5 ideas erróneas comunes sobre el IEP

Por Kristin Stanberry

La ley federal define lo que es un (IEP, por sus siglas en inglés), pero los detalles pueden ser confusos. Estos son cinco malentendidos comunes y los hechos que los desmienten.

Mito #1: Todo niño con dificultades tiene garantizado un IEP

Realidad: Para calificar para los servicios de (y un IEP), los estudiantes deben cumplir con dos criterios. Primero, deben de ser diagnosticados formalmente con una discapacidad definida en la Ley de Educación para Individuos con Discapacidades (IDEA por sus siglas en inglés). Esta ley federal cubre 13 categorías de discapacidad. Una de ellas es “discapacidades específicas del aprendizaje”. En segundo lugar, la escuela debe determinar que el estudiante necesita servicios de educación especial para progresar en la escuela y aprender el . No todos los estudiantes con discapacidades cumplen con estos dos criterios. Conozca más sobre el proceso para obtener un IEP con nuestra guía del IEP.

Mito 2: Si algo está estipulado en el IEP, la escuela lo cumplirá

Realidad: El IEP es un contrato legal. La escuela está obligada a proveer los servicios y apoyos prometidos a su hijo. No obstante, los maestros y administradores escolares están ocupados y son seres humanos. Algunas veces los detalles son pasados por alto o se olvidan. Parte de su función como defensor de su hijo es asegurarse de que obtenga los servicios y descritas en su IEP. Supervise el trabajo escolar de su hijo, las calificaciones en sus exámenes y su actitud hacia la escuela. Si las cosas parecen ir mal, reúnase con el maestro para discutir la situación. Averigüe otras maneras de cerciorarse que el IEP de su hijo está siendo implementado.

Mito 3: Un IEP proporcionará servicios y apoyo a su hijo después del bachillerato

Realidad: El IEP (y los servicios que garantiza) finalizarán cuando el estudiante se gradúe del bachillerato. La educación especial no se extiende a la universidad o al lugar de trabajo. El equipo del IEP está obligado a trabajar con el estudiante para crear un plan de transición como parte de su IEP. Este plan se enfoca en los objetivos a futuro y ayuda al estudiante a prepararse para la edad adulta.

Mito #4: Tener un IEP significa que su hijo será colocado en un aula de educación especial

Realidad: La ley federal exige que los niños con un IEP sean colocados en el ambiente menos restrictivo. Esto significa que los estudiantes deben pasar el menor tiempo posible fuera del salón de clases de educación general. Puede que el IEP especifique los servicios y las adaptaciones que necesita su hijo para salir adelante en el aula de educación general. Si los estudiantes pasan tiempo en un “salón de recursos” o aula de educación especial, eso estará especificado en el IEP.

Mito 5: La escuela escribe el IEP y luego se lo explica a los padres

Realidad: Según la ley federal (IDEA), los padres son miembros plenos e igualitarios del equipo del IEP. Usted tiene voz en la elaboración del IEP de su hijo. Aunque usted no sea un experto en educación especial, sí lo es en lo que se refiere a comprender las necesidades de su hijo. Su conocimiento acerca del desarrollo, fortalezas y desafíos de su hijo, así como la vida en el hogar y las actividades fuera de la escuela es muy valioso para desarrollar el IEP.

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    Acerca del autor

    Kristin Stanberry es una editora y escritora especializada en cuidado parental, educación y salud/bienestar del consumidor.

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