Mitos comunes sobre la discalculia

No existe tanta investigación sobre la discalculia como sobre otras diferencias en la manera de pensar y aprender, como la o el . Pero hay mucho que los investigadores sí saben.

Estos son los hechos que desmienten siete mitos sobre la discalculia.

Realidad: No se habla tanto de la discalculia como de otras diferencias del aprendizaje como la dislexia. Sin embargo, eso no significa que no sea común. De hecho, hay expertos que aseguran que la discalculia puede ser tan común como la dislexia. Además, a menudo coexisten.

Realidad: Las personas suelen usar otros términos cuando se refieren a la discalculia. Dislexia de los números es uno de ellos. Dislexia matemática es otro.

Esto podría deberse a que las personas piensan que la discalculia se trata de invertir números. Pero la dislexia no se trata generalmente de invertir letras. Así mismo, la discalculia es otra cosa.

La discalculia causa que las personas tengan dificultad con el sentido numérico y otros conceptos matemáticos. Es muy diferente a la dislexia, la cual es una discapacidad relacionada con la lectura.

Realidad: Los niños no tienen discalculia porque no se esfuercen lo suficiente. De hecho, muchos niños con discalculia se esfuerzan al máximo por mejorar en matemáticas.

No se sabe con exactitud qué causa la discalculia. Pero la investigación muestra que está relacionada con diferencias en el cerebro que los niños no pueden controlar.

La discalculia suele ser hereditaria. Esto significa que los genes también desempeñan un papel.

Realidad: Las señales de la discalculia se pueden manifestar desde preescolar. Esto se debe a que la discalculia puede afectar habilidades matemáticas básicas, como contar y reconocer patrones.

La discalculia también puede dificultar que los niños asocien un número con un objeto. Por ejemplo, puede que no entiendan que el número “5” aplica a cualquier grupo de cosas, como 5 galletas, 5 sillas o 5 bloques.

Realidad: La discalculia puede lucir diferente en cada niño. Las áreas problemáticas de un niño pueden ser diferentes a las de otro.

Algunos niños tienen problemas con la . Esto puede dificultar resolver problemas matemáticos de varios pasos. Otros pueden tener dificultad para entender la información presentada en tablas o gráficos.

No obstante, la mayoría de los niños con discalculia sí tienen algo en común: dificultad para recordar conceptos matemáticos básicos y resolver problemas de matemáticas.

Realidad: La discalculia y la ansiedad matemática no son lo mismo. A muchas personas les causa ansiedad tener que usar operaciones matemáticas, aunque no tengan discalculia.

La diferencia es que las personas con discalculia tienen problemas con las habilidades necesarias para resolver problemas matemáticos. Esto puede causar (o no) ansiedad.

Realidad: Existen dos cosas que pueden ayudar a los niños con discalculia a progresar en matemáticas: una enseñanza apropiada y mucha práctica.

Muchos niños aprenden con la enseñanza multisensorial. Este tipo de instrucción utiliza la vista, la audición y el tacto para facilitar el aprendizaje. También puede beneficiar el uso de adaptaciones en el aula y otras estrategias, como los organizadores gráficos.

¿Quiere conocer más sobre la discalculia?