Cómo preparar a los niños para visitar amigos y familiares

Visitar a familiares y amigos es problemático para muchos niños. No saber qué pasará o cómo deben comportarse puede ser particularmente complicado para los niños que piensan y aprenden de manera diferente. Estas estrategias sencillas pueden ayudar.

¿Cuántas personas estarán allí? ¿Quiénes son? El solo hecho de conocer información básica puede ayudar a tranquilizar a los niños más pequeños. Mientras más detalles proporcione, mejor. ¿El tío Juan bromea constantemente y se ríe muy fuerte? ¿La televisión está siempre encendida en la casa de la tía Rocío?

Describa a su hijo a quién podría ver y qué podría escuchar y experimentar. Esto evita que los niños se sorprendan al entrar al recinto.

¿A sus familiares les gusta dar abrazos? Asegúrese de que su hijo lo sepa con anticipación. ¿Estaría bien si su hijo da la mano o choca de puños en su lugar? Si no es así, considere decirle a sus familiares que su hijo prefiere sonreír y saludar de lejos.

¿Los primos no tienen permitido los videojuegos? ¿Hay que sacarse los zapatos al entrar a la casa? Dígale a su hijo qué se espera que hagan los niños en el lugar al que van. De esta manera sabrá con anticipación qué hacer, vestir o llevar.

Prepare a su hijo para conversaciones cortas practicando saludos y conversaciones. ¿Cómo responderá su hijo preguntas del tipo “¿cómo te va en la escuela?”. ¿Qué les gustaría saber a los abuelos? En los días previos a la visita piensen en temas de conversación y anótenlos. Revísenlos el día de la reunión.

¿Qué hacer si su hijo se siente agobiado? Anímelo a tomar un descanso a solas para relajarse. Pregunte al anfitrión si hay un espacio privado al que su hijo pueda ir si lo necesita.

Usted también podría crear un sistema de comunicación entre ustedes. Por ejemplo, su hijo podría susurrarle una palabra clave (“descanso”, tal vez) cuando necesite escabullirse. Esté preparado para explicar por qué se fue su hijo a quienquiera que lo pregunte. Si por alguna razón alguien de la familia se burlara de su hijo por irse, esto es lo que usted puede hacer.

Pida a su hijo que lleve cosas para entretenerse a solas. Esto podría incluir un rompecabezas, libros o crayones para dibujar. Adviértale que es posible que otros niños se le acerquen para participar en esas actividades.

Como plan alternativo, usted podría llevar en su bolso un par de juguetes pequeños o actividades. Si nota que su hijo se está aburriendo o está muy inquieto, déselos. A veces un juguete nuevo puede alargar el tiempo de la visita.

Antes de la visita dígale a su hijo a qué hora se irán. Acuerden un gesto o una frase para indicar que es la hora de irse. Trate de irse de la reunión a la hora acordada. Esto le demuestra a su hijo que usted cumple su palabra y hace lo posible para que se sienta bien.