Dificultades del procesamiento sensorial y Halloween: Recomendaciones para ayudar a su hijo

Los disfraces, las multitudes y salir a pedir golosinas pueden ser detonantes para los niños con dificultades del procesamiento sensorial. Ponga en práctica estas recomendaciones para que Halloween sea divertido.

De un vistazo

  • Algunas actividades y sensaciones comunes durante Halloween pueden ser problemáticas para los niños que tienen dificultades del procesamiento sensorial.

  • Los disfraces, las multitudes, así como las escenas y los olores desconocidos pueden ser detonantes.

  • Con un poco de preparación, usted puede ayudar a que la celebración de Halloween sea más sencilla y divertida para su hijo que tiene dificultades del procesamiento sensorial.

Halloween puede ser complicado para los niños con dificultades del procesamiento sensorial. Desde los disfraces incómodos hasta los ruidos repentinos, los detonantes pueden ser muchos. Sin embargo, con un poco de planificación y creatividad usted puede lograr que Halloween sea una experiencia divertida para su hijo.

Estos son algunos retos comunes de Halloween y cómo ayudar:

Sensaciones extrañas y desconocidas

Decoraciones como las telarañas falsas y la niebla producida por las máquinas de humo pueden molestar a los niños con sensibilidades tactiles.

Considere llevar a su hijo a la sección de Halloween de una tienda grande en su localidad. Allí se puede familiarizar con las luces y los ruidos aterradores de algunas decoraciones de Halloween. Los niños también pueden tocar diferentes decoraciones que se podrían encontrar durante la celebración o cuando salgan a pedir golosinas (trick-or-treating).

A muchos niños no les gusta el olor o la textura pegajosa del interior de las calabazas. Pruebe alternativas al tallado tradicional de calabazas para convertirlas en lámparas. Utilice pintura o marcadores permanentes y calcomanías para decorarlas.

Preocupaciones por los disfraces

Hay que tener en cuenta otras cosas además de cuál es el disfraz que quiere su hijo. Es importante considerar cómo se siente al tacto, qué tan ajustado es y si tiene algún olor.

Si un disfraz es apretado, áspero, se resbala o tiene un olor intenso, podría ser molesto para un niño que es sensible a ese tipo de cosas. Y si su hijo es sensible al ruido, incluso el sonido de su propia respiración dentro de una máscara podría ser problemático.

Algunas tiendas venden disfraces sensorialmente amigables. O usted podría crear un disfraz simple con materiales que tenga en casa.

  • Una toalla de baño suave puede funcionar como una capa.

  • Los auriculares con cancelación de ruido se pueden utilizar de base para un disfraz de trabajador de la construcción o controlador de tráfico aéreo.

  • Adhiera unas orejas a su sudadera favorita y una cola a un pantalón deportivo y transforme a su hijo en un gato, un perro, un conejo u otro animal.

Si va a comprar un disfraz, asegúrese que su hijo lo toque en la tienda para cerciorarse de que sea cómodo. Lavar la tela antes de usarla también puede ayudar a suavizarla. O considere que su hijo utilice ropa cómoda, como un pijama, debajo del disfraz. Anímelo a que use el disfraz durante un rato en los días previos a la fiesta o antes de salir a pedir golosinas.

Pedir golosinas (trick-or-treating)

Pedir golosinas también puede ser complicado para los niños con dificultades del procesamiento sensorial. Los grupos de niños haciendo ruido y las luces intermitentes de las decoraciones pueden desencadenar crisis sensoriales.

Tal vez quiera acordar una contraseña o una señal para usar con su hijo en caso de que se sienta abrumado. Pónganse de acuerdo en quién la usará y qué acciones se tomarán. ¿La puede usar usted si cree que su hijo necesita un descanso? ¿O es solamente para que la utilice su hijo? También discutan qué se hará cuando se use la señal. ¿Volverán a casa o tomarán un descanso para tranquilizarse?

Pedir golosinas suele contradecir las reglas de seguridad a seguir con desconocidos. Esto puede ser confuso para los niños que tienen problemas con las reglas sociales (algo especialmente probable en niños que tienen ).

Ayude a su hijo a entender que las reglas siguen siendo las mismas, aunque sea Halloween. También podrían visitar solamente las casas de familiares y amigos. Estas son otras maneras de manejar situaciones problemáticas al pedir golosinas:

  • Practique con anticipación la ruta con su hijo para que se familiarice con ella.

  • Salgan al atardecer o antes de que las calles estén demasiado oscuras y llenas de personas, y lleven consigo una linterna.

  • Lleve a su hijo más pequeño en un carrito o permita que su hijo mayor vaya en bicicleta para evitar que otros niños se amontonen a su alrededor o lo empujen.

Recuerde que si pedir golosinas se vuelve demasiado abrumador para su hijo, siempre está la opción de regresar a casa para que entregue golosinas a los niños que toquen a su puerta (y comerse algunas de ellas también).

Crear tradiciones de Halloween nuevas

Si su hijo no se siente cómodo con las tradiciones típicas de Halloween, pruebe crear otras. Estas son algunas opciones:

  • Organizar una noche de juegos en familia.

  • Ver películas de Halloween juntos (no demasiado aterradoras).

  • Ir a cenar a su restaurante favorito.

  • Invitar a algunos amigos de su hijo a participar en un concurso de disfraces antes de que salgan a pedir golosinas.

  • Organizar un desfile de disfraces por la tarde en el vecindario.

Podría ser tentador no participar en Halloween. Pero conversar sobre problemas comunes y solucionarlos puede ayudar a que Halloween sea menos aterrador y más divertido para su hijo.

Obtenga más recomendaciones sobre cómo ayudar a los niños con dificultades del procesamiento sensorial a manejar desencadenantes comunes. Conozca alternativas sencillas al pedir golosinas.

Puntos clave

  • Es importante tratar de encontrar maneras de ayudar a su hijo con dificultades del procesamiento sensorial a disfrutar la fiesta de Halloween.

  • Pedir golosinas puede ser más fácil si su hijo sabe qué espera y que puede regresar a casa cuando quiera.

  • Para algunos niños con dificultades del procesamiento sensorial, disfrutar Halloween podría requerir crear tradiciones familiares nuevas.

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