La importancia de la conciencia plena para los niños que piensan y aprenden diferente

Cuando los niños practican la conciencia plena (también conocida como atención plena), se enfocan en el presente. Puede ayudar a los niños a notar sus pensamientos negativos y cambiar su atención hacia lo que están haciendo o sintiendo en ese momento. Practicar la atención plena puede disminuir el estrés y la ansiedad. También tiene otros beneficios.

Conciencia plena significa vivir el momento sin emitir juicios. Sin embargo, tanto niños como adultos no solemos funcionar de esa manera.

Nuestros pensamientos tienen que ver con cosas ocurridas en el pasado o que podrían ocurrir en el futuro. Incluso si el pensamiento no es exacto, puede que reaccionemos como si lo fuera.

Suponga que un niño está estudiando para un examen y comienza a sentir ansiedad por eso. Intenta enfocarse en sus apuntes, pero sus pensamientos van de un lado a otro: Reprobé el examen anterior... Debería haber pedido más ayuda ... Voy a reprobar.

La práctica de la conciencia plena puede ayudar a los niños a notar sus emociones y cambiar hacia un pensamiento más neutro, como por ejemplo cómo se siente su respiración al inhalar y exhalar. Tener conciencia plena puede ayudar a los niños a manejar sus emociones y enfrentar los desafíos.

Continúe leyendo para enterarse cómo la conciencia plena puede ayudar a desarrollar habilidades clave como la atención y el autocontrol.

Estudios de investigación han demostrado que la conciencia plena puede ayudar a todos los niños a mejorar el comportamiento y la concentración. No obstante, puede ser aún más valiosa para los niños que piensan y aprenden de manera diferente, particularmente para los que son ansiosos o impulsivos.

Los niños que tienen problemas en la escuela puede que hayan tenido experiencias que los hayan hecho sentir derrotados. Poder nombrar esos pensamientos negativos puede ayudarlos a permanecer enfocados y dejar atrás el pasado.

Aprenda cómo ayudar a los niños a reconocer patrones de pensamiento negativo.

La conciencia plena no es algo que surge de manera natural en muchos niños, pero se puede aprender. Algunas escuelas han comenzado a realizar prácticas de conciencia plena en el salón de clases.

La práctica de la conciencia plena por lo general incluye ejercicios de respiración. El objetivo es concentrarse en cada respiración, en la inhalación y en la exhalación.

En el salón de clases, el instructor puede decir a los niños que noten cuando su mente divaga y recordarles que regresen su atención a la respiración. Con la práctica, los niños podrán hacerlo por su cuenta. Notar que su mente divaga puede ayudarlos a desarrollar la concentración.

En la casa, proponga a los niños que dejen de hacer lo que están haciendo por un minuto y noten lo que están sintiendo. Esto puede ser especialmente útil para los niños que parecen ansiosos o frustrados.

Con el tiempo, los niños podrán detenerse antes de reaccionar ante un pensamiento, lo cual puede ayudar con el autocontrol.

Revise más ideas para ayudar a los niños a autorregularse. También puede probar una de las apps de meditación recomendadas por el socio de Understood Common Sense Media.