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Un día en la vida de un niño con velocidad de procesamiento lenta

Por Julie Rawe

Este es Sergio, un estudiante de tercer grado con velocidad de procesamiento lenta. Esto no significa que Sergio no sea inteligente. Solo quiere decir que su cerebro necesita un poco más de tiempo para asimilar y usar la información. Por ejemplo, él a menudo sabe la respuesta correcta a preguntas, pero necesita más tiempo para responder.

La velocidad de procesamiento lenta afecta casi cualquier aspecto de su día. Para entender algunas de las sorprendentes maneras en que la velocidad de procesamiento afecta a los niños, vea cómo es un día típico en la vida de Sergio.

7 a.m.

“Sergio, ¿qué quieres para desayunar?”. Él observa a su mamá, pero no responde. “Sergio, ¿cereal o yogurt? ¿Cuál?”. Al sentirse presionado, Sergio finalmente suelta una respuesta: “Cereal”. Pero este se vuelve pastoso antes de darse cuenta de que en realidad quería yogurt. Ahora mamá está molesta porque Sergio perdió el autobús escolar.

Desafíos con la velocidad de procesamiento: Toma de decisiones.

8:45 a.m.

Sergio está emocionado con su tarea en la clase de hoy: llevar la lista de asistencia a la oficina. Pero en el camino olvida lo que está haciendo y el motivo. A diferencia de algunos niños que tienen velocidad de procesamiento lenta, Sergio no tiene TDAH. Pero su cerebro procesa la información lentamente, por lo que hay menos tiempo para que su memoria funcional intente retener la nueva información y usarla antes de que se pierda.

Desafíos con la velocidad de procesamiento: Recordar información nueva.

10 a.m.

Competencia de matemáticas. Lo peor. Sergio conoce sus datos de multiplicación, pero a menudo se “congela” y necesita más tiempo para pensar las respuestas. Se siente horrible cuando el maestro le recuerda a la clase que los niños que terminen pronto, pueden leer un libro. Sergio probablemente no logrará terminar ni siquiera una columna antes de que se acabe el tiempo.

Desafíos con la velocidad de procesamiento: Enfrentar la ansiedad, desarrollar la autoestima.

12 p.m.

El recreo solo dura 20 minutos, y a Sergio le toma algo de tiempo decidir qué quiere hacer. Se une a los niños que intercambian tarjetas de Pokémon, lo que está prohibido en la escuela. Sergio se tarda en darse cuenta de que otros niños están en el piso apurándose a ocultar sus tarjetas de la vista de la supervisora de recreo. Ella ve a Sergio con sus tarjetas, y es el único niño que se mete en problemas.

Desafíos con la velocidad de procesamiento: toma de decisiones, entender las señales sociales.

2:45 p.m.

El final del día escolar es demasiado estresante. Sergio siempre es el último en terminar de escribir la tarea anotada en el pizarrón. Nadie puede salir hasta que Sergio termine. Escribir siempre le es complicado, pero lo es aún más cuando sus compañeros de clase le dicen: “¡Apúrate!”.

Desafíos con la velocidad de procesamiento: Tomar apuntes, enfrentar la ansiedad.

4:15 p.m.

A Sergio le encantan los lanzamientos al aro. Particularmente es bueno en triples. Pero el entrenador habla rápido y Sergio no puede procesar suficientemente rápido lo que dice. Sus compañeros de equipo se molestan de que él continúe olvidando los ejercicios. Y sus largas pausas los hacen sentir incómodos cuando intentan tener una conversación con él.

Desafíos con la velocidad de procesamiento: Seguir instrucciones, tener conversaciones.

8:30 p.m.

Se supone que a Sergio le debería tomar media hora hacer su tarea. Pero ha estado trabajando en ella por casi dos horas y aún no la termina. Para poder dormir bien, Sergio realmente necesita empezar ahora su rutina para ir la cama. Pero mamá no está segura de qué hacer. ¿Debería ayudar a mi hijo a terminar su tarea o asegurarme de que duerma lo suficiente?

Desafíos con la velocidad de procesamiento: Terminar la tarea, seguir sus rutinas.

10 p.m.

Cepillarse los dientes. Ponerse pijama. Empacar su mochila. Cada paso toma un largo tiempo. La hora de ir a la cama a menudo es también un momento emocional. Sergio le cuenta a su mamá que no está seguro de por qué se metió en problemas durante el recreo y los otros niños, no. Mientras hace las conexiones y trata de entender lo que ocurrió, acurrucarse con mamá lo ayuda a sentirse mejor.

Desafíos con la velocidad de procesamiento: Hacer conexiones, desarrollar la autoestima.

Acerca de la velocidad de procesamiento lenta

Tener una velocidad de procesamiento lenta no tiene nada que ver con lo inteligentes que sean los niños. Es causada por diferencias en el cerebro que hacen que todo les tome más tiempo que a otros niños. Esto incluye hacer la tarea, tener una conversación y tomar decisiones como qué comer en el desayuno.

La velocidad de procesamiento lenta puede ocurrir por sí sola. Pero a menudo coexiste con el TDAH, la dislexia y la ansiedad. Decir que “se apresuren” a las personas que tienen una velocidad de procesamiento lenta, puede aumentar su ansiedad y hacer que les tome más tiempo completar una tarea.

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