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Dificultades con el procesamiento sensorial

13 maneras de ayudar su hijo con dificultades del procesamiento sensorial a manejar los retos escolares en la primaria

Por Amanda Morin

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Regresar a la escuela es emocionante. Pero, para los niños con dificultades del procesamiento sensorial, algunos de los sonidos, olores y sensaciones asociados con la escuela pueden ser abrumadores. Estas son algunas maneras en las que usted puede trabajar con su hijo y su maestro para ayudarlo a manejar esos desafíos.

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Permanecer quieto

El reto: Los niños con dificultades del procesamiento sensorial  podrían batallar para permanecer sentados. Podrían juguetear con objetos, mecerse en sus sillas o patear los escritorios cercanos.

Cómo puede ayudar: Para algunos niños funciona colocar una banda elástica de ejercicios alrededor de las patas delanteras de la silla para que puedan empujarla con sus pies o piernas. De igual manera ayuda permitirles sentarse en un cojín disparejo o utilizar una bola de equilibrio. Pida recomendaciones a los proveedores de servicios de su hijo. Y solicite que alguien le muestre cómo usar esos artículos apropiadamente para que no se vuelvan un problema para los demás.

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Clase de música

El reto: Algunos niños con dificultades del procesamiento sensorial son sensibles al sonido. Esto puede hacer que los sonidos de la clase de música, la banda y el coro sea difícil de tolerar.

Cómo puede ayudar: Explique al maestro de su hijo que él podría necesitar audífonos o auriculares que bloqueen el ruido durante la clase. Pida que su hijo se pueda sentar cerca de una puerta y ayúdelo a establecer una señal que pueda usar cuando necesite un receso. Si el ruido es todavía demasiado fuerte, pregunte si él puede asistir a la clase por menos tiempo y quedarse más tiempo a medida que aumente su tolerancia.

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Recreo

El reto: Los niños con dificultades del procesamiento sensorial pueden tener problemas con las habilidades motoras. Ellos podrían batallar con el equilibrio o entender su ubicados en relación a los otros. Como resultado, ellos podrían ser muy rudos cuando juegan o sentirse incómodos con el movimiento del equipo del parque de juegos, como en los columpios.

Cómo puede ayudar: Identifique los problemas específicos que tiene su hijo. Pregúntele qué hace en el recreo. Qué le es difícil, qué le gusta y por qué. Pregunte a sus maestros si también lo han notado. Luego, trabaje con su hijo para pensar en maneras para hacer del recreo una mejor experiencia. Talvez él puede correr en lugar de columpiarse. O le podría gustar practicar usando el equipo del parque de juegos antes o después de la escuela.

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Folletos o carteleras “repletos”

El reto: El “desorden visual” puede abrumar a algunos niños que tienen sensibles visual. Esto puede dificultar que se enfoquen en lo que tienen que enfocarse en el salón de clases.

Cómo puede ayudar: Pida visitar el salón de clases de su hijo. Averigüe si el maestro está dispuesto a cambiar el lugar donde se sienta su hijo. Usted y el maestro pueden encontrar un lugar en donde él se distraiga menos con cosas como pizarras informativas repletas. También puede enseñar a su hijo maneras de bloquear información visual que lo distraiga. Por ejemplo, puede doblar el papel que está leyendo de manera que solo muestre una hilera de problemas matemáticos a la vez.

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Escritura

El reto: Los niños que tienen dificultad con las habilidades motoras finas pueden tener problemas para escribir las letras con claridad. También puede resultarles difícil estimar la fuerza con que escriben. Algunos rompen lápices constantemente, mientras que otros escriben demasiado tenue.

Cómo puede ayudar: Los sostenedores de lápices ayudan a los niños a agarrar los lápices de manera más cómoda y a sentir cuán fuerte los sujetan. Solicite al maestro que utilice papel con líneas en relieve para que su hijo también sienta dónde está escribiendo. Tenga en cuenta que usted o el maestro tendrán que mostrarle cómo usar esas herramientas.

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Hora del almuerzo

El reto: Desde las mesas llenas de niños hablando todos al mismo tiempo, hasta el olor de la comida en el aire, ¡muchas cosas pasan a la hora del almuerzo! Y eso puede ser demasiado para algunos niños con dificultades del procesamiento sensorial.

Cómo puede ayudar: Pida a su hijo que le explique qué es lo más abrumador. Después busque soluciones trabajando con la escuela. Por ejemplo, quizás exista un área en el comedor escolar con menos niños donde su hijo y unos cuantos amigos puedan sentarse a comer. O si el olor de la mantequilla de maní es demasiado fuerte, su hijo podría sentarse en una mesa donde no se coma productos con mantequilla de maní.

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Clase de arte

El reto: Para los niños que son sensibles al tacto o a los olores, la clase de arte puede ser estresante. Las manos sucias, la textura de los materiales e, incluso, el olor de pintura puede incomodarlos.

Cómo puede ayudar: Ayude a su hijo a explicar al maestro de arte qué es lo que le está provocando estrés. Piensen juntos maneras para que le sea más fácil usar materiales con los que se sienta incómodo. También puede proponer maneras alternativas para que su hijo demuestre que está aprendiendo. Por ejemplo, quizás pueda usar crayones de cera en lugar de pintura para hacer una paleta de colores.

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Sentarse en círculo

El reto: Sentarse demasiado cerca de otros niños, quedarse quieto y participar en juegos en grupo puede ser un desafío para los niños que no les gusta que los toquen.

Cómo puede ayudar: Intente dar a su hijo cosas pequeñas que pueda manipular, como una pelota antiestrés. O considere obtener un cuadrado de alfombra para su hijo para que tenga su propio espacio para sentarse. El cuadrado delimita el espacio que pudiera incomodar a su hijo. Además, a él le podría gustar tocar la textura de la alfombra. De esa manera, sus necesidades de espacio y estímulo sensorial serán satisfechas. No olvide consultarlo primero con su maestro. Si le preocupa que su hijo sea señalado, pregunte al maestro si estaría abierto a usar cuadros de alfombra para toda la clase. Usted puede contactar a su tienda de alfombras local para ver si estarían dispuestos a donar los retazos que les sobren.

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Clase de gimnasia

El reto: Los silbatos agudos y el eco en los gimnasios pueden ser difícil de tolerar para los niños que son sensibles al sonido. Y, ya que las dificultades del procesamiento sensorial puede afectar las habilidades motoras, las actividades que incluyen jugar con una pelota o correr, pueden representar un desafío.

Cómo puede ayudar: Su hijo puede probar usando audífonos o auriculares para bloquear los ruidos fuertes. Hable con el maestro de gimnasia acerca de esta posibilidad. Y pídale que lo mantenga informado acerca de las actividades futuras de la clase. Usted puede preparar a su hijo con anticipación practicando en la casa. Si él tiene un IEP, pregunte sobre la educación física adaptada, una clase especial que enseña habilidades de preparación a los maestros en un grupo pequeño.

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Reuniones y presentaciones escolares

El reto: Su hijo puede enfrentar montones de información sensorial a la que no está acostumbrado en eventos como estos. Tiene que lidiar con multitudes, ruidos fuertes y disfraces ásperos y, algunas veces, todo eso al mismo tiempo.

Cómo puede ayudar: Discuta la elaboración de un plan con la escuela de su hijo. ¿Puede sentarse cerca de una puerta para que pueda tomar descansos o escuchar desde el pasillo? ¿Puede la escuela notificar las reuniones por adelantado para que usted pueda ayudarlo a prepararse en casa? ¿Existe un lugar donde pueda cambiarse para que no use su disfraz durante todo el día?

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Anuncios y simulacros de incendio

El reto: Los ruidos fuertes e inesperados como el de los micrófonos o los simulacros de incendio pueden provocar pánico en algunos niños. Otros niños tienen problemas para filtrar sonidos. Como resultado, ellos podrían no poner atención en el salón de clases como deberían.

Cómo puede ayudar: Discuta con el maestro de su hijo la posibilidad de sentarlo alejado de los altavoces. También puede ser útil darle una señal para advertirle que ocurrirá un simulacro de incendio. Otra manera es entregarle un programa visual de anuncios para que se preparado para cuando sucedan.

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Buscar estimulantes

El reto: Algunos niños que “buscan estimulación sensorial” chupan o mastican los cuellos de sus camisas, las mangas o los lápices. Esto puede causar llamar la atención de otros niños.

Cómo puede ayudar: Invierta en objetos que su hijo pueda masticar. Algunos maestros permiten que los niños usen goma de mascar. También puede proponer que usar goma de mascar sea una adaptación incluida en el IEP o el plan 504 de su hijo. Además, muchas compañías hacen lápices y joyas especialmente diseñadas para niños que mastican cosas. Hable con el terapeuta ocupacional de la escuela para que le dé ideas sobre lo que podría funcionar en el caso de su hijo.

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Sentirse sobre estimulado en general

El reto: Controlar los estímulos sensoriales durante todo el día puede ser abrumador para algunos niños. Ellos podrían aislarse o tener una crisis sensorial.

Cómo puede ayudar: Informe al maestro de su hijo cómo distinguir un berrinche de una crisis emocional. Juntos desarrollen un plan para ayudar a su hijo y a su maestro a reconocer cuando su hijo está empezando a sentirse abrumado. Asegúrese que destaque lo que cada uno debe hacer cuando las cosas lleguen a ese punto. Y solicite en la escuela que a su hijo se le proporcione un lugar tranquilo al que puede dirigirse cuando se sienta abrumado.

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Acerca del autor

Retrato de Amanda Morin

Amanda Morin es una madre defensora, exmaestra y autora de The Everything Parent's Guide to Special Education.

Revisado por

Retrato de Bob Cunnigham

Bob Cunningham, Ed.M., es asesor en dificultades de aprendizaje y de atención para Understood.

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