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Trastorno del procesamiento auditivo

¿Cuál es la diferencia entre un trastorno del procesamiento auditivo y tener problemas de audición?

Por Ellen Koslo

¿Cuál es la diferencia entre una discapacidad auditiva y un trastorno del procesamiento auditivo?

Ellen Koslo

Profesora asociada de otorrinolaringología, Columbia University Medical Center

El impedimento auditivo y los trastornos del procesamiento auditivo pueden parecer similares a simple vista. Para entender la diferencia entre ellos, sirve saber qué es la audición. Cuando somos niños aprendemos que la audición es uno de los cinco sentidos. Sin embargo, el proceso es complicado, se trata de captar un sonido y darle sentido.

La pérdida de la audición o el impedimento auditivo es un problema donde una o más partes del oído interrumpen la manera en que el sonido viaja a través del sistema auditivo hasta el cerebro. Alguien que tiene pérdida de la audición podría ser capaz de oír la mayoría de los sonidos, oír solamente algunos o posiblemente no escuchar ninguno. Para entender la pérdida de la audición, sirve saber cómo funciona el oído. Así que, ¿cómo oímos?

El oído está dividido en tres partes principales:

  • El oído externo capta las ondas de sonido. El sonido viaja a través del canal del oído, golpea el tímpano y causa que éste se mueva o vibre.
  • El oído medio es un espacio cerrado detrás del tímpano. Normalmente está lleno de aire pero algunas veces también se acumulan fluidos. Cuando las ondas de sonido golpean el tímpano, éste vibra moviendo tres huesos pequeños. Esos huesos son los que mueven el sonido hacia el oído interno.
  • El oído interno es un órgano llamado cóclea. Las vibraciones viajan del oído medio a la cóclea, la cual envía la información sonora en forma de señales eléctricas al nervio auditivo. Este nervio envía las señales al cerebro, el cual las reconoce y las interpreta como un discurso con sentido.

Incluso la más mínima falla a lo largo de esta vía hacia el cerebro puede causar pérdida de la audición.

  • Pérdida de la audición conductiva sucede cuando hay un problema en el oído medio o el externo. Las infecciones en el oído y el cerumen (cera del oído), son problemas que impiden la transmisión del sonido hacia el oído interno. Las pérdidas de la audición conductiva, por lo general, son leves y temporales debido a que en la mayoría de las veces el tratamiento médico puede ayudar.
  • Pérdida de la audición neurosensorial ocurre cuando la cóclea en el oído interno no está funcionando correctamente. Parte de ella está dañada posiblemente debido a alguna enfermedad, a la exposición a ruidos intensos o simplemente debido al envejecimiento natural. La pérdida neurosensorial es casi siempre una pérdida permanente y en los niños afecta el habla, el aprendizaje y el desarrollo.

Entonces, ¿cómo se diferencian la pérdida de la audición del trastorno del procesamiento auditivo (TPA)?

El TPA no es una incapacidad para oír. Se trata de una incapacidad para interpretar, organizar o analizar lo que se escucha. Todas las partes del canal auditivo están funcionando bien, pero hay partes del cerebro que no funcionan correctamente.

Algunos síntomas del TPA en los niños son muy semejantes a los síntomas de la pérdida de la audición. Por lo tanto, muchas veces se confunden, pero no son lo mismo.

La pérdida de la audición puede ser detectada a temprana edad. Algunos bebés pueden ser diagnosticados justo después de nacer. Algunos síntomas de la pérdida del oído en la infancia son:

  • El niño no reacciona a sonidos fuertes
  • El niño es incapaz de detectar de dónde proviene un sonido, por ejemplo, girar la cabeza en la dirección en la que la persona está hablando
  • El niño no responde a sus propio nombre a los 6 meses de edad
  • El balbuceo no se ha desarrollado en sonidos o palabras reconocibles a los 2 años de edad
  • El niño podría comenzar a mostrar frustración y actuar agresivamente
  • El niño pregunta con mucha frecuencia “¿qué?” cuando se le está hablando

A diferencia de la pérdida de la audición, el TPA no puede ser diagnosticado en la infancia. Los expertos tienen opiniones diferentes acerca de cuándo el cerebro está lo suficientemente maduro como para que un niño sea diagnosticado con TPA. Algunos dicen que puede ser a los 4 años de edad y otros piensan que ocurre a los 12 años. Sin embargo, la mayoría de los expertos dicen que a los 6 años es la edad más temprana en que podría detectarse, pero que es mejor esperar a que el niño tenga 7 u 8 años de edad. Esto se debe a que los niños se desarrollan a diferentes ritmos. 

Los síntomas del TPA incluyen:

  • Sensibilidad inusual a los sonidos fuertes
  • Dificultad para entender lo que se habla en ambientes ruidosos
  • Dificultad para seguir instrucciones, especialmente las instrucciones que incluyen más de un paso
  • Dificultad para reconocer la diferencia entre palabras que suenan similares, como abeja y oveja
  • Dificultad con la ortografía o el deletreo, la lectura y la comprensión de la información presentada verbalmente
  • Decir con frecuencia “¿ah?” o “¿qué?” cuando se les habla

Es muy importante recordar que ni la pérdida de la audición ni el TPA pueden ser diagnosticados con precisión revisando una lista de síntomas. Así que, ¿por dónde puede comenzar?

Diagnosticar la pérdida de la audición y el TPA requiere un equipo multidisciplinario de especialistas:

  • El pediatra especializado en oído, nariz y garganta (ENT, por sus siglas en inglés) evaluará cualquier problema médico relacionado con el canal de la audición como las infecciones de oído, etc.
  • Un audiólogo evaluará la sensibilidad auditiva para determinar si hay pérdida de la audición. Este especialista administrará una serie de pruebas que determinarán si el TPA está presente.
  • El patólogo del lenguaje y el habla (SLP, por sus siglas en inglés) se encarga de evaluar el desarrollo de los niños en cuanto al habla e, incluso, en lo que se refiere al lenguaje escrito.
  • El maestro o un experto en educación determinará las dificultades académicas.
  • Un psicólogo evaluará el funcionamiento cognitivo.

La pérdida de la audición y el TPA podrían tener algunos síntomas en común, pero las opciones de tratamiento son muy diferentes. Por eso es importante obtener un diagnóstico de profesionales que estén entrenados en reconocer las diferencias.

Acerca del autor

Retrato de Ellen Koslo

Ellen Koslo

Ellen Koslo, Au.D., profesora asociada, Columbia University Medical Center

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