¿Se pueden curar las diferencias en la manera de pensar y aprender?

Por Bob Cunningham (EdM)

Pregunta:

¿Se pueden curar las diferencias en la manera de pensar y aprender? Mi hijo las tiene y me pregunto si siempre las tendrá.

Responder:

Salvo algunas excepciones, las diferencias en la manera de pensar y aprender no tienen cura. Esto no significa que los niños que las tengan no puedan salir adelante. Con el apoyo adecuado, su hijo puede aprender a manejar sus desafíos y aprovechar sus fortalezas.

Nadie sabe con certeza qué causa las diferencias en la manera de pensar y aprender, pero sí sabemos que no es una sola cosa. Por ejemplo, parece haber un componente hereditario en muchos niños. Pero las diferencias en la manera de pensar y aprender también pueden provenir de algunas condiciones médicas, como los trastornos convulsivos, la enfermedad de Lyme y lesiones cerebrales.

Las diferencias en la manera de pensar y aprender también pueden haberse producido como efecto secundario de algún tratamientos o de medicamentos utilizados en ciertas afecciones médicas. En estos casos, sí se podrían "curar" ya que podrían desaparecer al suspender el tratamiento o curar la condición médica que las provoca.

Algunos niños podrían mostrar diferencias en la manera de pensar y aprender debido a que han faltado mucho a la escuela, y en consecuencia tienen lagunas en su aprendizaje. Otros estudiantes podrían tener problemas en la escuela porque aún no dominan el inglés. Enseñarles en su idioma nativo, mejorar su comprensión del inglés o darles clases de recuperación podría resolver sus desafíos de aprendizaje. 

Pero esas son excepciones. Las diferencias en la manera de pensar y aprender en millones de niños son el resultado de cómo funciona su cerebro. Los investigadores han venido usando imágenes cerebrales y otras herramientas para conocer las diferencias en la estructura y química del cerebro. Esto ha mejorado nuestra comprensión sobre las diferencias en la manera de pensar y aprender, pero no han llevado a una cura.

Recuerde que hay muchas cosas que los padres y maestros pueden hacer para ayudar a los niños que piensan y aprenden de manera diferente a salir adelante. Las estrategias eficaces incluyen:

  • Proporcionar adaptaciones que cambien la manera en que se enseña o evalúa al estudiante. Las adaptaciones pueden incluir cosas como darle tiempo adicional en los exámenes o cambiar el lugar donde se sienta en el salón.

  • Enseñarle estrategias específicas que pueda usar cuando algo les resulta difícil. Pueden ser estrategias como indicarle a un adulto cuando no entiende algo o necesita ayuda para organizar sus útiles y el tiempo. O, para los niños con dificultades del procesamiento sensorial o de atención, podrían ser estrategias para moverse mientras están sentados sin distraer a sus compañeros.

  • Usar tecnología de asistencia o herramientas que lo ayuden a manejar sus retos. Un ejemplo común de tecnología de asistencia avanzada es usar la función texto-a-voz en una computadora o teléfono móvil para ayudar con la lectura. Un ejemplo común de baja tecnología sería usar un lápiz más grueso cuando existen dificultades con las habilidades motoras finas.

  • Usar terapia educativa o entrenamiento para ayudar al estudiante a entender su manera de aprender y su comportamiento. Esto incluye ayudarlo a controlar sus actos y a defenderse ante adultos y compañeros.

  • Considerar el uso de medicamentos para tratar las dificultades de atención. Las estrategias conductuales pueden ser de gran ayuda, pero algunos niños se benefician más cuando esas estrategias se combinan con medicamentos.

Estas intervenciones pueden ayudar a los niños que piensan y aprenden de manera diferente a salir adelante. Pero eso no es lo mismo que curar las diferencias. Los padres deben de ser muy escépticos si alguien asegura que un producto o tratamiento puede curar las diferencias en la manera de pensar y aprender de su hijo.

No conozco los detalles de los desafíos de su hijo. Pero sí sé que, además de implementar intervenciones para ayudar, también es importante reconocer y desarrollar las fortalezas de su hijo. De esa manera, cuando las diferencias en la manera de pensar y aprender sean un obstáculo, su hijo se sentirá seguro de que hay cosas en las que es bueno que son apreciadas y respetadas por otros.

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    Acerca del autor

    Acerca del autor

    Bob Cunningham (EdM) es director ejecutivo del desarrollo del aprendizaje en Understood.