Recomendaciones para ayudar a los estudiantes de primaria a hacer sus deberes más despacio

Por Kate Kelly

Revisado por experto Rayma Griffin (MA, MEd)

Hay muchas razones por las que los estudiantes de primaria que piensan y aprenden de manera diferente podrían apresurarse en terminar la tarea. Los niños con o pueden ser particularmente propensos a apresurarse en hacer los deberes. Pero hay maneras en que usted puede ayudar a su hijo a reducir la velocidad. Intente estas estrategias.

1. Asignar un tiempo específico para la tarea

Destine una cantidad de tiempo determinada cada día de la semana para hacer los deberes escolares. Usted puede utilizar un contrato para la tarea en el que establezca un horario. Tener un horario establecido para la tarea puede ayudar a su hijo a acostumbrarse a la idea de hacer los deberes escolares. También elimina el incentivo de apresurarse para poder ir a jugar.

La regla general es 10 minutos de tarea por grado escolar al día. Si su hijo está en tercer grado, debería dedicar 30 minutos a los deberes escolares diariamente. Si termina antes, puede leer, dibujar o jugar en línea con aplicaciones educativas.

2. Utilizar un temporizador

Usted puede utilizar una computadora, una aplicación de teléfono, un cronómetro o un temporizador de cocina. Divida la tarea de su hijo en segmentos. Programe el temporizador con el tiempo de cada segmento, y vuélvalo a programar para el siguiente. Anime a su hijo a trabajar sin detenerse hasta que suene la alarma del temporizador. Tener un recordatorio visual o auditivo les da a los niños una idea de cuánto tiempo deben dedicar a la tarea. También les recuerda que disponen de una cantidad específica de tiempo, lo que puede ayudarlos a enfocarse.

3. Tener una actitud adecuada para el trabajo

Si los niños están cansados o estresados por las actividades del día, probablemente se apresurarán en terminar la tarea para acabar con eso. Cuando su hijo luzca fatigado o inquieto, considere posponer la tarea. Permítale correr fuera de la casa o jugar un rato para que se relaje. De esta manera tendrá más energía para hacer sus deberes escolares.

Si su hijo usa medicación para el TDAH y tiende a colapsar después de la escuela, hágaselo saber a su médico. Usted y el médico pueden discutir si es necesario ajustar la medicación.

4. Intervenir si necesita reducir la velocidad

Si usted nota que su hijo se está apresurando, no espere a que termine para intervenir. Trate de hacer que se calme en el momento. Acérquese mientras él está haciendo la tarea y hágale preguntas como: “¿Estás haciendo la tarea lo mejor que puedes?”, “¿tu maestro podrá leer esto?”. Es más fácil para ambos si su hijo soluciona los problemas antes de que termine, en lugar de pedirle que lo vuelva a hacer. También lo puede ayudar a desarrollar buenos hábitos.

5. Promover que revise su trabajo

Recuérdele a su hijo que revise su trabajo en busca de errores que pueda haber cometido por descuido antes de que lo considere terminado. Incluso podrían hacer una lista de verificación juntos: ¿Siguió las instrucciones? ¿Las palabras están escritas correctamente? ¿Usó mayúsculas cuando era apropiado? ¿Puede leer lo que escribió? Promover que revise su trabajo lo ayuda a establecer estándares de un trabajo bien hecho. Y eso lo puede ayudar a sentirse orgulloso de lo que va a entregar.

6. Ayudarlo a dividir los proyectos

En cuarto y quinto grado, los deberes escolares comienzan a requerir más habilidades de organización y administración del tiempo. En lugar de tener que entregar una hoja de trabajo al día siguiente, a los niños se les asigna más tareas y más largas. Y es posible que las tareas tengan fechas de entrega más lejanas.

Ayude a su hijo a aprender a apartar tiempo suficiente para realizar proyectos complejos que requieren más tiempo para completarse. Hagan un calendario de estudio en el que incluya las pequeñas tareas diarias que requiere un proyecto. Esto ayuda a los niños a visualizar que pueden terminar el proyecto a tiempo si avanzan a un ritmo constante.

7. Conseguirle la ayuda que necesita

Algunos niños no contestan las preguntas de la tarea o se apresuran en contestarlas porque se sienten frustrados por el trabajo. Podrían tener diferencias de aprendizaje que afectan sus habilidades en lectura, escritura y matemáticas. Si usted considera que este podría ser el caso de su hijo, es recomendable reunirse con el maestro. Comparta sus observaciones y pregúntele qué ha notado.

Juntos pueden decidir cuáles deben ser los siguientes pasos. Tal vez usted quiera solicitar una evaluación. Es posible que su hijo necesite enseñanza especializada en una área en particular o que lo ayuden a progresar. Cuanto antes obtenga la ayuda que necesita, más prontamente se podrá enfocar en aprender.

8. Recordarle sus fortalezas

Los niños a los que no les ha ido bien en la escuela puede que no se sientan seguros de su capacidad para entregar los deberes bien hechos. Por lo tanto, se apresuran pensando que no vale la pena el esfuerzo. Recuérdele a su hijo sus fortalezas. Hablen de los momentos en que se esforzó mucho en algo (grande o pequeño), y tuvo éxito. Esto lo puede ayudar a fortalecer su autoestima y abordar la tarea con una actitud más positiva.

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