Tipos de pruebas para las dificultades del funcionamiento ejecutivo

Por Kate Kelly

Types of tests for executive functioning issues, girl getting tested

De un vistazo

  • El funcionamiento ejecutivo involucra una amplia variedad de habilidades.

  • Las pruebas para evaluar el funcionamiento ejecutivo examinar habilidades específicas como la memoria funcional y la organización.

  • Otras diferencias del aprendizaje pueden afectar el funcionamiento ejecutivo, lo cual puede complicar la evaluación.

Evaluar a un niño para saber si tiene dificultades del funcionamiento ejecutivo puede ser complicado. Esto se debe a que el funcionamiento ejecutivo incluye muchas habilidades mentales necesarias para hacer las cosas. Las pruebas individuales puede que examinen varias áreas para identificar dónde están las áreas problemáticas. Por lo tanto, podría parecer que hay cierta superposición en lo que está midiendo cada una de las pruebas.

Es importante que las pruebas para examinar la función ejecutiva sean realizadas como parte de una evaluación completa. Revisar todas las áreas del aprendizaje puede revelar otros desafíos que podrían estar teniendo un impacto en el niño.

Estos son ejemplos de habilidades que se pueden evaluar con pruebas del funcionamiento ejecutivo:

  • Atención
  • Control inhibitorio
  • Memoria funcional
  • Organización y planificación
  • Formación de conceptos
  • Capacidad para cambiar de actividad
  • Generación de palabras e ideas

Existen muchas pruebas que pueden evaluar el funcionamiento ejecutivo en los niños. Muchas de ellas examinan más de una habilidad a la vez. Estos son tipos de pruebas y algunos de los ejemplos más comunes de cada una.

Pruebas que evalúan la atención

Ejemplo: Test de Variables de Atención (TOVA, por sus siglas en inglés). (Edad: 4 años en adelante).

Pruebas similares incluyen: Test de Ejecución Continua Visual y Auditiva (IVA-CPT, por sus siglas en inglés). (Edad: 6 años en adelante), Test II de Ejecución Continua de Conners (CPT-II, por sus siglas en inglés). (Edad: 6 años en adelante)

Qué mide: La capacidad de un niño para poner atención. (También examina la velocidad de procesamiento y el control inhibitorio).

Por qué es importante: La capacidad de poner atención es una función ejecutiva clave. Los problemas de atención son una característica del TDAH. Si bien esta prueba no es una evaluación para el TDAH, podría indicar si un niño tiene una dificultad de atención. Conozca más acerca de la conexión entre el TDAH y las dificultades del funcionamiento ejecutivo.

Cómo funciona: En la versión clásica, diferentes letras aparecen en la pantalla de una computadora. Se pide al niño que presione la barra espaciadora cada vez que aparezca la letra "A". La prueba dura entre 15 y 20 minutos. (En CPT-II los niños presionan la barra cuando no ven la letra).

Los niños que fallan puede que estén “distraídos” porque tienen problemas de atención. Pero esta prueba también examina otras habilidades que pueden afectar la atención. Por ejemplo, fallar en la prueba podría ser el resultado de una velocidad de procesamiento lenta. Responder a la letra equivocada podría indicar un problema de enfoque o del control inhibitorio. Y si el niño lo estaba haciendo bien hasta cierto momento y después empieza a cometer errores, podría tener problemas para mantener la atención.

Pruebas que evalúan el control inhibitorio

Ejemplo: Test de Colores y Palabras de Stroop. (Edad: 5 a 14 años. La versión para adultos es a partir de los 15 años).

Pruebas similares: Test de Interferencia de Palabras y Colores del Sistema de Función Ejecutiva de Delis-Kaplan (D-KEFS, por sus siglas en inglés). (Edad: 8 años en adelante).

Qué mide: La capacidad de un niño para evitar dar una respuesta automática, o la capacidad de pensar antes de actuar.

Por qué es importante: El control inhibitorio está vinculado con el autocontrol. Permite a los niños pensar antes de actuar. También les permite evaluar cualquier situación nueva y determinar la manera correcta o más efectiva de responder.

Cómo funciona: El evaluador le muestra al niño los nombres de los colores escritos en varios colores. Pero el color de la tinta no coincide con el nombre del color. Por ejemplo, la palabra “rojo” podría estar escrita en tinta verde. El niño tiene que decir el nombre del color en lugar de la palabra lo más rápido posible. Por lo general la prueba es cronometrada, por lo que también examina la velocidad de procesamiento.

Los niños que todavía no han aprendido a leer pueden realizar una tarea similar con figuras en lugar de palabras. En este caso, podría haber un círculo trazado con tinta roja. El niño tiene que decir el color, no la figura.

Pruebas que evalúan la memoria funcional

Ejemplo: Subtests de Retención de Dígitos y Retención Espacial de la Escala de Inteligencia de Wechsler para Niños (WISC, por sus siglas en inglés). (Edad: 6 a 16 años).

Pruebas similares incluyen: Tareas de Memoria Funcional de la Batería de Habilidades Cognitivas WJ-III. (Edad: 2 años en adelante).

Qué mide: Test de Retención de Dígitos mide la memoria funcional verbal (la habilidad de almacenar la información que se escucha). El Test de Retención Espacial mide la memoria funcional visual (la habilidad de almacenar la información que se ve).

Por qué es importante: La memoria funcional es una función ejecutiva que permite a los niños retener información nueva para que puedan utilizarla. (También se ve afectada por la atención).

Cómo funciona: En el caso de la retención digital, el evaluador dicta una serie de números y el niño los tiene que repetir en orden inverso. Si el evaluador dice “9, 6, 3”, el niño tiene que repetir la secuencia al revés: “3, 6, 9”. Al trabajar con niños pequeños, el evaluador podría enumerar un conjunto de animales ordenados por tamaño, como abeja, perro y vaca. El niño los repite del más grande al más pequeño.

En el caso de la retención espacial, el evaluador toca una serie de bloques en cierto orden. El niño tiene que tocar los bloques en orden inverso al que lo hizo el evaluador.

Si un niño falla en la versión de retención digital pero bien en la retención espacial, podría significar que tiene dificultades con la memoria funcional que está más relacionada con el lenguaje. Si es al contrario, podría significar que tiene problemas con la memoria funcional solo en las actividades visoespaciales.

Pruebas que evalúan habilidades de organización y planificación

Ejemplo: Torre de Hanói. (Edad: 5 años en adelante).

Pruebas similares incluyen: Test de la Torre de D-KEFS. (Edad: 8 años en adelante), Test de la Figura Compleja de Rey-Osterrieth. (Edad: 6 años en adelante).

Qué mide: La capacidad de planificar, secuenciar y organizar información para resolver problemas. También puede evaluar la memoria funcional y el control inhibitorio.

Por qué es importante: Las habilidades para planificar, secuenciar y organizar son fundamentales para seguir indicaciones y completar tareas de manera eficiente. También son importantes para poder participar en una discusión compleja. Los niños que tienen dificultades del funcionamiento ejecutivo a menudo tienen problemas con esas habilidades.

Cómo funciona: Un niño debe reorganizar cuentas o aros para que coincidan con cierto modelo, siguiendo reglas específicas. Una regla podría ser que el niño no puede colocar una cuenta grande sobre una más pequeña. La meta es completar la tarea con el menor número de movimientos.

Pruebas que evalúan la formación de conceptos

Ejemplo: Test de Analogías de Matrices gráficas. (Edad: 5 a 17 años).

Pruebas similares incluyen: Test de Habilidad No Verbal de Naglieri. (Edad: 4 a 18 años), Matrices de Razonamiento WISC-V. (Edad: 6a 16 años).

Qué mide: La capacidad de formar clases de elementos basándose en lo que tienen en común, la capacidad de identificar patrones o relaciones entre objetos.

Por qué es importante: La formación de conceptos permite a los niños ver relaciones entre las cosas y desarrollar ideas basándose en lo que ya conocen acerca de esos objetos. Es importante para el pensamiento abstracto.

Cómo funciona: Un niño observa una cuadrícula de 4 casillas con imágenes en ellas. La fila superior podría tener una casa grande junto a una manzana grande. La casilla debajo de la casa grande tiene una casa pequeña. La casilla debajo de la manzana grande está vacía. El niño tiene 5 opciones para seleccionar lo que por lógica pertenece a ese espacio (una manzana pequeña). (Las analogías son más complicadas para niños mayores).

Pruebas de cambio de atención

Ejemplo: Test de Clasificación de Tarjetas de Wisconsin. (Edad: 7 años en adelante).

Pruebas similares incluyen: Test de Clasificación de D-KEFS. (Edad: 8 años en adelante), Escala de Funciones Ejecutivas de Minnesota (MEFS, por sus siglas en inglés). (Edad: 2 años en adelante, también mide otras funciones ejecutivas), Test de los Senderos (Trail Making, en inglés).

Qué mide: La capacidad de un niño de cambiar de una tarea a otra. También mide la formación de conceptos.

Por qué es importante: Esta función ejecutiva permite cambiar el foco de su atención y pasar de una tarea o situación a otra. Este tipo de pensamiento flexible ayuda a los niños a ver otras maneras de hacer las cosas, o intentar algo diferente cuando el primer enfoque no funciona.

Cómo funciona: Al niño se le muestra un grupo de cinco tarjetas. Cada tarjeta tiene una figura diferente. Las figuras cambian con cada problema. Por ejemplo, en un problema las figuras en las tarjetas podrían ser: tres estrellas verdes, un círculo rojo, dos bloques amarillos, cuatro cruces amarillas y dos cruces rojas.

El niño ve cuatro de las tarjetas alineadas en una fila y una sola abajo. Se le pide que haga coincidir esa tarjeta con una de las cuatro de arriba, pero no se le indica cuál es la regla para hacerla coincidir. (En otras palabras, no sabe si relacionarlas por forma, color, número, etc).

Lo único que se le dice al niño es si la combinación fue correcta o incorrecta. Por lo tanto, necesita deducir la regla a través de prueba y error. La puntuación se basa en cuántas combinaciones realizó correctamente.

Vea en acción la Escala de Funciones Ejecutivas de Minnesota, una tarea de clasificación virtual de tarjetas:

Nota: Este video de YouTube tiene subtítulos en español. Comience a reproducir el video. En la parte inferior de la pantalla vaya a “Settings”, seleccione “Subtitles“ y haga clic en la opción “Spanish”. Asegúrese de que la función “CC” esté activa.

Pruebas que evalúan la generación de palabras e ideas

Ejemplo: Test de Asociación Controlada de Palabras. (Edad: 5 a 16 años).

Pruebas similares incluyen: Test de Fluidez Verbal de D-KEFS. (Edad 8 años en adelante), Subtest de Generación de Palabras de NEPSY-2. (Edad: 3 a 16 años).

Qué mide: La capacidad de pensar palabras y generar ideas. (Algunas versiones también evalúan el cambio de atención y la velocidad de procesamiento).

Por qué es importante: Los niños dependen del funcionamiento ejecutivo para resolver problemas. Ser capaz de proponer palabras e ideas con rapidez es clave para resolver problemas.

Cómo funciona: El niño nombra tantas palabras como pueda basándose en ciertas letras. Por ejemplo, podría tener que decir palabras que empiecen con la letra "M". En una versión más complicada de la prueba, puede que tenga que nombrar tantos pares de frutas y muebles como le sea posible. Por ejemplo, podría comenzar con manzana/silla plátano/sofá y así sucesivamente.

Es importante saber que los resultados de una sola prueba no son suficientes para identificar dificultades del funcionamiento ejecutivo. El evaluador tiene que revisar todos los resultados de las pruebas en conjunto. Esto le permitirá determinar las áreas en las que su hijo tiene dificultad y desarrollar un plan para ayudarlo.

También hay cosas que usted puede hacer. Conozca más acerca del proceso de evaluación escolar y las evaluaciones privadas. Comprenda qué significan los resultados de la evaluación. Si le preocupa que las dificultades del funcionamiento ejecutivo de su hijo puedan deberse al TDAH, averigüe los siguientes pasos a seguir .

Puntos clave

  • Las pruebas del funcionamiento ejecutivo examinan diferentes habilidades.

  • Algunas pruebas miden la capacidad para prestar atención.

  • Es importante que los evaluadores revisen todos los resultados de las pruebas conjuntamente para determinar con qué tiene dificultad su hijo, y qué puede ayudar.

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    Acerca del autor

    Acerca del autor

    Kate Kelly ha estado escribiendo y editando por más de 20 años, enfocándose en cuidado parental.

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    Revisado por

    Nelson Dorta (PhD) es neuropsicólogo pediátrico y profesor asistente de psicología clínica en psiquiatría infantil en College of Physicians and Surgeons de Columbia University.