TDAH y sobrecarga sensorial

Las texturas de los alimentos. La sensación que producen ciertos tipos de ropa. Los cambios en la rutina. Una sobrecarga sensorial ocurre cuando algo sobreestimula uno o más de los sentidos. Al cerebro le llega repentinamente demasiada información para procesar. Esto es común en personas con dificultades del procesamiento sensorial.

Muchas personas asocian la sobrecarga sensorial con los niños que tienen el trastorno del espectro autista (TEA). Pero también puede ocurrir con otros diagnósticos como el TDAH. Los investigadores siguen buscando las razones exactas por las que suceden las sobrecargas sensoriales. Pero descubrieron que hay determinados tipos de información sensorial, como la textura de la ropa y los alimentos, que tienen más probabilidades de causarlas.

Algunos síntomas del TDAH, como la dificultad para prestar atención a lo que sucede alrededor, pueden conducir a una sobrecarga sensorial. Cuando usted no está atento, la información sensorial puede tomarlo por sorpresa.

Imagine que tiene prisa por salir en la mañana y de pronto se da cuenta de lo tarde que es. En los dos minutos que tiene, agarra la primera camisa y par de zapatos que encuentra y se los pone. Pero la camisa que agarró tiene una etiqueta que le molesta y los zapatos le aprietan. Una vez que ha salido ya es demasiado tarde. Su ropa incómoda ya ha creado una situación de sobrecarga sensorial.

Existen también otras razones por las que las personas con TDAH pueden experimentar una sobrecarga sensorial. Los problemas con la autorregulación pueden ser un factor. También la dificultad para cambiar de enfoque, es decir no tener pensamiento flexible.

Algunas personas con TDAH tienen dificultad para cambiar de enfoque, lo cual es un tipo de pensamiento flexible. El cambio de enfoque permite a las personas ver sus errores y cambiar la manera en que abordan una situación. También los ayuda pasar de una idea o una actividad a otra cosa.

Cuando las personas se quedan “atascadas” en lo que están haciendo o pensando, no están procesando otra información. Cuando vuelven a prestar atención y registran lo que está sucediendo, pueden experimentar una sobrecarga sensorial.

Conozca más sobre "quedarse atascado" o perseveración.

La autosupervisión y la autorregulación pueden ser complicadas para las personas con TDAH. Puede que les resulte difícil controlar sus emociones. Por lo tanto, podrían reaccionar de manera exagerada a cosas que parecen insignificantes para los demás.

A algunos niños les cuesta permanecer sentados durante las comidas y se apresuran a levantarse de la mesa sin haber comido suficiente. Y algunos adultos se concentran tanto en su trabajo que se olvidan de comer. No están atentos a los que necesita su cuerpo. En ambos casos, pueden llegar a sentir tanta hambre después de un tiempo que no pueden pensar bien y se enfurecen.

Conozca más sobre el TDAH y los problemas para manejar las emociones.

La mayoría de los niños experimentan sobrecargas sensoriales de vez en cuando. Pero incluso cuando el TDAH de un niño está bajo control, puede que se produzcan problemas sensoriales que obstaculizan la vida cotidiana. Es importante buscar ayuda adicional cuando esto sucede.

Padres y cuidadores: Comience por hablar con un proveedor de atención médica o maestro para ser remitido con un terapeuta ocupacional. También puede revisar estrategias para poner en práctica en casa.

Educadores: Conozca adaptaciones en el aula para las dificultades del procesamiento sensorial.