Cómo el descanso ayuda con la frustración causada por la tarea
Consejos prácticos para implementar descansos mentales en casa
- Consejo práctico 1Elija el momento adecuado para descansar.
Elija el momento adecuado para descansar.Haga que los niños descansen antes de que comience la frustración o se distraigan. Los niños de primaria suelen necesitar un descanso después de trabajar de 10 a 15 minutos. Los estudiantes de escuela media y bachillerato suelen necesitar un descanso después de trabajar de 20 a 30 minutos.
- Consejo práctico 2Intente una actividad tranquila.
Intente una actividad tranquila.Haga que los niños realicen una actividad tranquila. Podría ser respirar profundamente o hacer estiramientos suaves.
- Consejo práctico 3Descansar bailando.
Descansar bailando.Para los niños que necesitan actividad física, bailar es una forma divertida de tomarse un descanso de los deberes. Pueden bailar una o dos de sus canciones favoritas antes de volver a sus obligaciones.
- Consejo práctico 4Asegúrese de que realmente sea un descanso
Asegúrese de que realmente sea un descansoPasar de los deberes a una actividad que se siente como trabajo (como las labores domésticas) no ayudará a los niños a recuperar la concentración. Asegúrese de que la actividad que elijan sea un verdadero descanso.
La mayoría de los niños tienen dificultad con las tareas de vez en cuando. Pero en los niños que aprenden y piensan de manera diferente es más frecuente, incluso puede ser todos los días. A estos niños la tarea escolar les produce más frustración y es menos probable que la terminen.
Los descansos mentales al hacer deberes escolares o tareas domésticas prolongadas pueden ayudar a aliviar esa frustración. Un descanso mental es exactamente lo que parece: un descanso de lo que los niños estén haciendo.
Se ha demostrado que los descansos breves tienen beneficios reales para el cerebro. Reducen el estrés, la ansiedad y la frustración. Y pueden ayudar a los niños a concentrarse y ser más productivos.
Los descansos mentales también pueden ayudar a los niños a aprender a autorregularse y a ser más conscientes de si están cansados o distraídos. Son especialmente útiles para los niños que tienen .
Ser capaz de retomar una tarea y terminarla también genera confianza y autoestima. Les muestra a los niños que pueden resolver las dificultades de la tarea y los motiva a seguir intentándolo.
