Los 3 tipos de autocontrol

Por Gail Belsky

De un vistazo

  • El autocontrol es una habilidad que se desarrolla con el tiempo.

  • Permite a los niños manejar sus emociones, impulsos y movimientos.

  • Algunos niños siguen teniendo dificultad para manejar sus emociones incluso a medida que crecen.

Los niños deben ser capaces de manejar sus pensamientos, acciones y emociones. Una habilidad que les permite pensar antes de actuar. 

El autocontrol es parte de un grupo de habilidades llamadas la función ejecutiva. Los niños desarrollan esas habilidades con el tiempo. Hay tres tipos de autocontrol: control de impulsos, control emocional y control del movimiento. 

Todos los niños actúan de manera impulsiva o se emocionan demasiado en algún momento. Sin embargo, es algo que sucede con frecuencia en algunos. Es posible que tengan dificultades con uno o varios tipos de autocontrol.

Aprenda más sobre los tres tipos de autocontrol.

Control de impulsos 

Qué significa: La capacidad de detenerse y pensar antes de actuar. Permite a los niños detenerse a pensar en las consecuencias antes de adelantarse en la fila o salir corriendo a la calle sin mirar. Un niño con autocontrol puede detenerse e imaginarse qué podría pasar: “Me metería en problemas” o “me podría lastimar” y decidir algo diferente. 

Los niños que no tienen mucho autocontrol a menudo no piensan primero. Se meten en muchos problemas en la casa y en la escuela. También puede que les cueste hacer nuevas amistades porque a los demás niños no les gusta su comportamiento impredecible.

Sin control de impulsos, los niños podrían:

  • Decir cosas sin pensar.
  • Actuar rápido y sin pensar las cosas.
  • Actuar de forma agresiva con otros niños.
  • Reaccionar exageradamente cuando están molestos.
  • Interrumpir mucho, hablar demasiado o no esperar su turno para hablar. 
  • No comenzar la tarea hasta que es casi la hora de irse a dormir. 
  • Apresurarse a hacer las tareas. 
  • Seguir las reglas un día, pero no al siguiente. 

Control emocional 

Qué significa: La habilidad de manejar los sentimientos. Conforme van creciendo, la mayoría de los niños pueden sobrellevar críticas o decepciones menores y seguir adelante. No se distraen ni se sienten abrumados por sus sentimientos.

Sin embargo, a los niños que tienen dificultad para controlar sus emociones puede que les resulte difícil superar algo molesto. Esto es cierto incluso si es algo sin importancia, como perder en un juego o sacar una mala nota en un examen. Suelen reaccionar de forma exagerada y su mal humor puede durar mucho tiempo.

También las emociones positivas son difíciles de controlar para algunos niños. Pueden excitarse mucho y luego tener dificultad para calmarse. 

Sin control emocional, los niños podrían: 

  • Frustrarse fácilmente y darse por vencidos cuando las cosas no salen como quieren.
  • No responder bien a la crítica.
  • Tener dificultad para calmarse y así poder hacer las cosas (por ejemplo la tarea).
  • Tener dificultad para mantener la calma cuando alguien los molesta o los hace enojar. 
  • Reaccionar de forma exagerada ante pequeños contratiempos o desafíos.
  • Reaccionar de forma muy intensa o ruidosa cuando están felices o molestos.

Control de movimiento 

Qué significa: La capacidad de controlar cómo y cuándo mover nuestro cuerpo. Este tipo de autocontrol ayuda a los niños permanecer quietos cuando es necesario. También los ayuda a respetar el espacio personal de los demás. Tener control del movimiento les facilita hacer lo que se les pide, como sentarse a comer o esperar en la fila. 

Todos los niños tienen dificultad con el control del movimiento en algún momento. Es difícil quedarse quieto cuando se está lleno de energía y excitación. No obstante, la mayoría de los niños supera esa inquietud con el tiempo. Si un niño sigue teniendo dificultad con el control del movimiento, podría ser una señal de hiperactividad

Sin control del movimiento, los niños podrían: 

  • Ser demasiado activos o inquietos.
  • Juguetear con objetos o con las manos.
  • Tener dificultad de permanecer sentados.
  • Tener dificultad de permanecer en la fila esperando su turno. 
  • Interrumpir juegos y conversaciones con sus movimientos.
  • Correr y vociferar incluso cuando se les pide que no lo hagan.
  • Ponerse de pie y caminar por el aula cuando el maestro está hablando.
  • Moverse tan rápidamente que se tropiezan con personas u objetos.

Cuando un niño tiene dificultades de autocontrol, es importante que los padres y los maestros hablen de lo que ven en la casa y en la escuela. Aprenda más sobre cómo ayudar a los niños a desarrollar el autocontrol.  

Puntos clave

  • El autocontrol es parte de un grupo de habilidades llamada la función ejecutiva. 

  • Hay tres tipos de autocontrol: Control emocional, control del movimiento y control de impulsos.

  • Los niños pueden tener dificultad con uno o varios tipos de autocontrol.

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    Acerca del autor

    Acerca del autor

    Gail Belsky es editora ejecutiva en Understood. Ha escrito y editado para importantes medios de comunicación, especializándose en temas relacionados con la crianza de los hijos, la salud y la vida laboral y profesional.

    Revisado por

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    Andrew Kahn (PsyD) es un psicólogo con licencia que ha sido evaluador y asesor en escuelas públicas durante casi 20 años. El Dr. Kahn se identifica como neurodivergente y se desempeña como experto en la materia en Understood.