¿Por qué los niños expresan su duelo de formas inesperadas?

PorAmanda Morin

Las personas suelen usar la palabra “duelo” para referirse a la reacción emocional ante la muerte. Pero el duelo es una respuesta común a cualquier tipo de pérdida.

Los niños muestran su aflicción de distintas maneras. Sin embargo, para algunos niños que piensan y aprenden de manera diferente los sentimientos pueden ser más complicados y las señales más difíciles de reconocer.

Su hijo podría estar de duelo por cosas que usted no se imaginaría o de maneras que usted no esperaría. Eso puede ser confuso, especialmente si su hijo actúa diferente a lo habitual y usted no sabe el porqué. 

Tal vez se pregunte: ¿Por qué mi hijo de repente está tan apegado a mí? ¿Por qué no habla de la pérdida?

Esto es lo que podría estar ocurriendo.

Qué puede afligir a los niños 

Todos estamos afligidos por cosas diferentes y de diversas maneras.

Muchos niños no solo se afligen cuando pierden a alguien importante para ellos. También se afligen cuando pierden algo que era importante para ellos, como por ejemplo:

  • No poder salir con sus amigos. 
  • Ver que alguien que les importa se enferma o incluso escuchar que se enferman personas que no conocen. 
  • Saber que un miembro de la familia ha perdido su trabajo y que eso significa enfrentar apuros económicos. 
  • No poder disfrutar de objetos o actividades (como ser “demasiado mayor” para jugar con un determinado juguete o no comer pizza los martes con toda la familia).

Es posible que usted no espere que los niños sientan la pérdida, porque hay algo nuevo y emocionante que reemplaza lo que han perdido. Pero esa pérdida puede ser más pronunciada en los niños que piensan y aprenden de manera diferente.

Esto es especialmente cierto si lo que están perdiendo es algo que se esforzaron por conseguir. Estos son algunos ejemplos:

  • Su hijo puede sentirse orgulloso de pasar a un grupo deportivo de niños de más edad, y a la vez sentir la pérdida del equipo y la rutina que le eran familiares.
  • Su hijo puede estar emocionado de empezar la escuela media y aun así sentirse triste de dejar atrás la escuela primaria. 
  • Su hijo puede disfrutar la educación a distancia y a la vez lamentarse por la pérdida del aprendizaje en persona.

Cómo puede lucir el duelo 

Cuando su hijo está de luto por la pérdida de alguien o algo que fue importante para él, es posible que llore o esté triste y enojado. Después de todo, es común que los niños se enfaden cuando las cosas están fuera de su control.

No obstante, en algunos niños el duelo se manifiesta de formas impredecibles. Los niños que tienen dificultad con el control de impulsos, el manejo de emociones y el pensamiento flexible pueden reaccionar de maneras que parecen inapropiadas para la situación. 

Puede que algunos se aíslen o actúen como si esto no les molestara, incluso haciendo bromas para ocultar sus sentimientos. Otros pueden quedarse atascados y no ser capaces de dejar de hablar de lo que pasa por su mente, incluso si usted ya ha respondido a todas sus preguntas y han hablado de sus preocupaciones.

Los niños más pequeños o los niños con el trastorno del lenguaje expresivo podrían tener dificultad para expresar con palabras lo que sienten. También puede serles difícil pedir lo que necesitan para sentirse mejor.

En lugar de eso, su hijo podría sentir más miedo y ansiedad de lo usual, tener más rabietas o crisis, o querer que usted lo consienta. Los niños mayores pueden estar irritables, actuar de manera desafiante o tener dificultad para concentrarse.

Si usted y su hijo están sufriendo por la misma pérdida, puede que su hijo sea más cooperador y considerado que lo habitual. Esto suele suceder cuando los niños no quieren preocupar a los adultos o distraerse de su propio duelo.  

Además, a muchos niños el duelo puede causarles síntomas físicos, como dolores de estómago, dolores de cabeza, cambios en el apetito o dificultad para dormir.

Cómo puede ayudar 

Cuando los niños están de duelo, no siempre es fácil saber cómo actuar. Pero es importante hacerles saber que todos sentimos dolor y que no existe una manera correcta de sentirse. De hecho, es natural sentirse triste. 

Dígale a su hijo que usted sabe que el sentimiento de pérdida es real y que está ahí para escucharlo. Conversar abiertamente sobre una pérdida compartida puede hacer que los niños se sientan menos solos. También puede hacerles saber que usted está ahí incluso si ellos no quieren hablar.  

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    Acerca del autor

    Acerca del autor

    Amanda Morin es la autora de “The Everything Parent’s Guide to Special Education” y fue la directora de liderazgo intelectual en Understood.

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    David Kessler (MA) es un terapeuta que se especializa en TDAH, discapacidades del aprendizaje y trauma.