Haga de la dislexia una fortaleza y no un motivo de vergüenza
Permítanme presentarme: Mi nombre es Ben Foss y tengo dislexia.
Cuando era niño, mi madre me leía en voz alta. Cuando estudiaba en la universidad, le enviaba por fax mis ensayos finales a su casa en New Hampshire para que los leyera y por teléfono me ayudará a encontrar mis errores ortográficos.
Sé lo que es sentirse solo. Y quiero decirles a las personas con dislexia (especialmente a los niños con dislexia y a sus padres) que no están solos.
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ADHD Unstuck
10 min
93% of women with ADHD report mood struggles. This free tool helps you build awareness, shift patterns, and feel more like yourself.
Comparto aquí algunos de los aprendizajes que he adquirido en el camino, desde la hasta la obtención de mis títulos en derecho y negocios en la universidad de Stanford y, finalmente, convertirme en el director de accesibilidad tecnológica en Intel. Espero que esta información lo ayude a conocer la realidad sobre la dislexia, contar su historia y desarrollar herramientas que permitan a las personas con aprovechar sus fortalezas.
Para comenzar, permítame decirle que cuando se habla de la dislexia, la mayoría de las personas se enfocan en la lectura o la ortografía. En su lugar, se deberían enfocar en la vergüenza. La vergüenza es un sentimiento de no ser digno de respeto por quien usted es. Es diferente a la culpa, que es sentirse mal por algo que usted hizo, como robar o hacer trampa.
La vergüenza proviene de no sentirse normal. Pero ¿qué es normal? Como mi madre me decía cuando yo era niño, citando a la humorista Emma Bombeck: “¡Normal es solo una opción en tu secadora!”.
Cuando somos pésimos en algo que nos piden hacer todos los días (en mi caso cuando era niño: leer), comenzamos a asumir que el problema somos nosotros y tratamos de ocultarlo. Eso es vergüenza. La clave para tener éxito como persona con dislexia es comprender nuestras fortalezas y limitaciones.
Esto puede ser aterrador, y requiere tiempo. Sentirse feliz cuando se tiene dislexia, o como padre de un niño con dislexia, requiere en primer lugar comprender cuáles son los hechos y luego comenzar a contar su historia a las personas en las que usted confía. Los niños con dislexia podrían eventualmente usar un conjunto de herramientas prácticas, incluida la tecnología de asistencia como software de texto-a-voz o audiolibros, que les permitan aprovechar sus fortalezas.
Conozca la “lengua nativa” de Ben
Descubrí que a las personas les cuesta creer que tengo dislexia cuando ven únicamente el producto final de mi trabajo escrito. Actualmente, por lo general le hablo a una computadora y uso un software para transcribirlo, lo cual aumenta mi velocidad y precisión cuando escribo. El texto de este blog pasó por cuatro rondas de edición, incluyendo una edición de la estructura, así como de revisión y corrección para pulirlo aún más.
Así es cómo lucía el primer párrafo antes de eso. Llamo a esto mi “lengua nativa”.
Permítanme presentarme: Mi nombre es ben foss y soy disléxico. Cuando era niño, mi madre me leía en voz lata. Cuando fui a la oniversidad, enviaba por fax mis trabajos a casa de mi nadre en new hampshipe para que me los leyera por telefon y me ayudara a encontrar errores ortográficos. Sé lo que es sentires solo y quiero decirle a la gete disléxica, especialmente a los niños disléxicos y sus padres.
Conozca más sobre la dislexia. Descargue esta hoja informativa sobre la dislexia. Y si usted es padre o cuidador, puede seguir estos pasos para descubrir las fortalezas de su hijo.
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Meet Pedro, a middle schooler with ADHD. Hear firsthand from him and his family about how they navigate life together with confidence.
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