predecibles puede reducir notablemente las conductas indeseadas. La terapia de interacción padres-hijos (PCIT, por sus siglas en inglés) puede ayudar.

Sentir resentimiento hacia su hijo es normal y probablemente es una señal de que usted necesita cuidarse. Piense en esto como si fueran las instrucciones de seguridad en un avión. Cuando aparecen las máscaras de oxígeno, usted tiene que ponérsela primero para poder ayudar a su hijo. Mientras más fuerte y saludable se encuentre usted, más oportunidades tendrá su hijo de obtener lo que necesita.


Escuche a otros padres que han experimentando las difíciles emociones que acompañan el criar niños que tienen dificultades de aprendizaje y de atención. Escúchelos discutir sus sentimentos de culpa, frustración y miedo.

Acerca del autor

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Child Mind Institute, Understood Founding Partner se dedica a transformar los servicios de salud mental para los niños en todas partes.

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