La conexión entre la velocidad de procesamiento lenta y la función ejecutiva

Por Peg Rosen

De un vistazo

  • La velocidad de procesamiento no es una habilidad ejecutiva, pero puede afectar la función ejecutiva.

  • Tener una velocidad de procesamiento lenta afecta la memoria funcional, el pensamiento flexible, la organización, la planificación y la capacidad de atención.

  • Es común confundir la velocidad de procesamiento lenta con problemas con las habilidades de la función ejecutiva.

La velocidad de procesamiento no es una función ejecutiva (FE), como lo es la memoria funcional, el autocontrol o el pensamiento flexible. Pero cuando los chicos tienen una velocidad de procesamiento lenta afecta qué tan bien pueden usar esas habilidades ejecutivas.

Esta es la razón: Mientras más tiempo se requiera para procesar la información, más tiempo se necesitará para resolver problemas, responder a situaciones y ejecutar tareas. La velocidad de procesamiento lenta no es un problema con la función ejecutiva, pero causa problemas con la función ejecutiva.

Cómo la velocidad de procesamiento y la función ejecutiva funcionan juntas

Para entender mejor la relación, puede ayudar pensar en términos de un automóvil. La velocidad de procesamiento y la función ejecutiva se encuentran en diferentes lugares del auto y juegan roles diferentes en su funcionamiento.

Las habilidades ejecutivas son como las herramientas para controlar el auto.

El pensamiento flexible, que permite a los niños mover la palanca de cambio y cambiar su forma de pensar, es el volante. Permite dirigir el auto hacia donde uno quiere ir y reaccionar a lo que se presente en el camino.

La memoria funcional, que es la capacidad de retener nueva información y tenerla lista para ser usada, es el tablero. Es la información que usted debe tener en mente, como a qué velocidad va manejando o cuánta gasolina tiene para poder llegar a donde se dirige.

El autocontrol son los frenos. Lo detiene, de manera que usted pueda tomar decisiones cuidadosas y conducir responsablemente.

En cuanto a la velocidad de procesamiento,es el motor. Impulsa el auto y determina qué tan rápido y eficientemente puede usted usar sus habilidades de la función ejecutiva.

Cuando la velocidad de procesamiento es lenta, el motor está en buenas condiciones y realiza su función. Pero alcanza el límite, digamos, de 60 M.P.H. en lugar de 80 M.P.H. Y esto también retarda la función ejecutiva.

Así que sus habilidades ejecutivas funcionan mecánicamente, pero no puede usarlas tan rápido como las necesita.

Este es un ejemplo práctico. Los chicos necesitan usar las habilidades ejecutivas para responder con rapidez y razonadamente. La mayoría pueden evaluar la situación rápidamente y pensar su respuesta.

No obstante, los chicos con velocidad de procesamiento lenta a menudo actúan de manera reactiva o impulsivamente. No pueden seguir todos los pasos necesarios para entender el problema, pensar en él y usar sus habilidades ejecutivas antes de responder. Así que terminan respondiendo de manera impulsiva y sin pensar.

No es que ellos carezcan de las habilidades para responder de manera razonada, sino que no tienen la velocidad necesaria para usar esas habilidades eficazmente.

Cómo el procesamiento lento coincide con habilidades ejecutivas específicas

La velocidad de procesamiento lenta puede afectar todas las áreas de la función ejecutiva. Estos son algunos ejemplos de cómo la velocidad de procesamiento lenta se conecta con ciertas habilidades del pensamiento:

Usar la memoria funcional. Supongamos que hay un salón de estudiantes a quienes se les pide leer una historia corta y prepararse para responder preguntas acerca de lo que leyeron.

Un niño con dificultades de la memoria funcional podría no ser capaz de retener la información. Por lo tanto le será imposible responder las preguntas.

Ahora, considere un niño con velocidad de procesamiento lenta que no tenga problemas con la memoria funcional. Ese niño podría igualmente no ser capaz de responder las preguntas, pero no es debido a que olvide la información. Se debe a que la información no fue procesada lo suficientemente rápido como para ser almacenada en la memoria.

Pasar de una actividad a otra. Imagine que un niño está ocupado jugando cuando es el momento de alistarse para la escuela. La madre o el padre le dicen que llegó el momento de guardar los juguetes y vestirse.

Para un niño con dificultades del pensamiento flexible podría ser intolerable pasar de jugar a prepararse para la escuela, y podría enojarse mucho cuando se le pide hacerlo.

Un niño cuyo procesamiento sea lento podría parecer que pierde el tiempo cuando es momento de parar y alistarse. Pero no es un problema con ser capaz de cambiar de actividad, el problema es con hacerlo rápidamente.

Poner atención. El maestro está dando una clase de fracciones. Un niño con dificultades de atención podría distraerse con algo detrás de la ventana y no enterarse de lo que se está enseñando.

Un niño con procesamiento lento también podría mirar hacia la ventana y perderse lo que se está enseñando. Sin embargo, no es cuestión de haberse distraído. Se trata de que el estudiante no puede seguir el ritmo del maestro y por eso se desconecta.

Iniciar, planificar y organizar tareas. El entrenador pide al equipo que limpie y organice sus casilleros. Cuando terminen, necesitan ocuparse del equipo deportivo que está en otra habitación.

Un chico cuyas habilidades organizativas y de planificación son limitadas no sabrá por dónde empezar o cómo arreglar el desorden. Eventualmente, un niño con velocidad de procesamiento lenta puede idear un plan, pero mientras tanto no organiza ni planifica.

En ambos casos, los chicos permanecen en aprietos en el área de los casilleros, mientras que los otros chicos se dirigen al salón donde se almacena el equipo.

En ocasiones es difícil saber qué provoca las dificultades. ¿Tiene que ver con la habilidad, la velocidad o ambas?La única manera de saberlo con seguridad es que su hijo sea evaluado. Si a usted le preocupa que su hijo pudiera tener velocidad de procesamiento lenta, o le preocupa que su hijo pudiera tener dificultades del funcionamiento ejecutivo, existen pasos que puede usted seguir.

Además, obtenga recomendaciones para mejorar la memoria funcional de su hijo. Descubra juegos para desarrollar las habilidades ejecutivas. Aprenda maneras de ayudar a su hijo que tiene velocidad de procesamiento lenta a que tome apuntes en clase.

Puntos clave

  • La velocidad de procesamiento determina qué tan eficazmente usamos nuestras habilidades de la función ejecutiva.

  • Los niños que tienen una velocidad de procesamiento lenta a menudo dejan de prestar atención en clase debido a que no pueden seguir el ritmo de la lección.

  • Una evaluación completa puede determinar si la velocidad de procesamiento de su hijo es lenta, si tiene dificultades de la función ejecutiva o una mezcla de ambas.

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    Acerca del autor

    Acerca del autor

    Peg Rosen escribe para publicaciones digitales e impresas, incluyendo

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    Ellen Braaten (PhD) es la directora del programa Learning and Emotional Assessment y codirectora de Clay Center for Young Healthy Minds, ambos en Massachusetts General Hospital.