Rechazo a la escuela: Qué significa que los niños no hagan sus deberes
Consejos prácticos para manejar el rechazo escolar
- Consejo práctico 1Interrumpa el ciclo de "qué pasa si".
Interrumpa el ciclo de "qué pasa si".Hable de lo que tiene atascados a los niños y de la diferencia entre “qué pasa si” y “lo que sí es”. Por ejemplo, hay niños que podrían decir: “¿Qué pasa si todos en mi clase son malos conmigo?”. Usted puede decir: "Lo que sí es cierto es que dos de tus amigos del año pasado están en tu clase".
- Consejo práctico 2Averigüe qué los preocupa.
Averigüe qué los preocupa.¿Hay algo acerca de este día en particular que cause estrés? Algunos niños se niegan a ir a la escuela en ciertos días o a hacer cierto tipo de trabajos. Pueden sentirse ansiosos por un cambio en la rutina o estar preocupados por algo que esté sucediendo en la casa.
- Consejo práctico 3Sea paciente y claro.
Sea paciente y claro.Utilice frases cortas y concretas para manejar las cosas en el momento. Por ejemplo: "Estás a salvo, y yo estoy aquí para ayudarte. Encontraremos la manera de que te sientas bien en la escuela".
- Consejo práctico 4Ajuste sus expectativas.
Ajuste sus expectativas.Ir a la escuela no es opcional. Pero cosas como ir en pijama podrían serlo. Tal vez tenga que tomar decisiones como: ¿Es más importante que asistan a la escuela o que vayan bien vestidos?
Hasta 1 de cada 4 niños muestran señales de rechazo a la escuela en algún momento. Se rehúsan asistir a clase, ya sea fuera de la casa o dentro. Y se niegan a hacer los deberes escolares.
A diferencia de los niños que se quejan de las tareas o evitan hacerlas, usted no puede convencer a estos niños de que las hagan. Literalmente, pueden hasta enfermarse por ello. Es posible que se quejen de dolor de estómago o de cabeza y se descontrolen cuando es tiempo de hacer los deberes escolares. Usted también podría notar que:
Se preocupan por la escuela durante su tiempo libre o los fines de semana.
Tienen rabietas o crisis frecuentes por tener que ir a la escuela o hacer los deberes escolares.
Se oponen tanto a la rutina matutina que afectan los horarios de otras personas.
El verdadero rechazo a la escuela no es algo temporal. Es una situación permanente que a menudo está relacionada con la ansiedad. No es solo quejarse de los deberes ni evitarlos. Los niños se sienten tan estresados y abrumados que su única opción es rehusarse a asistir a clase.
Si su hijo se resiste a ir a la escuela, sepa que no es el único y que hay maneras de ayudarlo.
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