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4 partes de una conversación: Cómo ayudar a los niños que tienen dificultades para socializar

Por Amanda Morin

De un vistazo

  • Saber conversar puede ser complicado para los chicos que tienen dificultad para socializar.

  • Se requieren diferentes habilidades para cada una de las partes de una conversación.

  • Usted puede ayudar a su hijo a mejorar sus habilidades para unirse, iniciar, mantener y terminar conversaciones. 

Para la mayoría de las personas es sencillo tener una conversación. No pensamos en tener que hacer comentarios adecuados o en cómo integrarnos a la conversación cuando otras personas están hablando. Pero para los chicos que tienen dificultades con las habilidades sociales el flujo normal de una conversación puede ser complicado.

Habilidades importantes, como leer el lenguaje corporal y saber qué decir (y cuándo decirlo), no les resultan fáciles. A continuación se presenta un resumen de las cuatro partes de una conversación, las habilidades involucradas y cómo ayudar a su hijo a manejar cada una de ellas.

1. Unirse a una conversación

Las conversaciones grupales son complicadas porque hay que relacionarse con más de una persona. Cada persona tiene una personalidad y un estilo de comunicación particular. El grupo en sí mismo tiene una manera única de funcionar, basada en quién participa en él y en qué se está discutiendo.

Habilidades involucradas:

  • Leer el lenguaje corporal del grupo para saber si es apropiado unirse.

  • Usar las frases adecuadas para pedir al grupo ser incluido.

  • Entender el tono de voz que las personas usan cuando no quieren que alguien se una a la conversación.

  • Saber qué se está comentando y no salirse del tema.

Por qué podría ser difícil: Tener dificultad pare leer el lenguaje corporal puede evitar que los chicos se den cuenta si una conversación es privada o abierta. También pueden malinterpretar el ritmo de la conversación. ¿La pausa al hablar es un descanso natural? ¿O es que la persona se detuvo para respirar? Además, algunos chicos no captan que para participar en una conversación necesitan hablar del tema que se está tratando.

Cómo ayudar:

  • Utilice videos, programas de televisión o eventos de la vida real para señalar situaciones donde un grupo se aparta o habla en privado. También señale cuando las personas en una conversación están mirando a su alrededor y parecen abiertas a que otras personas se unan.

  • Muéstrele a su hijo cómo esperar una pausa en el flujo de la conversación y luego hacer una pregunta como: “¿Está bien si me uno a ustedes?”.

  • Recuérdele a su hijo que ponga atención y diga algo relacionado con lo que dicen los demás. Para ponerse al día, su hijo puede usar preguntas del tipo “quién”, “qué”, “cuándo”, “dónde” y “por qué”.

2. Iniciar una conversación

Comenzar una conversación involucra una serie de pasos, y para tener éxito hay que hacerlos correctamente. El primer paso es a menudo el más complicado: determinar si es el momento adecuado para tener una conversación.

Habilidades involucradas:

  • Saber comenzar con un saludo y tener el lenguaje para hacerlo.

  • Reconocer si es el momento adecuado para tener una conversación.

  • Elegir un tema adecuado y tener frases para iniciar el diálogo.

  • Reconocer las señales no verbales que indican si la otra persona está interesada y desea conversar.

Por qué podría ser difícil: Los chicos que son impulsivos pueden irrumpir en la conversación sin ningún tipo de saludo. Pueden actuar como si la otra persona supiera lo que están pensando. Algunos chicos puede que no sean capaces de percibir cuál es el “ambiente” en la habitación para darse cuenta si es un buen momento para empezar una conversación. Y una vez que comienzan, puede que no capten señales de cuando la persona no está interesada en hablar.

Cómo ayudar:

  • Enséñele frases básicas para saludar, tanto a personas conocidas (“Hola, ¿cómo estás?”), como a personas desconocidas (“Hola, soy José, el vecino de Miranda”).

  • Muestre a su hijo cómo es el lenguaje corporal cuando la persona desea hablar y cuando no lo desea. También muéstrele ejemplos de un rostro neutral o incómodo, que podría significar falta de interés.

3. Mantener una conversación

El trabajo no termina cuando los chicos con habilidades sociales limitadas entran a una conversación. Continuar la conversación también puede resultarles difícil. Requiere seguir una serie de reglas sociales, y no solo por un minuto o dos.

Habilidades involucradas:

  • Saber cómo tomar turnos en una conversación.

  • Escuchar lo que la otra persona dice y responder adecuadamente.

  • Ser capaz de mantenerse en el tema.

  • Leer el lenguaje corporal, las expresiones faciales y otras señales no verbales.

Por qué podría ser difícil:

La impulsividad puede provocar que los chicos digan algo de golpe o interrumpan cuando se emocionan con un tema. Tener dificultad para interpretar las señales no verbales puede evitar que se den cuenta cuando la otra persona está intentando hablar o ha perdido el interés. Además, los chicos podrían quedarse tan atascados en una idea que no puedan pasar a otra cosa.

Cómo ayudar:

  • Enseñe a su hijo cómo hacer preguntas que demuestren que ha escuchado y que está interesado en lo que la otra persona está diciendo. Ofrézcale ejemplos para practicar y usar.

  • Ayude a su hijo a practicar cómo se mantiene una idea en la cabeza en lugar de soltarla abruptamente. Hágale saber que está bien decir: “Recuérdame que quiero decir algo acerca de eso cuando termines”, en caso de que le preocupe olvidar su punto.

  • Haga una lluvia de ideas de palabras o frases que él pueda usar para demostrar que está poniendo atención durante la conversación, como “correcto” o “genial”. Explíquele que necesita combinarlas un poco, porque repetir lo mismo una y otra vez puede sonar como que no está poniendo atención.

  • Representen roles para demostrar que decir algo fuera de lugar o en el momento inadecuado puede sonar como que no está interesado en lo que la otra persona está diciendo.

4. Finalizar una conversación

Finalizar una conversación puede ser tan difícil como iniciarla. Es necesario interpretar la situación correctamente para saber si es el momento apropiado para terminarla. Y luego, debe tener las palabras para concluirla apropiadamente.

Habilidades involucradas:

  • Leer el lenguaje corporal, las expresiones faciales y otras señales no verbales.

  • Entender el tono de voz y otras señales verbales.

  • Estar consciente de cómo son percibidas sus propias señales verbales y no verbales por los otros (tomar en cuenta el punto de vista de los demás).

  • Transmitir la intención a través del lenguaje (por ejemplo: “Bueno, ya me tengo que ir”).

Por qué podría ser difícil: Dado que muchos chicos con dificultades para socializar tienen problemas para leer el lenguaje corporal, pueden no reconocer que una persona ya no está interesada o que necesita darle fin a la conversación. Los chicos que son impulsivos o que tienen problemas con las habilidades sociales puede que concluyan una conversación abruptamente sin decir “adiós” y se alejen del lugar o cuelguen el teléfono.

Cómo ayudar:

  • Demuestre algunas de las señaes no verbales que su hio podría observar cuando alguien está intentando terminar una conversación, como mirar el reloj, voltearse o bostezar.

  • Enseñe a su hijo algunas de las pistas verbales que indican que alguien está intentando terminar una conversación, como no responder las preguntas, decir que tiene que irse o usar palabras como “entonces…” o “bueno…”.

  • Explíquele que él también puede usar esas señales para concluir una conversación.

  • Enseñe a su hijo frases que puede usar para saber si ha terminado la conversación. Un ejemplo sería: “¿Está bien si seguimos conversando o te tienes que ir?”.

  • Ayude a su hijo a aprender y practicar cómo terminar usando una oración como: “Fue bueno hablar contigo” o “Bueno, ya tengo que irme”, antes de irse.

Para los chicos que tienen dificultades con las habilidades sociales, aprender el arte de la conversación requiere muchas instrucciones directas y práctica. Por ello es importante ser paciente y saber que tendrá que reforzar esas habilidades una y otra vez.

Puntos clave

  • Entender el lenguaje corporal, las expresiones faciales y el tono de voz son destrezas básicas para conversar.

  • Estar familiarizado con pautas no verbales, como cuando alguien mira alrededor o al reloj, puede ayudar a su hijo a saber cuándo es apropiado unirse a una conversación o terminarla. 

  • Aprender el arte de conversar requiere mucha práctica, por lo que es importante que sea paciente con su hijo.

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