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Mi hijo de cuarto grado todavía hace berrinches, ¿Por qué? ¿Es común en niños con dificultades del funcionamiento ejecutivo?

Si usted es padre de un niño pequeño, es probable que usted haya soportado sus berrinches. Cuando un niño pequeño está llorando, gritando, tirando cosas o pataleando y pegándole, usted se siente bastante desvalido.

Pero los berrinches son aún más frustrantes cuando su hijo ya ha pasado la edad en la que la mayoría de los niños han dejado de hacer berrinches.

Los berrinches ocurren cuando los niños se sienten abrumados por sus emociones. Poder regular sus emociones es parte de un desarrollo normal. Pero no todos los niños se desarrollan al mismo ritmo.

Alrededor de los 8 o 9 años, la mayoría de los niños han aprendido a manejar las emociones fuertes. Han desarrollado habilidades del lenguaje para expresar sentimientos como la frustración y el enojo. Han aprendido a negociar.

Algunos niños están atrasados en el desarrollo de esas destrezas. Su hijo de cuarto grado puede ser uno de ellos . ¿Qué clase de habilidades le pueden estar faltando? El dr. Steven Dickstein, un pediatra y psicólogo de niños y adolescentes, lista lo siguiente:

  • Control de impulsos
  • Resolver problemas
  • Retrasar gratificación
  • Negociar
  • Comunicar deseos y necesidades
  • Saber qué se espera en una situación dada

Algunas de estas habilidades son más difíciles para los niños con retos del funcionamiento ejecutivo. Y recuerde que los niños con dificultades de funcionamiento ejecutivo pueden hacer berrinches simplemente porque están lidiando con mucha más frustración que otros niños.

¿Funcionan los berrinches?

Los niños que ya pasaron la edad de las rabietas pueden haberse dado cuenta de que éstas les funcionan. Si usted le da a su hijo lo que pide para terminar con el berrinche, usted está reforzando esa conducta sin darse cuenta.

¿Su hijo de cuarto grado hace un berrinche cuando no consigue lo que quiere o cuando algo es particularmente difícil para él? Puede que necesite ayuda para aprender a controlar sus emociones y comunicar sus sentimientos de una manera más madura. Usted puede necesitar asegurarse que no le está respondiendo de una manera que lo alienta a seguir teniendo rabietas.

Para ayudarlo, usted necesita hacer dos cosas: primero, entender de dónde viene esta conducta y qué es lo que la desencadena. Segundo, usted necesita ayudarlo a desarrollar la habilidad que le está faltando, en vez de reforzar su conducta menos madura de hacer berrinches.

Entender los detonantes

Para manejar los berrinches, el primer paso es identificar qué los detona. Después, considere las maneras en las que el ambiente se puede cambiar para reducir la incidencia de estos estallidos.

“La mayoría de los niños que tiene berrinches frecuentes, los tienen en situaciones fácilmente predecibles: cuando hay que hacer la tarea, a la hora de dormir, cuando es hora de parar de jugar”, explica el dr. Vasco Lopes, psicólogo clínico del Child Mind Institute. “El disparador es, usualmente, decirles que hagan algo que no tienen ganas de hacer o que paren de hacer algo que están disfrutando”.

Anticipar esos disparadores y modificarlos para que sean más fáciles de aceptar por su hijo, es una manera de eliminarlos. ¿Su hijo explota cuando usted le dice que es tiempo de que pare de jugar el videojuego y venga a cenar? Una serie de avisos de que la hora de cenar se acerca puede ayudarle con la transición. ¿Tiende a tener una pequeña crisis a la hora de hacer la tarea? Usted puede incluir pequeños recreos durante la hora de la tarea y dividir los proyectos más difíciles en segmentos.

El evitar un berrinche antes de que empiece no significa que usted se está “rindiendo” a las demandas de su hijo. Le está dando una oportunidad de practicar confrontar las cosas que le resultan difíciles de una manera más madura.

Ausencia de la habilidad para auto regularse

Tener un gran problema para controlar sus emociones y comportarse de acuerdo a su edad puede ser un signo de un problema subyacente que necesita atención. Algunas de las más frecuentes condiciones que pueden estar provocando los berrinches son:

  • TDAH: En un estudio reciente, aproximadamente el 75% de los niños que tiene estallidos severos de temperamento coinciden también con el criterio para el TDAH. A los niños con TDAH les cuesta mucho esperar por lo que quieren, tolerar situaciones en donde no hay mucha actividad física y hacer cambios o transiciones. No pueden regular sus emociones por eso es que su frustración se manifiesta como berrinche, enojo o agresiones.
  • Ansiedad: Los niños ocultan la ansiedad muy bien. Para cuando están en cuarto grado les da vergüenza tener miedo de cosas a los que los otros niños de su edad no tienen. Pueden estar aterrorizados de que sus padres los abandonen, por ejemplo, o estar ansiosos por que pueden vomitar. Entonces, en una situación que estimula estas ansiedades, pueden agredir o hacer un berrinche.
  • Dificultades de aprendizaje: Los niños que tiene dificultad con una materia en particular pueden tener una rabieta. Es tan difícil para ellos resolver un problema de matemáticas, por ejemplo, que se ponen muy alterados. Pueden haber aprendido también que si hacen un berrinche los envían a la oficina del principal de la escuela y, de esa manera, evitan resolver el problema. Es una efectiva, si bien no tan funcional, estrategia de escape.
  • Dificultades del procesamiento sensorial: Algunas veces los berrinches, especialmente cuando no se ven claramente conectadas con un detonador, puede ser causada por una sobre sensibilidad a la estimulación: luces brillantes, sonidos fuertes, multitudes.

Conducta aprendida

Un niño que hace un berrinche puede parecer que sólo está tratando de manipularle. Pero la conducta no es tan voluntaria como piensan los padres, dice el Dr. Dickstein. Los niños con problemas serios de temperamento no están teniendo rabietas a propósito. Sin embargo, pueden haber aprendido a traves de el refuerzo de los adultos, que las rabietas obtienen resultados.

“No hay ninguna duda de que los niños que no han superado los berrinches, tiene dificultades con las habilidades de regulación emocional”, dice el Dr. Lopes. “Pero también pienso que esa limitación es mantenida y exacerbada por el aprendizaje condicionado”.

Si un niño se encuentra con un problema que no sabe cómo resolver, y usa el berrinche como recurso, puede llegar a aprender con el tiempo que esto le ayuda a salirse con la suya. “Se vuelve un círculo vicioso”, dice el Dr. Lopes. “En vez de estar perfeccionando y practicando las destrezas que los niños normalmente aprenden para resolver problemas colaborativamente”, explica, “estos niños aprenden que tener una rabieta es una forma viable de escapar de una situación que los supera y los compromete emocionalmente”.

Responder a los berrinches

Cuando los berrinches ocurren, resista la tentación de darle a su hijo lo que quiere. Para esos estallidos que no son peligrosos, el objetivo es ignorar la conducta. Inclusive la atención negativa, como retarle o tratar de convencerlo de que pare, se ha visto que refuerza esa conducta.

Trate de ignorar la conducta que usted quiere cambiar. Embellezca y aplauda las conductas que usted quiere alentar. Cuando él haga el esfuerzo de calmarse o proponer un compromiso, es entonce cuando usted debe responder.

“Dándole un refuerzo positivo a el acuerdo y la obediencia y respondiendo apropiadamente a la frustración”, dice el Dr. Lopes, “usted le está enseñando una destreza, (como no puede responder a una indicación y a una rabieta al mismo tiempo) simultáneamente está disminuyendo la fuerza de esa conducta agresiva y no colaboradora del berrinche”.

Una cosa que usted no quiere hacer es tratar de razonar con su niño cuando está molesto. Como dice el Dr. Dickstein, “No hable con el niño cuando no está disponible”. Usted quiere alentar a su hijo a que aprenda a negociar cuando no está enojado, y usted tampoco.

Usted podría necesitar enseñarle técnicas de solución de problemas, dividiéndolos paso por paso, si su hijo es inmaduro o tiene un déficit en esta clase de comunicaciones y pensamiento. Estas son habilidades importantes para que él las aprenda de manera de que le vaya bien en la escuela y con amigos, así también como para hacer que la vida familiar sea más positiva.

Acerca del autor

Child Mind Institute logo

Child Mind Institute, socio fundador de Understood

The Child Mind Institute es una organización que se dedica a transformar los servicios de salud mental para niños.

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