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Dejar de ser el bueno contra el malo: ¡A educar en equipo!

Por Amanda Morin

De un vistazo

  • Representar al “bueno y al malo” envía mensajes contradictorios a los niños.

  • Al tener un frente unido, su hijo recibe el mismo mensaje en lo referente a las cosas importantes.

  • Descubrir los puntos clave en los que usted y su pareja están de acuerdo puede ayudarlos a determinar qué mensaje desean transmitir juntos a su hijo.

¿Siente como si usted y su pareja siempre estuvieran “al bueno y al malo” con su hijo? Cuando los padres no se ponen de acuerdo para resolver los problemas o tienen diferentes maneras de educar, es fácil caer en esos roles.

Este tipo de crianza del tipo “policía bueno o policía malo” es difícil tanto para los padres como para los niños. Usted o su pareja terminan siempre siendo el padre “duro”, lo que puede dañar su relación. Y lo peor es que envía a su hijo señales contradictorias en asuntos importantes.

Si su hijo piensa y aprende de manera diferente, ya se está enfrentando a retos que es posible que muchos niños no tengan. No saber qué esperan los padres de ellos hace las cosas más complicadas. Aunque usted y su pareja estén en diferentes etapas en el proceso de aceptación de los desafíos de su hijo, existen cosas sencillas que pueden hacer para asegurarse de que están siendo claros y están unidos en sus expectativas diarias.

Conozca los detonantes

Primero, es útil saber cuándo usted y su pareja están en desacuerdo. Algunas áreas comunes de desacuerdo entre los padres de niños que piensan y aprenden de manera diferente incluyen:

  • Escuela. Los padres pueden tener diferentes opiniones respecto de cómo trabajar con los maestros, así como sobre asuntos académicos o sociales.

  • Comportamiento. Los padres no siempre concuerdan en cómo manejar las acciones impulsivas, la ansiedad, la frustración y el enojo.

  • Opciones de tratamiento. Los padres suelen discrepar sobre los tratamientos, como el uso de medicamentos para el TDAH.

  • Revelar las dificultades del hijo. Los padres pueden tener opiniones diferentes en cuanto a hablar sobre los desafíos de su hijo con amigos, parientes, e incluso con su hijo.

Estar o no de acuerdo, pero en privado

Actuar en equipo no significa que usted y su pareja siempre tengan que estar de acuerdo sobre cómo criar a su hijo. Pero sí significa no discrepar frente a él.

Por ejemplo, su pareja puede opinar que su hijo debe hacer la tarea inmediatamente después de la escuela y usted puede pensar que primero necesita descansar. Si su hijo está escuchando ambos puntos de vista puede sentirse confundido y no saber si la tarea es prioridad o qué opinión importa más.

Intente resolver en privado con su pareja cómo desea manejar problemas complicados, idealmente antes de que alguno de ustedes le diga a su hijo qué hacer.

Acordar lo que acordaron

La buena noticia es que tanto usted como su pareja están de acuerdo en algo. Ambos opinan que es importante que su hijo haga la tarea.

Reconocer en qué están de acuerdo es el comienzo para poder discutir sus puntos de vista. Y, cuando hablen con su hijo, tener en cuenta lo acordado los ayudará a enviar el mismo mensaje.

No se trata de todo o nada

Una vez que han averiguado en qué están de acuerdo, pueden empezar a hacer un plan. Recuerden que su discusión no se trata de ganar o perder. Se trata de encontrar la mejor manera de lograr un objetivo común. Esto puede significar un compromiso por parte de ambos. O puede significar estar de acuerdo en intentar diferentes enfoques hasta que uno funcione.

Una vez que han desarrollado un plan, discútanlo juntos con su hijo. Pueden decirle algo como: “Ambos pensamos que es realmente importante para ti que hagas tu tarea correctamente. Durante dos semanas queremos intentar darte una hora libre antes de que inicies tus deberes, y cenar media hora más tarde. Si puedes terminar tu tarea antes de cenar seguiremos esa rutina. Si no, volverás a hacer la tarea justo después de la escuela, con descansos cada media hora”.

Mantengan el plan y, si necesita ser ajustado, proponga el cambio junto con su pareja.

Mantener un frente unido no siempre es sencillo, especialmente en situaciones polémicas como la escuela, las opciones de tratamiento o las expectativas que tienen de su hijo. Pero es la mejor manera de evitar los roles del padre bueno y el malo, y así darle a su hijo la orientación que necesita.

Puntos clave

  • Usted y su pareja pueden llegar a un acuerdo en situaciones importantes, aunque no estén de acuerdo en los detalles sobre cómo manejarlas.

  • La escuela, el comportamiento de su hijo y las opciones de tratamiento son situaciones que por lo general propician los roles del “bueno y el malo”.

  • Requiere práctica, pero discutir y negociar sus desacuerdos en privado, puede ayudar a que usted y su pareja eduquen a su hijo como un equipo.

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