TDAH y agresividad

Muchos niños con TDAH se enojan fácilmente. Sienten las emociones con intensidad y puede que tengan dificultad para controlarlas.

Los niños con TDAH tienden a tener arranques de rabia con más frecuencia que otros niños de su edad. La mayoría de las veces esas rabietas no representan una amenaza. Puede que griten o den portazos. Sin embargo, a veces pierden el control y se vuelven agresivos.

Cuando los niños son agresivos físicamente pueden patear o golpear a otros niños, o incluso a adultos. No tienen la intención de lastimar a los demás, y a menudo se sienten avergonzados después. Pero carecen de autocontrol para detenerse en el momento.

Por ejemplo, un niño de primer grado que quiere el juguete que tiene otro niño podría pegarle para obtenerlo. Un niño de cuarto grado podría empujar a un compañero de clase que se metió en la fila para recibir una porción de pizza a la hora del almuerzo.

En algunos niños con TDAH puede haber otros factores involucrados en el comportamiento agresivo. Estos incluyen estrés, acoso escolar, problemas de aprendizaje y de salud mental. La falta de sueño y el hambre también pueden contribuir.

El TDAH suele coexistir con problemas de salud mental como la ansiedad y la depresión. También puede coexistir con el trastorno negativista desafiante (ODD, por sus siglas en inglés).

Estas condiciones pueden causar o aumentar la ira y la agresividad. Es importante diagnosticarlas y tratarlas de manera separada al TDAH.

Conozca más sobre el vínculo entre:

Los medicamentos para el TDAH no vuelven agresivos a los niños (de hecho, suelen ayudar con el autocontrol). Sin embargo, es posible que causen nerviosismo e irritabilidad. Cuando esto sucede, el medicamento necesita ser ajustado.

Conozca más sobre la medicación para el TDAH, y revise una lista de señales de que la medicación necesita ajustarse.

Si su hijo se comporta de manera agresiva, hay maneras de ayudar.

Comuníquese con el maestro de su hijo y programe un momento para hablar. Infórmele lo que usted ha estado observando en la casa y pídale información para tener una visión más completa. Hablen sobre estrategias y apoyos que pudieran probar tanto en la casa como en la escuela.

Los pediatras también pueden desempeñar un papel importante en la obtención de respuestas y soluciones. Es posible que tengan recomendaciones para ayudar en la escuela.

Conozca algunas sugerencias para hablar con los maestros y colaborar con el pediatra o proveedor de atención médica.

Puntos clave