Por qué su adolescente se frustra con la escuela y cómo ayudar

Por Lexi Walters Wright

De un vistazo

  • Los niños que tienen dificultades en la escuela a menudo se frustran y dudan de su importancia.

  • La manera en que usted hable con su hijo sobre su frustración puede hacer una gran diferencia.

  • A veces es mejor escuchar que hablar.

La escuela puede ser muy difícil para algunos niños. A medida que las asignaturas se vuelvan más complejas al ir avanzando de grado, las frustraciones e inseguridades de los niños pueden aumentar. Su preadolescente o adolescente podría empezar a cuestionar la importancia de la escuela, o incluso amenazar con abandonar una asignatura o la escuela por completo.

A pesar de lo preocupante que esto pueda ser, su hijo probablemente no lo hace para sacarlo de quicio. Entender con qué está lidiando su hijo puede facilitar que usted encuentre soluciones para hacer que la escuela sea más llevadera. Lo que usted diga y cómo lo diga puede ayudar a modificar la actitud de su hijo.

Estas son algunas situaciones comunes y sugerencias para manejarlas.

Su hijo no está interesado en las asignaturas o lecciones

Cómo se podría manifestar: Al estar revisando las clases o el horario del próximo semestre, su hijo se queja: “¿Es en serio? ¿Para qué sirven estas clases?”.

Usted podría estar tentado a decir: “La escuela considera que todas estas son materias importantes”.

En su lugar, intente decir: “¿Qué te gustaría aprender el próximo año? ¿Qué crees que te sería útil? Revisemos las descripciones juntos y veamos cuáles te parecen interesantes”.

¿Por qué decir esto?: Es posible que los niños no sepan de qué se trata una asignatura solo por el nombre. Al saber qué temas se abordarán, tal vez comience a parecerle más interesante.

Otra posibilidad es su hijo se cambie a otro curso. Cuando los niños pueden elegir las asignaturas que cursarán, generalmente se sienten más motivados. Algunas materias puede que sean obligatorias. Sin embargo, destaque las opciones que tiene dentro de las materias, por ejemplo. Puede que todos los estudiantes tengan que cursar una materia de ciencias, pero podrían decidir si es física, biología o química.

Su hijo está obteniendo malas calificaciones

Cómo se podría manifestar: El maestro de su hijo lo llama a casa (otra vez) para hablar sobre una mala calificación en matemáticas. Su hijo estalla: “¡No me importa! No puedo hacer estas cosas. ¡Detesto ese lugar!”.

Usted podría estar tentado a decir: “Lo lamento mucho, pero es tu obligación ir a la escuela”.

En su lugar, intente decir: “Sé que matemáticas te resulta difícil. Tu frustración demuestra que sí te importa. Si no te importara, no reaccionarías así. Y ya que te importa, vamos a buscar la manera de facilitarte la clase de matemáticas. Busquemos un día para reunirnos con tu maestro y encontrar soluciones”.

¿Por qué decir esto?: El hecho de que a los niños les vaya mal en la escuela constantemente, puede frustrarlos y hacerlos sentir desesperanzados. Escuchar ideas y estrategias que aún no han probado puede motivarlos a seguir adelante.

Su hijo piensa que la escuela solo sirve para ingresar a la universidad

Cómo se podría manifestar: Las clases de preparación para el SAT están agotando a su hijo. Usted podría escuchar: “De todas maneras nunca voy a entrar a la universidad, así que no entiendo por qué tengo que seguir yendo a la escuela”.

Usted podría estar tentado a decir: “Sí irás a la universidad. Y estos exámenes son para ayudarte a ingresar”.

En su lugar, intente decir: “Hacer el SAT no significa que tengas que ir a la universidad. El propósito del bachillerato es abrirte distintas oportunidades en el futuro. Esto podría incluir la universidad, o no. Efectivamente esos exámenes son difíciles. Así que vamos a asegurarnos de que recibas el apoyo necesario para que demuestres lo que sabes. Si no te gusta la idea de ir a la universidad, podemos hablar con el equipo de orientación sobre opciones diferentes una vez que te gradúes”.

¿Por qué decir esto?: Los adolescentes suelen vivir en el momento y es posible que tengan dificultad para visualizar el futuro. Esto les dificulta analizar los costos y beneficios de sus decisiones. Lo que usted puede hacer ahora es ayudar a su hijo a tomar decisiones que mantengan abiertas las opciones para cuando esté preparado para pensar en su futuro.

Su hijo siente que nadie lo entiende

Cómo se podría manifestar: Su hijo tiene problemas con la lectura, tal como le sucedió a usted, y le resulta difícil la escuela. Usted podría escuchar: “Es demasiado difícil para mí. Seguro que para ti fue diferente”.

Usted podría estar tentado a decir: “Salí adelante porque me esforcé mucho y no sentí lástima de mí mismo".

En su lugar, intente decir: Mis problemas con la lectura también hicieron que la escuela fuera muy difícil para mí. Sentía envidia de otros niños a los que se les hacía fácil. Dime, ¿cómo es para ti la clase de inglés?

¿Por qué decir esto?: Escuchar y validar las emociones de su hijo puede ayudarlo a sentirse menos solo, y evitar que se sienta como una víctima. Esto demuestra que a usted le importa y que no asume que las experiencias de ambos son exactamente las mismas. Esa comprensión puede ayudarlos a trabajar juntos en la búsqueda de soluciones para abordar los desafíos específicos de su hijo.

Su hijo lo ha intentado una y otra vez y está a punto de rendirse

Cómo se podría manifestar: Después de muchos meses de amenazar con abandonar la escuela, su hijo ha adoptado una actitud más decidida: “No regresaré”.

Usted podría estar tentado a decir: “Oh sí, claro que lo harás”.

En su lugar, intente decir: “¿Entonces qué será lo siguiente? Entiendo que te has sentido frustrado por mucho tiempo. Hemos probado muchas cosas. Pero abandonar la escuela y no hacer nada no es una opción. ¿Qué deberíamos hacer?”.

¿Por qué decir esto?: Los jóvenes adultos a menudo se sienten fortalecidos cuando tienen más control de su futuro después de años de sentirse derrotados. Juntos busquen alternativas en su localidad, como los programas de las escuelas magnet y charter. Busquen información sobre los cursos de preparación para el GED y las .

Usted puede que tenga que orientar a su hijo en el proceso de explorar sus opciones. Este proceso le demostrará a su hijo que hay más opciones disponibles.

Cuando su adolescente se niega a ir a la escuela o quiere abandonarla, es posible que usted se sienta frustrado. Tenga en cuenta que esas amenazas suelen ser una señal de frustración. Pruebe usar un registro de frustración para entender mejor cuáles son los problemas que enfrenta su hijo. También puede averiguar qué hacer si su hijo se está atrasando en la escuela.

Puntos clave

  • Usted no puede hacer que a su hijo le guste la escuela. Pero lo puede ayudar a entender cómo le abrirá oportunidades más adelante.

  • Intente no asumir que sus experiencias en la escuela son las mismas que las de su hijo.

  • Si su hijo no se siente capaz de continuar, hable con un asesor o consejero académico para encontrar alternativas.

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    Acerca del autor

    Acerca del autor

    Lexi Walters Wright fue la coordinadora de la comunidad de Understood. En su labor de escritora y editora ayuda a los padres a tomar decisiones acertadas para toda la familia.

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    Bob Cunningham (EdM) es director ejecutivo del desarrollo del aprendizaje en Understood.