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Intervenciones y apoyos conductuales positivos: Lo que necesita saber

Por Andrew M.I. Lee

No es inusual que los estudiantes tengan problemas de conducta en la escuela, especialmente cuando no están seguros de qué se espera de ellos. Si una escuela reacciona solamente con castigos, los estudiantes no aprenden las habilidades necesarias para hacer cambios positivos en el futuro. Ahí es donde entran en juego las intervenciones y apoyos conductuales positivos (PBIS, por sus siglas en inglés).

¿Qué son las intervenciones y apoyos conductuales positivos?

Se trata de un enfoque proactivo que usan las escuelas para mejorar la seguridad escolar y promover comportamientos positivos. El foco es la prevención, no el castigo.

Básicamente, el apoyo conductual recurre a las escuelas para que enseñen estrategias de comportamiento positivo a los estudiantes, del mismo modo que enseñarían cualquier otra asignatura, como lectura o matemáticas. En estas escuelas todos los estudiantes aprenden sobre comportamiento, incluidos aquellos que tienen IEP y planes 504.

Las intervenciones y apoyos conductuales positivos reconocen que los estudiantes solo pueden cumplir con las expectativas de comportamiento si conocen cuáles son esas expectativas. Todos aprenden lo que se considera un comportamiento adecuado y usan un lenguaje común para hablar de ello. A lo largo de la jornada escolar, en clase, durante el almuerzo y en el autobús, los niños saben qué se espera de ellos.

Las intervenciones y apoyos conductuales positivos tienen algunos principios básicos:

  • Los estudiantes pueden aprender expectativas de comportamiento para diferentes situaciones.

  • Los estudiantes aprenden los comportamientos esperados en cada ámbito escolar, a través de instrucción explícita y oportunidades de practicar y recibir comentarios.

  • La intervención temprana puede prevenir problemas de comportamiento más graves.

  • Cada estudiante es diferente, por lo que las escuelas deben brindar diferentes tipos de de apoyo conductual.

  • La manera en que las escuelas enseñan cómo comportarse debe estar basada en la investigación y la ciencia.

  • Es importante dar seguimiento al progreso conductual del estudiante.

  • Las escuelas recopilan y usan información para tomar decisiones sobre intervenciones conductuales.

  • Los miembros del personal escolar son consistentes en cuanto a cómo incentivan el comportamiento esperado y no incentivan las infracciones.

De acuerdo con varios estudios, las intervenciones y apoyos conductuales positivos conducen a un mejor comportamiento del estudiante: hay menos expulsiones y los estudiantes obtienen mejores calificaciones. También existe cierta evidencia de que las intervenciones y apoyos conductuales positivos pueden disminuir el acoso escolar (bullying).

Cómo funcionan

La mayoría de los programas de intervenciones y apoyos conductuales positivos establecen tres niveles de apoyo para los estudiantes y el personal de la escuela.

  1. El nivel 1 es un sistema universal que se aplica en toda la escuela. Los estudiantes aprenden expectativas básicas de comportamiento, como ser respetuosos y amables. El personal escolar regularmente reconoce y elogia a los estudiantes por su buen comportamiento. Puede que también usen pequeñas recompensas, como fichas o premios para motivar a los estudiantes cuando cumplen las expectativas.

  2. El nivel 2 proporciona un grado adicional de apoyo para los estudiantes que siguen teniendo problemas de conducta. La escuela proporciona intervenciones e instrucción basada en evidencia a estos estudiantes. Por ejemplo, hay estudiantes que tienen dificultades con las interacciones sociales. Una estrategia de nivel 2 podría ser ofrecer un apoyo conocido como pensamiento social (Social Thinking) para ayudar a los estudiantes a entender cómo interpretar y reaccionar ante las situaciones.

  3. El nivel 3 es el más intensivo. Es para estudiantes que necesitan apoyos y servicios individualizados debido a problemas de conducta persistentes.

Los estudiantes que tienen IEP o planes 504 pueden estar en cualquiera de estos niveles. Si su hijo tiene un IEP o un plan 504 y su escuela usa las intervenciones y apoyos conductuales positivos, pregunte al equipo del IEP cómo se vinculan ambos programas.

Intervenciones y apoyos conductuales versus disciplina tradicional

En una escuela que usa disciplina tradicional, los maestros pueden intentar corregir el comportamiento a través del castigo. Este es un ejemplo.

Un estudiante sentado al final del aula lanza una bola de papel. En un enfoque tradicional, el maestro lo castiga enviándolo a la oficina del director. Se espera que el estudiante se comporte cuando regresa al aula, pero no se le enseña cuál sería un comportamiento más adecuado.

Una escuela que usa intervenciones y apoyos conductuales positivos maneja esto diferente. La escuela considera el comportamiento como una forma de comunicación.

Por lo tanto, antes de que el estudiante lance la bola de papel el maestro podría notar que el estudiante está tratando de llamar la atención. Podría atender esa necesidad de una manera positiva, por ejemplo, dándole la oportunidad de que de su opinión en la discusión de la clase y reconocer su contribución.

Si el estudiante sigue actuando igual y lanza la bola de papel, un equipo de la escuela desarrollará una estrategia para evitar que la conducta se repita. La estrategia podría incluir un descanso para tranquilizarse o tiempo para hablar con un mentor. La escuela podría incluso capacitar a la familia. La escuela da seguimiento al progreso del estudiante en el manejo de problemas de comportamiento y puede cambiar la estrategia si no funciona.

Como muestra este ejemplo, las intervenciones y apoyos conductuales positivos no ignoran los problemas de comportamiento. Siguen empleando la disciplina, pero no se enfocan en el castigo. La atención está puesta en enseñar expectativas, prevenir problemas y aplicar consecuencias lógicas. Las escuelas buscan consecuencias apropiadas que sean efectivas para modificar el comportamiento del estudiante, no solo en el momento, sino también en el futuro.

Recompensas simbólicas

La mayoría de los expertos consideran que las intervenciones y apoyos conductuales positivos mejoran la disciplina escolar. Les gusta su enfoque en la prevención y en la enseñanza de expectativas de comportamiento.

Sin embargo, hay expertos a quienes les preocupa que las intervenciones y apoyos conductuales permiten que las escuelas usen recompensas simbólicas cuando se logra el comportamiento deseado. Les preocupa que recompensar a los estudiantes por su buen comportamiento los haga centrarse en obtener la recompensa en lugar de en el comportamiento. En otras palabras, les preocupa que las recompensas aumenten la motivación externa de los estudiantes y no su motivación interna.

Otra inquietud es que los sistemas de recompensas en toda la escuela pueden excluir a los estudiantes con problemas de conducta. Si un estudiante que tiene dificultades nunca recibe un reconocimiento o es elogiado menos que otros, puede sentirlo como un castigo. Esto puede desmotivar a los estudiantes que se esfuerzan por comportarse bien, pero tienen más dificultades que sus compañeros para lograrlo.

En respuesta a estas inquietudes, los defensores de las intervenciones y apoyos conductuales positivos se han esforzado en asegurarse de que las escuelas no usen los reconocimientos de manera excesiva. Señalan que las recompensas simbólicas son solamente una herramienta que pueden usar las escuelas. Y animan a las escuelas a aplicar las recompensas de manera equitativa para reconocer a los estudiantes que están mejorando.

También es importante entender que usar un sistema de reconocimientos como el de las recompensas simbólicas no es lo mismo que sobornar a un estudiante. Un ejemplo de soborno es ofrecer a los estudiantes liberarlos de las tareas para que actúen de cierta manera antes de una lección. Las intervenciones y apoyos conductuales positivos no usan sobornos, sino que reconoce el comportamiento aceptable después de que ocurrido. Las recompensas se ganan, no se ofrecen como un “pago” a cambio de buen comportamiento.

Recursos de PBIS

El Departamento de Educación de Estados Unidos ha creado un centro de asistencia que ofrece información y capacitación en intervenciones y apoyos conductuales positivos.

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