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8 maneras de reforzar la memoria funcional

Por Amanda Morin

De un vistazo

  • La memoria funcional se refiere a cómo retenemos y usamos información almacenada en la memoria a corto plazo.

  • Los niños utilizan la memoria funcional para aprender y seguir instrucciones.

  • Usted puede incorporar juegos para la memoria funcional en la vida diaria de su hijo.

¿A su hijo le resulta difícil tener en cuenta cierta información mientras hace otra cosa? Por ejemplo, están cocinando espaguetis juntos y su hijo está a cargo de la salsa. Pero él se va un momento para responder un mensaje de texto y se le olvida que tiene que regresar y revolver la salsa. Los desafíos relacionados con la memoria funcional pueden causar problemas con tareas como esas.

La memoria funcional se refiere a cómo retenemos y trabajamos con la información que es almacenada por la memoria a corto plazo. (Antiguamente, el término “memoria funcional” se usaba de manera indistinta con “memoria a corto plazo”). Es parte de un grupo de habilidades conocidas como función ejecutiva.

Los niños usan la memoria funcional todo el tiempo para aprender. Es necesaria para cosas como seguir instrucciones de varios pasos o para resolver un problema matemático de manera mental. Usted puede ayudar a su hijo a reforzar la memoria funcional incorporando estrategias simples en la vida diaria.

1. Trabaje en las habilidades de visualización

Motive a los niños a crear una imagen en su mente de lo que acaban de leer o escuchar. Por ejemplo, supongamos que usted le ha pedido a su hijo que ponga la mesa para cinco personas. Pídale que imagine cómo debería verse la mesa y que luego la dibuje. A medida que los niños mejoran su capacidad de visualización, pueden describir la imagen en lugar de dibujarla.

2. Pida a su hijo que le enseñe

Ser capaz de explicar cómo hacer algo requiere entender la información y organizarla mentalmente. Tal vez su hijo está aprendiendo una habilidad, como la de encestar una pelota de baloncesto. Pídale a su hijo que le enseñe cómo hacerlo. Los maestros hacen algo parecido al formar parejas entre estudiantes en clase. Esto les permite empezar a trabajar con la información de inmediato en lugar de esperar a que se les pregunte.

3. Pruebe juegos que utilicen la memoria visual

Hay muchos juegos de hacer coincidir imágenes o cosas que pueden ayudar a su hijo a trabajar la memoria funcional, como el clásico juego Memoria. Usted también puede hacer cosas como darle a su hijo la página de una revista y pedirle que encierre en un círculo todas las veces que encuentre la palabra las o la letra a. Las matrículas o placas de los autos también pueden ser una gran diversión. Tomen turnos para leer en voz alta las letras y los números de las placas y después díganlos al revés también.

4. Juegue a las cartas

Juegos de cartas sencillos como Crazy Eights, Uno, Go Fish y War pueden mejorar la memoria funcional de dos maneras. Los niños tienen que tener en mente las reglas del juego. También deben recordar qué cartas tienen ellos y cuáles han jugado los demás.

5. Fomente la lectura activa

¡Hay una razón por la que los resaltadores y las notas adhesivas son tan populares! Anotar y subrayar o resaltar un texto puede ayudar a los niños a retener información en la mente el tiempo suficiente como para poder responder preguntas al respecto. Hablar en voz alta o hacer preguntas sobre el material de lectura también puede ayudar con la memoria funcional. Estrategias de lectura activa como estas también pueden ayudar en la formación de recuerdos a largo plazo.

6. Divida la información en partes más pequeñas

¿Alguna vez se ha preguntado por qué los números de teléfono y de seguridad social tienen guiones? Porque es más fácil recordar grupos pequeños de números que una larga serie de números. Tenga esto presente cuando necesite dar instrucciones de varios pasos a su hijo. Anótelas o entrégueselas una por una. También puede usar organizadores gráficos para ayudar a dividir las tareas escritas en partes más pequeñas.

7. Hágalo multisensorial

Usar múltiples sentidos para procesar la información puede ayudar con la memoria funcional y la memoria a largo plazo. Anote las tareas que debe hacer su hijo para que él pueda leerlas. Dígalas en voz alta para que pueda escucharlas. Camine por la casa mientras habla sobre las tareas domésticas que su hijo tiene que hacer. Utilizar estrategias multisensoriales puede ayudar a los niños a retener la información en su mente el tiempo suficiente para usarla.

8. Ayude a hacer conexiones

Ayude a su hijo a crear asociaciones que conecten los diferentes detalles y hágalos más fáciles de recordar. Una manera de hacerlo es captar el interés de su hijo con divertidas mnemotécnicas o trucos verbales. (Por ejemplo, el nombre inventado “Roy G. Biv” puede ayudar a los niños a recordar el orden de los colores del arcoiris en inglés: red, orange, yelow, etcétera). Encontrar maneras de conectar la información ayuda a formar y recuperar la memoria a largo plazo. También ayuda con la memoria funcional, que es la que usamos para retener y comparar recuerdos nuevos y antiguos.

Los trucos y juegos para mejorar la memoria son solo algunas de las maneras de ayudar a su hijo a desarrollar habilidades del funcionamiento ejecutivo. Vea también cómo estas habilidades pueden afectar la vida diaria de un niño.

Puntos clave

  • Enseñar a los niños maneras de visualizar ideas puede ayudarlos a mejorar su memoria funcional.

  • Los juegos de cartas y otras actividades divertidas pueden ayudar a desarrollar la memoria funcional.

  • Encontrar formas de relacionar la información puede ayudar a su hijo con la memoria a largo plazo, así como con la memoria funcional.

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