Problemas comunes el Día de Acción de Gracias para los niños con TDAH

Por Lexi Walters Wright

De un vistazo

  • El Día de Acción de Gracias puede ser un evento complicado para los niños con TDAH.

  • El cambio de rutina puede causar inquietud en los niños con TDAH.

  • Usted no puede controlar el caos de los eventos numerosos, pero puede prepararse.

A pesar de la encantadora celebración que representa el Día de Acción de Gracias (Thanksgiving) también puede ser un evento difícil para los niños con TDAH. Conozca algunas de las situaciones problemáticas comunes y cómo ayudar.

Rutinas interrumpidas

El problema: Si su familia viaja en esa época, su hijo dormirá en un lugar diferente y seguirá un horario inusual. Aunque usted sea el anfitrión, las rutinas familiares puede que cambien y eso es difícil para los niños con TDAH.

Qué hacer: Mantenga las mismas rutinas de su hijo tanto como sea posible. Trate de organizar el viaje o los horarios de los invitados de manera que su hijo duerma y coma a la hora que acostumbra. Prepárelo con anticipación para cualquier perturbación que pueda predecir. Explíquele con antelación lo que sucederá. Luego de cada etapa recuérdele qué sigue a continuación.

Esperar la gran comida

El problema: Cuando toda la celebración se centra en una sola comida, la espera puede parecer una eternidad para algunos niños. Es posible que se aburran o se impacienten y se produzcan peleas o berrinches.

Qué hacer: Antes del Día de Acción de Gracias pida a sus familiares que ayuden con algunas de las actividades de la mañana. Un abuelo o un tío podría llevar a su hijo al parque. Algún primo adulto podría organizar un juego para los pequeños. Informe a los niños con anticipación qué sucederá y cuándo. De esta manera la cena no será lo único que esperaran que suceda.

El alboroto de los invitados

El problema: Si tiene muchos invitados, el ruido y la actividad podría ser molesto para su hijo. Algunos niños se frustran si el ajetreo y el bullicio los distrae cuando están haciendo algo.

Qué hacer: Ya sea que esté en la casa o en otro lugar, busque un sitio donde su hijo esté alejado del bullicio. Acuerden un lugar al que pueda ir por un rato cuando quiera estar solo para escuchar música, jugar o leer.

Padres ocupados

El problema: Hay niños que necesitan que los adultos les den instrucciones constantemente. Eso es complicado cuando usted está preparando la cena y ocupándose de los invitados.

Qué hacer: Primeramente, trate de adelantar lo más que pueda antes del Día de Acción de Gracias. Compre los ingredientes necesarios y pida a los invitados que traigan los acompañamientos. De esa manera podrá tener tiempo para hablar con su hijo de tanto en tanto. Delegue algunas tareas. ¿Hay un pariente a quien le gustaría supervisar a su hijo en la mañana? Dele libros para leer y colorear, rompecabezas o videos para entretenerlo mientras usted está ocupado.

Esperar el turno para hablar

El problema: Hay niños que no paran de hablar antes, durante y después de la cena. Esto podría molestar a algunos invitados. Los niños que son impulsivos y reaccionan rápidamente sin pensar podrían interrumpir conversaciones para hablar ellos. Si un invitado se queja, su hijo podría reaccionar de una forma que pudiera parecer grosera.

Qué hacer: Antes del Día de Acción de Gracias jueguen a los roles para practicar maneras adecuadas de comenzar, participar y terminar conversaciones con los invitados. Acuerde con su hijo una frase o señal que usted usará para indicarle que deje hablar a los demás.

Sentado durante una larga cena

El problema: Las comidas largas son particularmente problemáticas para los niños con TDAH. Les cuesta permanecer sentados durante mucho tiempo. Si a esto le suma la presencia de comidas inusuales y las discusiones de adultos, tiene todos los ingredientes para un berrinche.

Qué hacer: Recuerde que su hijo se porta mejor cuando recibe indicaciones claras como: "No interrumpas a los adultos". Sea flexible con sus expectativas. El Día de Acción de Gracias no es el día para que el comportamiento de su hijo sea perfecto. Si hay otros niños en la cena, siéntelos en una mesa aparte. Otra opción es permitirles que se paren de la mesa entre platillo y platillo. También los adolescentes podrían encargarse de entretener a los más pequeños.

Puntos clave

  • Hable con su hijo con antelación sobre lo que pasará ese día.

  • La probabilidad de que los niños se estresen o tengan una pataleta debido al cambio de rutina será menor si saben de antemano qué les espera.

  • Usted incluso puede practicar algunas conversaciones o interacciones que podrían suceder durante la cena.

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    Acerca del autor

    Acerca del autor

    Lexi Walters Wright fue la coordinadora de la comunidad de Understood. En su labor de escritora y editora ayuda a los padres a tomar decisiones acertadas para toda la familia.

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    Donna Volpitta (EdD) es coautora de