¿Qué hacer si su hijo dice: “Nadie quiere jugar conmigo”?

PorThe Understood Team

De un vistazo

  • Cuando su hijo dice “nadie quiere jugar conmigo” es importante escucharlo.

  • Evite restarle importancia o ignorar los sentimientos de su hijo.

  • Use preguntas abiertas para descubrir qué está sucediendo.

“Nadie quiere jugar conmigo”. ¿Alguna vez ha escuchado decir esto a su hijo? Si es así, tal vez usted no sepa qué hacer o qué decir. Estas son algunas sugerencias.

Cuando su hijo comparta sus sentimientos con usted, empiece por simplemente escuchar. El juego es algo tan importante para los niños pequeños como lo son el dinero y el amor para los adultos. Entonces, cuando los niños dicen “nadie quiere jugar conmigo”, es probable que lo perciban como un gran problema. Intente no restarle importancia diciendo algo como: “Todo estará bien mañana”.

Trate de entender más haciendo preguntas abiertas a su hijo.

  • ¿Qué te hizo sentir así hoy? ¿Quién no quiso jugar contigo?
  • ¿Había algunos niños con los que querías jugar, pero no tuviste oportunidad?

La manera en que pregunte es tan importante como las preguntas que haga. Usted quiere demostrarle a su hijo que le importa lo que él piensa y siente. Decir cosas como, “parece que tuviste un día complicado”, puede hacer que su hijo se sienta escuchado.

Al mismo tiempo, intente no sacar conclusiones apresuradas. No es inusual que los niños pequeños digan: “Nadie juega conmigo”. A veces es un problema real. Pero en otras ocasiones, se debe a cómo los niños pequeños interpretan las cosas. Puede que no sea exactamente lo que sucedió.

Digamos que su hijo estaba trabajando en un proyecto de su clase, y salió 10 minutos tarde a recreo. Cuando llegó a la cancha, los equipos de fútbol ya habían sido elegidos y su hijo tuvo que quedarse en la banca. Su hijo le dijo que nadie había querido jugar con él. Pero en este caso fue por el tiempo en que él llegó al juego, no por causa de los amigos.

La frecuencia con la que su hijo dice que nadie quiere jugar con él también es importante. Si es algo aislado, como una vez al mes, con solo escucharlo suele ser suficiente. Si su hijo se queja con más frecuencia, averigüe más.

También es importante no apresurarse ni intentar “arreglar” las cosas para su hijo, por ejemplo, invitando a jugar a otro niño. En su lugar, trabaje junto con su hijo para encontrar soluciones.

Si su hijo no tiene nadie con quien jugar en el recreo, motívelo a que pruebe participar en un juego como ‘cuatro cuadrados’, donde su hijo simplemente tiene que formarse en la fila para poder jugar. Eventualmente, su hijo llegará al frente de la fila y tendrá la oportunidad de jugar.

También puede ponerse en contacto con el maestro de su hijo. Muchas escuelas tienen estrategias para ayudar a los niños a socializar.

Una de ellas es el “almuerzo grupal,” donde un maestro se reúne a almorzar con un grupo de niños, algunos que tienen problemas para hacer amigos y otros que son más populares. El grupo permite que su hijo tenga la oportunidad de participar en una conversación guiada, con ayuda de un maestro de confianza. También existen los clubes de estudiantes con intereses similares, como los videojuegos, las novelas gráficas o Legos.

Si su hijo se ve molesto durante varios días, puede ser que usted necesite hacer más. Jugar con otros no es algo que se desarrolle de manera natural para todos los niños. Su hijo puede necesitar aprender habilidades para hacer amigos, como saber acercarse a otros niños para invitarlos a jugar o empezar conversaciones. O, respetar los turnos y permitir a otros hablar. Su hijo puede aprender esto a través del juego de roles o una clase de habilidades sociales.

A veces, decir “nadie juega conmigo”, puede ser señal de algo más serio. Si otros niños le están diciendo cosas crueles o le están haciendo bullying a su hijo, contacte a la escuela. No dude en acercarse al consejero escolar o trabajador social si necesita ayuda.

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Puntos clave

  • Ayude a su hijo a encontrar maneras de conocer y jugar con otros niños.

  • Comuníquese con la escuela para indagar acerca de actividades como “almuerzo grupal”.

  • Si su hijo ha estado molesto durante varios días, intente averiguar si se trata de bullying.

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