Guía sobre hormonas y TDAH

Los cambios en los niveles de ciertas hormonas pueden afectar los síntomas del TDAH. Dar seguimiento a su ciclo hormonal y sus síntomas de TDAH puede ayudarla a identificar tendencias e idear estrategias.

Las hormonas juegan un papel muy importante. Sustancias químicas como el estrógeno influyen en muchísimos aspectos de la vida de las mujeres, desde cómo se desarrollan hasta la edad adulta hasta la claridad con la que piensan y funcionan. La forma en que las hormonas afectan varía según la etapa de la vida o en qué etapa del ciclo menstrual se encuentre.

Un número creciente de investigaciones sugiere que puede haber una conexión entre los cambios en los niveles hormonales y el TDAH.1 Tal vez esto no la sorprenda si tiene TDAH. Pero puede que la tranquilice obtener más información que respalde lo que ya sospechaba desde hace tiempo.

La cantidad de estrógeno y progesterona que produce el cuerpo depende de la etapa del ciclo menstrual en que se encuentre, si está embarazada y la etapa de la vida. Si su período menstrual es irregular debido a una afección médica, un método anticonceptivo o la menopausia, es posible que sus hormonas no cambien tanto ni de forma tan predecible.

Hablemos primero del estrógeno. Cuando los niveles de estrógeno aumentan, también aumenta la cantidad de dopamina disponible en el cuerpo. La dopamina es una de las sustancias químicas del cerebro que producen una "sensación de bienestar". Cuanta más dopamina haya disponible, más energía y concentración sentirá. Por ello, cuando los niveles de estrógeno disminuyen, y en consecuencia los de dopamina, cambiará cómo se siente.2

Algunas investigaciones sugieren que el cerebro de las personas con TDAH no procesan la dopamina tan bien como el cerebro de las personas sin TDAH.3 Por lo tanto, cuando sus niveles de estrógeno disminuyen, la cantidad de dopamina disponible, y que puede usar el cerebro, puede que sea aún menor. Esta disminución puede empeorar ciertos síntomas del TDAH. También puede empeorar los cambios de humor relacionados con los cambios hormonales.

Las investigaciones sugieren que una disminución en los niveles de estrógeno, en lugar de la cantidad absoluta de estrógeno, puede empeorar los síntomas de TDAH en las mujeres. Incluso los médicos puede que no sean conscientes de esto y le digan a una mujer en la perimenopausia que sus niveles de estrógeno están "bien", sin entender que es la disminución de estrógeno, no el nivel de estrógeno, lo que está afectando sus síntomas de ansiedad, depresión o TDAH.

— Kathleen Nadeau (PhD), Experta de Understood

Otra hormona clave es la progesterona. La progesterona aumenta después de la ovulación y durante el embarazo. Un nivel alto de progesterona puede causar que se sienta relajada. Pero también puede afectar su estado de ánimo y que se sienta agotada.4

La forma en que las hormonas afectan los síntomas de TDAH cambia a lo largo de la vida. Saber en qué etapa de la vida se encuentra y qué hormonas intervienen puede ayudarla a comprender mejor su TDAH y a usted misma.

El TDAH puede parecer más leve a medida que los niños alcanzan la adolescencia porque lucen menos hiperactivos.5 Los adolescentes pueden seguir teniendo dificultades con sus emociones, la atención y la organización. Pero un comportamiento menos disruptivo podría hacer que los síntomas del TDAH sean menos perceptibles para los demás.

Ocurre lo contrario en el caso de las niñas.5 Las niñas tienen más probabilidades de recibir un diagnóstico de TDAH durante la pubertad porque sus síntomas se vuelven más evidentes debido a las fluctuaciones hormonales.

Las dificultades con la atención y la concentración suele ser menos notorias en las niñas más jóvenes. También la hiperactividad puede manifestarse de manera diferente. En comparación con los niños, cuya hiperactividad se considera "disruptiva", a las niñas a menudo se les dice que son "parlanchinas". Y pocos maestros reconocen que hablar en exceso es un signo de TDAH. 

Las fluctuaciones hormonales propias de la pubertad, pueden desencadenar síntomas nuevos de TDAH y más evidentes.6 Las preadolescentes y adolescentes pueden empezar a tener cambios de humor intensos y ansiedad. Es posible que repentinamente tengan dificultades en la escuela. (Piense en cómo fue su experiencia). Al mismo tiempo, las niñas con TDAH tienden a retraerse durante la pubertad y esto facilita pasar por alto sus problemas.

Si tiene una hija con TDAH que está en la pubertad o se aproxima a ella, esté atenta a los cambios de humor o de comportamiento. Comuníquese con el médico si nota que tiene dificultades. También mantenga informados a sus maestros.

Los síntomas de TDAH pueden cambiar significativamente dependiendo de la etapa del ciclo menstrual en que se encuentre.

Hacer un seguimiento de cómo cambian sus síntomas de TDAH a lo largo del ciclo puede ayudarla a identificar tendencias. Si nota que su estado de ánimo y su capacidad de concentración mejoran o empeoran en ciertos momentos del ciclo, planifique en consecuencia. Por ejemplo, deje los proyectos más difíciles para las semanas durante y después de su período. Y haga los trabajos que requieran menos concentración en la segunda mitad de su ciclo.

Continue leyendo para entender mejor cómo y por qué el ciclo menstrual puede afectar sus síntomas de TDAH.

Esta fase del ciclo menstrual comienza el primer día de su período y dura de 14 a 21 días. Se llama fase folicular porque un saco, llamado folículo, crece dentro del ovario mientras se prepara para liberar un óvulo. El estrógeno aumenta durante esta fase. Es posible que se sienta más alerta, enérgica y capaz de realizar tareas que requieran poner atención.7 También puede notar más síntomas relacionados con la hiperactividad en esta fase.8

La ovulación ocurre poco después de que dos hormonas, el estrógeno y la hormona luteinizante (HL), alcanzan su máximo nivel. En el lapso comprendido entre las 24 a 36 horas posteriores a este pico, el ovario libera un óvulo. Inmediatamente después de la ovulación, los niveles de estrógeno comienzan a disminuir y los niveles de progesterona comienzan a aumentar. La ovulación generalmente ocurre en la mitad del ciclo menstrual, a menos que tenga ciclos irregulares o largos.

Hay muchas formas de realizar un seguimiento de la ovulación si desea más información sobre su ciclo. Después de ovular, la temperatura del cuerpo aumenta ligeramente. Medir su temperatura a primera hora de la mañana puede ayudar a determinar si ovuló. Pero es necesario medir su temperatura todos los días durante algún tiempo para identificar tendencias. Algunos rastreadores de actividad física incluyen control de la temperatura y predicen la ovulación. Debe usarlos en la cama todas las noches para obtener lecturas precisas.

También puede comprar tests de ovulación. Son tiras de papel que se sumergen en orina para saber cuándo su HL está alta. O puede prestar atención al flujo vaginal. Antes de ovular, la secreción se vuelve fluida y acuosa. Algunas personas dicen que parece clara de huevo.

La fase lútea comienza inmediatamente después de la ovulación y finaliza el día antes de que comience la menstruación. Esta fase suele durar unas dos semanas. Durante la primera semana, los niveles de progesterona aumentan y los de estrógeno se mantienen estables. Si queda embarazada, sus niveles de progesterona seguirán aumentando. Si no queda embarazada, los niveles de progesterona y estrógeno disminuirán durante la segunda semana de la fase lútea. Debido a esta disminución de las hormonas, es posible que le resulte más difícil controlar sus síntomas de TDAH.7

El primer día del período marca el inicio de la fase folicular. También es el momento en que los niveles de estrógeno comienzan a subir. Algunas mujeres, con y sin TDAH, sienten una sensación de tranquilidad y alivio tan pronto como empieza la menstruación. Otras se sienten hinchadas, adoloridas, irritables y distraídas. Es posible que solo se sientan mejor una vez que termine su período.

Algunas mujeres sienten que la medicación para el TDAH no funciona bien antes y durante su período.9 Y ciertos medicamentos para el TDAH pueden empeorar los cólicos menstruales10 y causar un sangrado más abundante.11 Hable con su médico sobre cómo cambiar o ajustar su medicación para el TDAH si le parece que no funciona bien durante su período.

Si cree que existe una conexión entre su TDAH y lo mal que se siente antes del período, ¡no se lo está imaginando!

Existe evidencia de que las mujeres con TDAH tienen más probabilidades de tener el síndrome premenstrual (SPM).12 Si tiene SPM, notará síntomas aproximadamente una semana antes de su período que durarán hasta unos días después de que comience su período. Los síntomas típicos del síndrome premenstrual incluyen irritabilidad, cambios de humor, hinchazón, dolores de cabeza, fatiga y sensibilidad en los senos.

Las mujeres con TDAH también tienen más probabilidades de tener el trastorno disfórico premenstrual (TDPM), que es una forma más intensa de síndrome premenstrual.13 Para complicar las cosas: es posible que ciertos medicamentos para el TDAH no funcionen bien hacia el final de su ciclo.7

Discuta con su médico la opción de cambiar o aumentar su medicación para el TDAH si cree que no es tan eficaz. Su médico o un profesional de salud mental también podría sugerirle que tome un medicamento ansiolítico varios días antes de que comience su período.9 En algunos casos, usar píldoras anticonceptivas para regular los niveles de estrógeno y progesterona puede ser el camino a seguir.14 Evitar que sus hormonas aumenten y disminuyan puede ayudar a disminuir los síntomas del TDAH.

Las hormonas aumentan rápidamente en el cuerpo cuando una mujer está embarazada. Esto incluye hormonas específicas que solo se producen durante el embarazo. Los niveles de estrógeno y progesterona también aumentan dramáticamente durante el embarazo.

Muchas mujeres, con y sin TDAH, reportan que durante el embarazo les cuesta concentrarse, organizarse, recordar cosas y realizar sus labores.

Las investigaciones sobre este tema reportan resultados contradictorios.15 Un estudio no encontró conexión entre los cambios hormonales durante el embarazo y el funcionamiento mental. Pero sí relacionó niveles altos de progesterona con sentirse deprimida.

Otro estudio encontró evidencia de problemas cognitivos, pero solo durante la última etapa del embarazo. Y un estudio de mujeres embarazadas con TDAH encontró que sus síntomas se mantuvieron relativamente estables.

En general, los cambios en el funcionamiento mental pueden afectar a ciertas personas embarazadas y a otras no. Pero las mujeres embarazadas con TDAH pueden ser más sensibles a estos cambios hormonales.15

Una de las preguntas más importantes que tienen las mujeres embarazadas con TDAH es si deben continuar tomando medicamentos para el TDAH. Hay estudios que muestran que es seguro tomar estimulantes durante el embarazo.15 Pero hay médicos que lo desaconsejan y prefieren no exponer al feto a medicamentos cuando sea posible.16 Esto es especialmente cierto en el caso de las mujeres cuyos síntomas de TDAH son moderados.

Lo más recomendable es hablar con su médico y juntos sopesar los riesgos y beneficios de tomar o no tomar su medicación, tanto para usted como para su futuro hijo.

Si quiere dejar la medicación, puede ser útil solicitar adaptaciones en el trabajo. Es posible que su empleador pueda reducir o ajustar su carga de trabajo, teniendo en cuenta su embarazo y su diagnóstico de TDAH.15

Tan pronto como una mujer da a luz, los niveles de estrógeno y dopamina disminuyen. Los niveles bajos de estrógeno pueden durar al menos seis meses después del parto y, en algunas mujeres, mientras estén amamantando.

Tener niveles bajos de estrógeno puede empeorar los síntomas del TDAH. También los puede empeorar la falta de sueño mientras se cuida a un recién nacido.17 Además, las mujeres con TDAH tienen cinco veces más probabilidades de sufrir depresión posparto y trastornos de ansiedad que las mujeres sin TDAH.18

Si está embarazada o lo está considerando, haga un plan para identificar y abordar tempranamente las señales de depresión y ansiedad posparto. Comparta sus inquietudes con su pareja o familiares y pídales que estén atentos a cambios preocupantes en su estado de ánimo o comportamiento. Pedir apoyo es crucial.

Como parte de su plan, hable con su proveedor de atención médica sobre reiniciar o ajustar su medicación para el TDAH. Si desea amamantar a su bebé, discuta con el médico los riesgos y beneficios de tomar o no tomar su medicación mientras amamanta.7

Finalmente, no se haga la fuerte. Cuidar a un recién nacido es una de las cosas más gratificantes de la vida. Pero también una de las más desafiantes y caóticas, especialmente si tiene TDAH. Acepte ayuda cuando se la ofrezcan. Y no vacile en pedir apoyo, incluso antes de que nazca su bebé.

La transición de los años fértiles a la menopausia suele ser gradual. Esta etapa se llama perimenopausia.

Durante la perimenopausia, los niveles de estrógeno y otras hormonas comienzan a disminuir. Cuando eso sucede, los niveles de dopamina y otras sustancias que afectan el estado de ánimo también disminuyen. En la mayoría de las mujeres, la perimenopausia comienza entre los 35-40 años de edad y continúa durante cuatro a ocho años. La transición a la menopausia se completa una vez que pasa un año sin tener el periodo.

La perimenopausia y la menopausia pueden venir acarrear síntomas físicos como aumento de peso y sofocos. También puede notar cambios cognitivos y emocionales. Los síntomas clásicos de la menopausia, como mal humor, irritabilidad, dificultad para concentrarse y mala memoria, pueden confundirse con los síntomas del TDAH.19

La investigación sobre cómo la menopausia afecta específicamente a las mujeres con TDAH es escasa. Pero es posible que los síntomas de la perimenopausia y la menopausia sean más severos en las mujeres con TDAH. Esto puede deberse a que comienzan con niveles de dopamina más bajos que las mujeres sin TDAH, y los niveles descienden aún más a medida que se acerca la menopausia.7 Es posible que se sienta cada vez más ansiosa, deprimida, de mal humor, agitada y distraída.

También puede resultarle más difícil concentrarse, mantenerse organizada y recordar cosas a medida que sus niveles de dopamina continúan disminuyendo a lo largo de la menopausia.

Si siente que los síntomas del TDAH y la menopausia son demasiado difíciles de controlar, los medicamentos pueden ayudar. Una opción puede ser aumentar la dosis de su medicación para el TDAH. Su proveedor de atención médica podría recetarle uno de los medicamentos conocidos como inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) para ayudar con la ansiedad y la depresión. La terapia de reemplazo hormonal es otra opción y puede aliviar los síntomas de la menopausia en mujeres con y sin TDAH.

Una vez que han transcurrido 12 meses sin menstruación, se considera que está en la fase posmenopáusica. Esta fase durará el resto de su vida.

Algunas mujeres dicen que se sienten mejor una vez que sus cuerpos se adaptan al cambio y sus hormonas ya no fluctúan. Desafortunadamente, se ha estudiado poco el TDAH en mujeres posmenopáusicas. Pero algunas mujeres con TDAH dicen que los problemas de memoria son su síntoma principal en esa etapa de la vida.

La terapia de reemplazo hormonal (TRH) puede ser de ayuda en los 10 años posteriores a la menopausia. Muy pocos médicos han sido capacitados en la TRH para problemas de regulación cognitiva o emocional y creen erróneamente que si los niveles hormonales están en un nivel adecuado durante la perimenopausia, no hay problema. Cada vez hay más pruebas de que la TRH en la década siguiente a la menopausia puede ser muy beneficiosa para las mujeres de varias maneras, incluida la ayuda con problemas cognitivos.

— Kathleen Nadeau (PhD), Experta de Understood

El TDAH y los cambios hormonales pueden ser una combinación complicada. Pero saber qué esperar y a qué prestar atención a medida que avanza en cada etapa puede ayudarla a prepararse. Y es posible que se sienta más segura a la hora de pedir ayuda.

Las hormonas son sustancias químicas que coordinan funciones vitales en el cuerpo. Desempeñan un papel especialmente importante en la vida de las mujeres, desde el nacimiento hasta la pubertad, la menopausia y después.

El aumento y la disminución de los niveles hormonales durante ciertos días del mes o fases de la vida pueden afectar cómo se siente, con qué claridad piensa y qué tan bien funciona.

Las investigaciones sugieren que los cambios en los niveles hormonales probablemente afectan los síntomas del TDAH en niñas y mujeres. Las mujeres con TDAH también pueden tener más probabilidades de sufrir trastornos del estado de ánimo relacionados con las hormonas, como el síndrome premenstrual, la depresión después del parto y los problemas de memoria antes y durante la menopausia.

Es importante que las mujeres con TDAH sepan qué esperar. No solo porque sabrán a qué prestar atención a medida que atraviesan los distintos ciclos y etapas de la vida. Sino porque sabrán cuándo y dónde querrá pedir ayuda.