TDAH y cambios de humor

Las personas con TDAH a menudo tienen dificultad para manejar sus emociones. Además, tienden a sentir las emociones con mayor intensidad que otras personas. ¿El resultado? En algunos se traduce en cambios de humor que hacen que las personas alrededor se pregunten qué pudo causar un cambio tan repentino de actitud y comportamiento.

Es posible que no se necesite mucho para desencadenar tal cambio. Obtener una mala calificación, tener que quedarse trabajando hasta tarde, incluso derramar una bebida pueden transformar en un instante el buen humor en malhumor. El enojo o la frustración pueden durar el resto del día, o desaparecer en 10 minutos.

Cuando las personas con TDAH tienen cambios de humor, puede que no se den cuenta de su comportamiento o cómo afecta a los demás. Después, suelen sentirse mal por cómo actuaron. Por lo general, no tienen la intención de estar malhumorados o gruñones. No obstante, puede que necesiten ayuda para desarrollar las destrezas necesarias para controlarse.

Los cambios de humor no son exclusivos de las personas con TDAH. Todas las personas se ponen de mal humor o pierden la calma de vez en cuando. Sin embargo, es algo muy común si las personas tienen dificultad con el autocontrol y la impulsividad, los cuales son síntomas del TDAH.

Las personas con TDAH suelen sentir enojo, ansiedad, frustración o decepción con mayor intensidad que los demás (lo mismo puede ocurrir con emociones positivas). Es posible que tengan dificultad para poner freno a sus sentimientos.

Averigüe cómo el TDAH afecta el cerebro y descubra por qué sucede.

La medicación para el TDAH puede ser la causa de los cambios de humor, especialmente si ocurre todos los días al final de la tarde o en la noche. Los medicamentos estimulantes pierden su efecto alrededor de esas horas y pueden ocasionar mal humor. Si este es el caso, puede que se necesite ajustar la dosis.

Conozca los señales de que la medicación para el TDAH necesita ajustarse.

Esté atento a los problemas de salud mental. El TDAH suele coexistir con condiciones como la ansiedad y la depresión. Ambas pueden causar cambios de humor y necesitan ser tratadas de manera independiente del TDAH. Si el mal humor persiste por más de una semana o dos, hable con un especialista en salud mental.

Conozca más sobre la relación entre el TDAH y la ansiedad, y entre el TDAH y la depresión.