Qué pueden decir los niños de primaria con dislexia para abogar por sí mismos

Abogar por sí mismo es una habilidad importante a desarrollar, incluso para los niños pequeños. Pero a veces es difícil saber qué decir. Estas son algunas frases que los niños de primaria con dislexia pueden poner en práctica para comunicar sus necesidades.

La situación: El maestro no da todas las instrucciones en voz alta y a su hijo le cuesta entender las instrucciones escritas.

Su hijo puede acercarse al maestro y decirle: “¿Puedo hablar con usted sobre las instrucciones?”.

Luego, su hijo puede decirle a usted o al equipo del IEP: “Puedo hacer el trabajo si entiendo las instrucciones. Pero es difícil para mí cuando están por escrito”.

La situación: Un maestro sustituto no se da cuenta de que su hijo utiliza audiolibros en la hora de lectura. El maestro le dice que deje sus audífonos y regrese a su asiento a leer.

Su hijo puede acercarse al maestro sustituto y decirle: “Utilizo audiolibros como parte de mi plan de aprendizaje. Tengo dislexia y eso me facilita entender la clase”.

Luego, su hijo puede hablar con su maestro regular y decirle: “El maestro sustituto no sabía que utilizo audiolibros durante la clase de lectura. Me preocupa que vuelva a ocurrir. ¿Me puede ayudar?”.

La situación: Un compañero de clases le pregunta a su hijo: “¿Por qué siempre te sales del salón durante la clase de lectura?”.

Después de la clase su hijo puede decirle al maestro: “Los niños se preguntan por qué me voy durante la clase de lectura. No sé qué decirles. ¿Me puede ayudar a encontrar una respuesta?”.

La situación: Su hijo está molesto porque otros niños leen libros con capítulos y él está leyendo “libros para niños pequeños”.

Después de la clase su hijo puede decirle al maestro: “¿Me podría ayudar a encontrar libros que pueda leer que no sean tan infantiles? Me gusta aprender sobre dinosaurios. ¿Hay libros sobre dinosaurios que pueda leer?”.

La situación: Su hijo no encuentra qué parte del libro están leyendo en voz alta en clase.

Su hijo puede levantar la mano y decir: “Lo siento, me perdí. ¿En qué página y párrafo vamos?”.

Su hijo puede decirle a usted o al equipo del IEP: “Necesito aprender una manera de seguir la lectura cuando leemos en voz alta en clase”.