¿Dificultad para relajarse en la noche? Por qué a algunos niños les cuesta dormirse

Los niños puede que tengan dificultad para relajarse en la noche de vez en cuando. Sin embargo, la hora de acostarse puede ser una lucha para algunas familias. ¿Por qué es tan difícil para algunos niños relajarse y quedarse dormidos?

La dificultad para relajarse puede estar relacionada con preocupaciones y ansiedad. También puede tener que ver con situaciones divertidas. Algunos niños están tan ensimismados en lo que están haciendo que les cuesta parar cuando es hora de dormir. Otros no quieren perderse algo divertido que sucederá después de que estén dormidos.

Estas son otras razones por las que los niños pueden tener dificultad para relajarse:

  • No tener la música, el peluche o la persona que “necesitan” para quedarse dormidos.

  • Tener miedo a la oscuridad, a las pesadillas o a otras cosas relacionadas con la noche.

  • Darle vueltas a pensamientos o preocupaciones.

  • Estar experimentando cambios importantes en el hogar, como la llegada de un bebé o la muerte de un familiar.

  • Tener niveles de energía altos o hiperactividad.

Los cambios en la rutina también pueden alterar los horarios de sueño de los niños. Por ejemplo, dormir hasta más tarde en la mañana puede dificultar conciliar el sueño en la noche.

El estrés y la ansiedad dificultan calmarse y conciliar el sueño. Noticias procupantes, ya sea algo que ocurrió en su familia o algo que vieron en la televisión, pueden impedir que los niños duerman bien. También ser el blanco de acoso o discriminación es causa de ansiedad.

Los niños que tienen dificultad para dormir pueden empezar a preocuparse de que no se dormirán mucho antes de acostarse. Esa preocupación los inquieta, dificultando aún más que se relajen.

Cuando los niños están ansiosos, usted podría notar que:

  • Están acostados pero despiertos.

  • Se levantan constantemente de la cama para anunciar: “Sigo despierto”.

  • También se preocupan durante el día, y en general acerca de la vida.

Conozca más acerca de las señales de ansiedad en niños pequeños, y en preadolescentes y adolescentes.

La hiperactividad es una de las señales del TDAH. Los niños con TDAH además suelen distraerse con facilidad, lo que puede dificultar que se tranquilicen en la noche. Tardan en “apagar su cerebro” y quedarse dormidos.

La falta de sueño dificulta que se concentren al día siguiente.

Conozca más sobre cómo el TDAH puede afectar el sueño.

Algunos niños son noctámbulos. Sus cerebros no están listos para relajrase cuando llega la hora de acostarse. Puede que tengan problemas con lo que se llama “retraso del sueño”. Esto significa que a menudo siguen despiertos hasta una hora después de haberse ido a la cama.

Empiece por reconocer su situación. Establezca su hora de acostarse cuando se quedan dormidos de manera natural. Luego, ayúdelos a hacer cambios pequeños para adelantar gradualmente la hora de acostarse.

Aprenda cómo ajustar el horario de sueño en niños de primaria, y en estudiantes de escuela media y bachillerato.