Cómo ayudar a preadolescentes y adolescentes a hablar de sus desafíos con los amigos

No es fácil hablar con los amigos sobre nuestras diferencias en la manera de pensar o aprender. En especial cuando se es preadolescente o adolescente. Los padres pueden ayudar a sus hijos. Aquí le decimos cómo.

Los adolescentes y preadolescentes se suelen preocupar mucho por su vida social y sus amistades. Si tienen TDAH o una diferencia del aprendizaje, tal vez hablen de sus desafíos con sus amigos. Pero algunos no saben cómo explicarlo o no quieran llamar la atención.

Si su hijo adolescente o preadolescente está preparado para hablar con sus amigos sobre sus diferencias, es posible que necesite su ayuda. Estas son algunas situaciones comunes y maneras de ayudar a su hijo a hablar de esto con sus amigos.

Su hijo sale del aula para recibir servicios de apoyo y sus amigos se preguntan adónde va.

Enseñe a su hijo a considerar este apoyo como una ayuda con sus desafíos, en lugar de como una limitación.

Qué pueden decir los niños: “La dislexia me dificulta captar los patrones de las letras para poder leerlas y deletrearlas. Por eso recibo ayuda adicional en otro salón para facilitarme un poco las cosas”.

Los amigos se dan cuenta de que su hijo utiliza adaptaciones en el aula y le preguntan sobre eso.

Anime a su hijo a hablar de sus fortalezas y desafíos. Si su hijo acepta sus adaptaciones y no teme hablar de ellas, puede facilitar que los demás sean comprensivos.

Qué pueden decir los niños: "Tengo muchas y muy buenas ideas en mi cabeza. Pero me cuesta escribirlas. Por eso voy a otro salón y utilizo una herramienta de voz-a-texto en los exámenes. Es como usar lentes para ver mejor”.

Su hijo suele olvidar sus útiles escolares y necesita la ayuda de un amigo.  

Recuerde a su hijo que está bien que sus compañeros lo apoyen. Anímelo a pedir ayudar a sus amigos cercanos cuando la necesite. 

Qué pueden decir los niños: "A mi cerebro le encanta revisarlo todo. Pero a veces eso significa que no escuche algo que dijo el maestro. ¿Me podrías ayudar a recordar la tarea? Me ayudarías mucho”. 

Los amigos preguntan por qué una tarea o asignatura es difícil para su hijo.

Dígale a su hijo que todos tenemos fortalezas y desafíos. Guíe a su hijo para que hable de las suyas.

Qué pueden decir los niños: "Mi cerebro funciona mejor cuando me gusta el tema. Me cuesta concentrarme en cosas que me aburren o me resultan fáciles. No es que sea un mal estudiante. Simplemente proceso las cosas de forma diferente”.

Un amigo duda de su hijo y afirma que su TDAH no es real.

Anime a su hijo a expresar su punto de vista y confirmar que su TDAH es real.

Qué pueden decir los niños: "Tener TDAH es como tener un cerebro superactivo que siempre está explorando. Cuando tengo que quedarme quieto en un lugar para aprender, es como tratar de mantener a un cachorro muy activo en una habitación pequeña. Es algo real que afecta mi manera de aprender”.