Equilibrar la escuela y un trabajo nuevo

De un vistazo

  • El trabajo ofrece beneficios importantes para la autoestima de los adolescentes.

  • Su adolescente podría tener que renunciar a algunas cosas para tener tiempo para trabajar.

  • Su adolescente podría necesitar reducir sus responsabilidades en la casa, hasta que aprenda a equilibrar su trabajo y la escuela.

Trabajar puede ser una experiencia emocionante que fortalezca la seguridad en sí mismos de los adolescentes que piensan y aprenden de manera diferente. Tener éxito en el trabajo puede puede proporcionar un alivio frente a los desafíos que enfrentan en la escuela. También los puede ayudar a desarrollar su curriculum para empleos futuros. Y un ingreso económico regular les puede brindar una sensación de empoderamiento importante.

Sin embargo, los estudios pueden verse afectada en ese proceso. Puede resultar particularmente difícil para los adolescentes con problemas organizativos hacer malabarismos con el trabajo y la escuela y mantenerse concentrados. Esto es lo que usted puede hacer para ayudar a su adolescente a encontrar el equilibrio adecuado.

Promover que el inicio sea lento

Los estudios muestran que el trabajo comienza a afectar las calificaciones de los adolescentes cuando trabajan más de 15 horas por semana. Podría ser sensato que su hijo trabaje menos horas.

Los empleadores saben que los estudiantes de bachillerato tienen compromisos académicos. A menudo contratan a varias personas para cubrir lo que podría requerir una posición de tiempo completo. Suele existir la posibilidad de trabajar solamente los fines de semana, o tal vez dos tardes a la semana más un día del fin de semana.

Considerar horarios regulares

Contar con un horario laboral predecible y constante puede facilitar mucho que su hijo administre su tiempo apropiadamente. Una vez que su adolescente demuestre que puede manejar sus horas de trabajo y sus deberes escolares, puede solicitar asumir turnos de trabajo adicionales, en caso necesario.

Dedicar tiempo para los compromisos nuevos

Hable con su adolescente sobre cómo le está yendo en su trabajo y con sus obligaciones escolares. ¿Qué necesita posponer o dejar de hacer para hacer bien tanto su trabajo como los deberes escolares?

Por ejemplo, si su adolescente trabajará tres horas después de la escuela, podría dedicar tres horas después de la cena para ocuparse de su “otro trabajo”: hacer los deberes escolares. Marque el horario en un calendario y colóquelo en la cocina o en algún lugar visible. Esto facilitará que su hijo de bachillerato y otros miembros de la familia respeten ese horario.

Si es posible, este podría ser el momento de reducir los quehaceres domésticos y otras responsabilidades de su adolescente en la casa, al menos hasta que se sienta cómodo con su rutina nueva.

Mantener la comunicación abierta

Asegúrese de que su adolescente notifique a su consejero y maestros que tendrá un empleo. En muchos casos, el personal de la escuela puede ser un gran apoyo para los adolescentes que trabajan y ofrecerles estrategias para priorizar las responsabilidades escolares. Puede que incluso estén dispuestos a adelantarles información acerca de próximos proyectos y sus fechas de entrega.

Conocer con antelación lo que se aproxima puede ayudar a su adolescente a planificar y solicitar a su jefe un cambio de horario en momentos críticos. También es importante animar a su adolescente a ser honesto con su empleador acerca de sus obligaciones escolares. Si un jefe no es flexible, es mejor que su adolescente busque trabajo en otro lugar.

Dar prioridad a la organización

Incluso sin tener un trabajo de medio tiempo, estar organizado y enfocado en la escuela puede ser un reto para los adolescentes con . Esta es una oportunidad para que los niños entiendan la importancia de mantener su habitación en orden, sus pertenencias donde deben estar y su lista de tareas al día.

Anime a su hijo de bachillerato a programar recordatorios visuales o de audio de las tareas por hacer en el teléfono. Ayúdelo a que se acostumbre a preparar la noche anterior la ropa que usará al día siguiente. También podría llevar al trabajo su mochila de la escuela. Si su jefe lo permite, su adolescente podría hacer algunas lecturas o deberes escolares sencillos durante sus descansos o tiempo libre.

Saber cuándo hacer cambios

Hable a menudo con su adolescente para preguntarle cómo le está yendo en la escuela y en el trabajo. Quizás quiera contactar con más frecuencia al consejero o sus maestros para asegurarse de que está al día con sus asignaturas.

Si su adolescente comienza a mostrar señales de ansiedad o depresión, o comienza a retrasarse en la escuela, actúe enseguida. Hable con su hijo sobre su carga de trabajo y busque maneras de ayudarlo a ponerse al día.

No dude en contactar al jefe de su adolescente y preguntarle si es posible ajustar su horario, al menos temporalmente. Si fuera posible, haga que su adolescente inicie la conversación con su supervisor. Usted puede practicar con su adolescente, de modo que vaya preparado a la conversación.

Si usted no ve resultados inmediatos, considere que deje de trabajar por el momento. Podría ser una cuestión de meses hasta que su adolescente esté listo para regresar al mundo laboral.

Puntos clave

  • Trabajar más de 15 horas semanales podría perjudicar las calificaciones escolares.

  • Ser organizado es fundamental para equilibrar las exigencias escolares y el empleo.

  • Los consejeros y maestros pueden darle más apoyo a su adolescente si saben que va a empezar a trabajar.

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