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Blog:  Hacer una diferencia

El cofundador de una escuela charter, con TDAH y dislexia crea la escuela que siempre quizo

Hacer una diferencia entrada del blog de Geri Coleman Tucker
Sep 10, 2015

Fundador de la escuela charter en frente de un póster de la escuela

De niño, Eric Tucker batalló en la escuela debido a sus dificultades de aprendizaje y de atención sin diagnosticar. Ahora, él ha usado sus experiencias para diseñar la Brooklyn Laboratory Charter School (LAB), una escuela pública de educación media en Brooklyn, Nueva York, que enfatiza el aprendizaje personalizado.

La escuela charter tiene tan solo un año de antigüedad. Sin embargo, su enfoque está teniendo un gran impacto en sus 249 estudiantes, de los cuales, un tercio tiene dificultades de aprendizaje y de atención. En un correo electrónico enviado este verano a las familias, Tucker dijo que ellos habían experimentado “un promedio de 3,2 años de crecimiento en lectura y de 2,1 años en matemáticas durante el año escolar 2014-15”, (el progreso fue medido usando las evaluaciones Northwest Evaluation Association MAP).

Tucker es un fundador y director ejecutivo de la escuela. Él y el cofundador, Erin Mote, la diseñaron para ofrecer una enseñanza personalizada para cada estudiante.

“Diseñamos nuestro modelo para personalizar a profundidad la experiencia del aprendizaje”, comenta Mote. “Estamos tomando en cuenta las dificultades [de los estudiantes] particulares para así desarrollar la totalidad de sus potenciales”. Eso es justo lo que Tucker dice que no recibió en la escuela.

Tucker se describe a sí mismo como un alumno complicado que tuvo problemas en la escuela. No fue hasta su primer par de semanas en Brown University que sus “profundas dificultades de aprendizaje y de atención” fueron identificadas. Él descubrió que tenía múltiples retos de aprendizaje, incluyendo TDAH, dislexia, disgrafía y retrasos en la adquisición del lenguaje.

Debido a que no fue diagnosticado hasta llegar a la universidad, Tucker nunca recibió la educación especial que podría haberlo ayudado. Pero él también cree que haber podido aprender con otros estudiantes fue útil de alguna manera.

Como resultado, todos los estudiantes reciben instrucción individualizada en Brooklyn LAB. Reciben tutoría uno-a-uno, instrucción en grupos pequeños y ayuda para aprender a usar la tecnología. Eso aplica para los chicos con dificultades de aprendizaje y de atención y para los que no tienen dificultades.

“De esa manera no hay estigma”, dice Tucker. Estamos comprometidos en ofrecer el ambiente menos restrictivo para nuestros estudiantes. Estamos diseñando una experiencia de aprendizaje en la que todos los estudiantes puedan participar plenamente”.

La meta de Brooklyn Lab, dice Tucker, es asegurarse que todos los estudiantes puedan aprender y estén preparados para ir a la universidad. Además de su énfasis en cubrir las necesidades individuales de cada estudiante, la escuela sigue muchos otros pasos para intentar garantizar que eso ocurra:

  • Los estudiantes en la escuela siempre son referidos como “académicos”. La palabra comunica su valía y los posiciona como estudiantes para toda la vida, dice Mote. Aproximadamente 9 de cada 10 estudiantes de Brooklyn LAB califican para el programa federal de almuerzo gratuito. “La palabra ‘académico’ transmite lo que nosotros creemos que es posible en ellos, dice Mote. “Muchos de ellos no estaban acostumbrados a la idea de la posibilidad”.
  • Por haber formado parte de debates, Tucker quiere que los estudiantes aprendan habilidades de auto abogacía. La escuela lo convierte en prioridad para proporcionar a los estudiantes las herramientas que necesitan para hablar por ellos mismos.
  • La escuela trabaja para ayudar a los estudiantes a desarrollar buenas funciones ejecutivas y sus habilidades de autogestión. Eso les permite perseverar en terminar sus tareas y desarrollar las habilidades organizativas que necesitarán para tener éxito en la universidad.
  • Los estudiantes aprender a desarrollar sus fortalezas. Se les estimula a que exploren temas que les interesan y apasionan. Todos los días hay prácticas en robótica, codificación, diseño de videojuegos e incluso hablar en público.
  • La escuela utiliza muchas maneras para evaluar el progreso de los chicos. Tucker dice que los estudiantes “demuestran lo que saben” de muchas formas cuando se trata de evaluaciones y pruebas.

No fue sencillo crear y poner en funcionamiento Brooklyn LAB. Mote, Tucker y otros tocaron más de 22.000 puertas del sistema de viviendas púbicas (conocido como projects) de la ciudad de Nueva York. Trabajaron con coordinadores de educación especial y organizaciones comunitarias. Organizaron eventos gratuitos en los que cualquiera podía participar. Y, finalmente, contrataron un “personal extraordinario y un equipo de maestros capaces de producir cambios académicos notorios en nuestros académicos”, afirma Mote.

Fue un gran esfuerzo, pero ahora esta escuela pionera continúa su labor por segundo año consecutivo. Y espera que el impacto que tenga en el futuro hará que todo el esfuerzo haya valido la pena.

Obtenga consejos acerca de cómo saber si una escuela charter es la apropiada para su hijo.

Las opiniones, puntos de vista, información y cualquier contenido en los blogs de Understood.org son responsabilidad únicamente del escritor del blog y no necesariamente reflejan los puntos de vista, valores, opiniones y creencias, ni están avaladas por Understood.

Acerca de este bloguero

Retrato de Geri Coleman Tucker

Geri Coleman Tucker es una editora y escritora independiente que fue jefe de redacción adjunta de USA Today.

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