Mitos sobre los estudiantes de inglés y la educación especial

Cuando los estudiantes de inglés en la escuela (también llamados estudiantes multilingües o ELL) enfrentan desafíos en la escuela, puede ser difícil descubrir el porqué. Existen muchos mitos y suposiciones equivocadas sobre los servicios y apoyos para los estudiantes que están aprendiendo el idioma inglés. Conocer los hechos ayuda no solo ayuda a desmentir estos mitos, sino también a hacer cambios que conduzcan a mejores resultados para esos estudiantes.

Mito #1: La capacidad de hablar (o no) en inglés es una medida de inteligencia

Realidad: Es fácil enfocarse en lo que los estudiantes no pueden hacer, en lugar de en lo que sí pueden hacer. Pero considere lo siguiente: los niños que están aprendiendo inglés en la escuela no sólo están en el proceso de aprender un nuevo idioma, sino que también de convertirse en multilingües. Y esto no es tan inusual como se pudiera pensar. Los estudios muestran que el 20% de los niños en edad escolar en Estados Unidos son bilingües.

Los estudiantes de inglés aportan habilidades, dones y talentos únicos a la clase. A menudo poseen experiencias novedosas, diferentes puntos de vista y la capacidad de adaptarse a idiomas y culturas variadas. También podrían tener habilidades socioemocionales sofisticadas, como estar atentos al lenguaje corporal y al tono de voz.

De hecho, cuando se les preguntó a algunos de estos niños qué les gustaría que sus maestros supieran acerca de ellos, dijeron que les gustaría que sus maestros recordaran que son inteligentes. También dijeron que les gustaría establecer relaciones más profundas con sus maestros.

Mito # 2: Los estudiantes que hablan poco tienen algún retraso en el habla o trastorno del procesamiento auditivo

Realidad: Muchos estudiantes que están iniciando el proceso de aprendizaje de un idioma nuevo pasan por un periodo no-verbal o "de silencio". Es parecido a cuando los niños pequeños y en edad preescolar adquieren su primer idioma. Suelen entender lo que escuchan antes de poder hablar.

La duración del periodo de silencio al aprender un idioma nuevo depende de varios factores. Importan tanto la calidad de la enseñanza recibida como la interacción con otros estudiantes en el aula. También importantes la confianza en sí mismos de los estudiantes y si se promueve que asuman riesgos.

Incluso los estudiantes que ya entienden gran parte de lo que escuchan podrían hablar con frases cortas o permanecer en silencio si no se sienten incluidos o en confianza como para participar en clase.

Mito #3: Los estudiantes que no entienden las indicaciones verbales tienen una discapacidad del aprendizaje

Realidad: En muchas situaciones, los estudiantes están progresando, aunque a su maestro no le parezca así. Considere la siguiente situación:

A una maestra de kínder le preocupa que uno de sus estudiantes que está aprendiendo inglés continúa teniendo dificultad para distinguir las consonantes iniciales de las palabras, a pesar de sus iniciativas de alfabetización y del amplio uso del lenguaje en el aula.

Le pide a un compañero bilingüe que observe la lección. Cuando ella les pide a sus estudiantes que digan palabras que comiencen con el sonido /t/, los estudiantes cuya primera lengua es inglés dan ejemplos como "tooth", "treat" y "tower".

El estudiante que está aprendiendo in que le preocupa levanta la mano y dice con seguridad: "maestra". La maestra le dice amablemente que esta palabra comienza con el sonido /m/. El estudiante baja la cabeza y parece confundido.

Al finalizar la clase, el maestro bilingüe le explica a su colega que “maestra” en español significa “teacher” en inglés.

Este es un claro ejemplo de un estudiante que está progresando, aunque al maestro no le parezca. A primera vista, parecía que el estudiante tenía dificultad con la conciencia fonológica, lo cual puede ser señal de una discapacidad del aprendizaje.

Con la ayuda de su compañero bilingüe, la maestra pudo reconocer que el estudiante había entendido lo que le decían, pero su conocimiento del inglés era insuficiente como para pronunciar todas las palabras que entendía.

Mito #4: Los estudiantes de inglés obtendrán el apoyo que necesitan en la clase de educación especial

Realidad: La colocación en educación especial por sí misma no es una estrategia adecuada para apoyar a los estudiantes que están aprendiendo inglés a salir adelante.

Sin embargo, algunas escuelas podrían proporcionar servicios de educación especial a estos estudiantes bajo el supuesto de que al menos proporcionará algo de ayuda. A menudo esto se debe a que los servicios de educación especial están diseñados para satisfacer las necesidades individuales de un estudiante y brindarle apoyos que podrían no estar disponibles en un aula de educación general. También puede ocurrir porque existen estrategias que apoyan tanto a los estudiantes que necesitan una enseñanza especialmente diseñada como a los estudiantes que están aprendiendo inglés.

Los estudiantes que están aprendiendo inglés tienen necesidades lingüísticas, de alfabetización y académicas muy específicas. Necesitan estar expuestos a un entorno lingüístico rico con apoyos adaptados a su nivel de competencia lingüística. También necesitan acceder al mismo plan de estudios riguroso que el resto de sus compañeros. (Idealmente, también dispondrán de algún tipo de apoyo académico en su idioma nativo para que puedan aprovechar su conocimiento y experiencias previas).

Esto no quiere decir que cuando un estudiante que está aprendiendo inglés tiene dificultades académicas, siempre es debido a un limitado conocimiento del idioma. Pero realizar una colocación en educación especial sin una consideración cuidadosa probablemente no ayudará.

Los investigadores señalan que las intervenciones más tradicionales para ayudar a estudiantes con discapacidades del aprendizaje basadas en el lenguaje, por lo general no ayudan a los estudiantes a dominar un segundo idioma. De hecho, en ocasiones pueden añadir otros obstáculos al limitar el acceso al plan de estudios general y enfocarse en habilidades específicas que se enseñan fuera de contexto. Esto restringe el uso del idioma y puede dificultar que los estudiantes que están aprendiendo inglés entiendan y retengan información.

Mito # 5: Las escuelas deben esperar cierto tiempo antes de realizar una evaluación de educación especial a un estudiante de inglés

Realidad: Brindar servicios de educación especial a estudiantes que están aprendiendo inglés que no los necesitan conlleva a la sobreidentificación. Pero la subidentificación también está muy extendida. Esto es cuando las escuelas no identifican a los estudiantes que sí necesitan servicios de educación especial.

Una de las razones más comunes de la subidentificación es la aplicación de políticas subjetivas que determinan cuándo realizar una evaluación de educación especial a un estudiante del idioma inglés. Muchas de estas políticas están pensadas para evitar una identificación excesiva. Pero esto puede conducir a que muchos estudiantes no reciban la ayuda que necesitan de forma oportuna.

Por ejemplo, algunas escuelas deciden esperar de uno a siete años antes de realizar una evaluación de educación especial a un estudiante que está aprendiendo inglés. Esto se debe a que generalmente un estudiante necesita entre cinco y siete años para adquirir un idioma a nivel académico.

Estas políticas no consideran las necesidades de los estudiantes que tienen dificultades durante todo ese lapso de tiempo. Las investigaciones señalan que cuanto más pronto sean identificados los estudiantes, más oportunidades tendrán de progresar en la escuela y de recibir apoyos lingüísticos y culturales apropiados.

Qué puede hacer

Estar más informado sobre las necesidades de su hijo que está aprendiendo inglés es un excelente primer paso para ayudarlo. También lo ayudará a identificar qué funciona (o no) en su entorno. No tema hacer preguntas, probar cosas nuevas, desarrollar relaciones de colaboración con los maestros y compartir con la escuela lo que funciona en casa.

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